La tarcoteca

by Pablo Heraklio, PHkl/tctca. Contact at Tarcoteca@riseup.net
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martes, 30 de junio de 2026

El Anarquismo y el Autosabotaje: de Rendirse y No Competir a Coordinarse para Vencer. 3 Armas

Hay dos actividades vitales para la especie humana a las que se niegan sistemáticamente los anarquistas: a Competir y Vivir.

Competir supone luchar contra otra persona por algo, o que sea. Luchar por su propia vida, idea, ser.
Vivir supone conseguir el sustento y relacionarse con el entorno. Para nosotras Vivir la Anarquía.



Si los anarquistas continúan con el derrotismo, nihilismo e individualismo. Si se niegan a organizarse de forma anarquista,  relegdas a formas autoritarias. Si somos incapaces de demostrar con hechos que nuestro sistema funciona. Si no protegemos nuestros sistemas incluso físicamente con fuerza e inteligencia. Si nos vencen a los capitalistas... Perdez toda esperanza de vivir como anarquistas, extender nuestro modelo al resto de la sociedad y evitar la destrucción de la madre tierra. Todas seremos borradas.

Los capitalistas han demostrado que prefieren matar y quemarlo todo para vivir ellos bien antes que cambiar. La pregunta es muy clara: a las puertas de la Tercera Guerra Mundial ¿Queréis vivir la Anarquía, o seguís prefiriendo morir en su barbarie?

Naturaleza Competitiva del Sistema Capitalista: Competir es ineludible


La Competencia es la base natural del capitalismo. Si el dinero es el Padre, el Monopolio Empresarial es su Hijo y la Explotación el Espíritu Santo. Quien vence se lo lleva todo, tanto en el barrio como en el campo, entra países y entre corporaciones. Mafiosos, pandilleros, soldados, sicarios, estupradores, bandidos, estafadores... todos prefieren morir a cambiar su estilo de vida parasitario. Todo atiende a una misma lógica, la lógica del sistema. Por su propia concepción, sin competencia el capitalismo se expande como un cáncer, un sinfón sin fondo que pica todo lo que cae y lo cuantifica en dinero. El beneficio, SU riqueza, sale de nuestra explotación, nuestros cuerpos y tiempo. El único límite a la explotación es el número de muertos, porque no dudarán un segundo en iniciar guerras si eso engorda su tesoro. Una guerra es una inversión, tanto para el soldado como para el financiero.

El capitalismo es incapaz de crear, solo roba. La innovación solo sale del despojo y la usurpación. En cuando se establece el dominio, cuando acaba con la competencia, finaliza el proceso innovatorio y comienza la extracción inmisericorde. Es decir, el Capitalismo tiene como límite el Monopolio. Esto quiere decir que, hagan lo que hagan, se escondan donde se escondan, se organicen como se organicen, las anarquistas serán perseguidas y despojadas. Y los comunistas, socialistas y todos los istas. En Chiapas y Rojava lo saben, y defienden sus conquistas con las armas. En el resto del mundo los trabajadores lo saben, y se unen en una multitud de organizaciones sindicales.

El destino del capitalismo es un destino de destrucción y consumo, competencia y rivalidad, forjado entre guerras y expolios. Luchará contra todos por ser la ideología dominante, tanto como compite con el resto por lujos, y poder. El sino, el destino del anarquismo está marcado no por su visión, sino por sus circunstancias, por sus enemigos.

Competir es la condición de nuestros tiempos, porque nos es impuesta. Pero también es la posibilidad de que el Anarquismo triunfe algún día. El camino es competir con el capitalismo. Y el Capitalismo tiene como máxima expresión no un nazi rapao y asesino, tampoco un genocida con corbata, ni un dictador de traje, esos son el síntoma. Hoy día, quienes practican el imperialismo son los monopolios trasnacionales, que han cooptado a los estados nacionales y los usan como a perros. Estos son los verdaderos directores, y no se esconden, solo ocultan su actividad tras un político comprado.


Dos tipo de Anarquistas que se niegan a luchar


Aceptan su lugar impuesto en el sistema y serán las primerias víctimas:

Las Derrotadas - Unos tiramos la toalla y asumimos la derrota. Reconocemos las fuerzas a las que nos enfrentamos, el horror diario y el infierno del sometimiento. O el cansancio mismo del trabajo diario. Agotadas, no podemos más. Vivimos con resignación la explotación y el dominio de unos por el beneficio de otros. Y llegamos a aceptar nuestra propia muerte (tanto física como espiritual) y la destrucción de la naturaleza como inevitable. ¿En qué te conviertes cuando el capital te derrota? 
Una idea tiene que estar clara: Todas sumamos, aunque sea un poco. Todas importamos. Todas nos necesitamos

Las Autosaboteadas - Pero después tenemos a las anarquistas que, aún reconociendo la situación general para su especie, el estado de degradación del planeta y a dónde nos están llevando, ¡se niegan a competir! ¡Y se niegan a que el resto compitamos! ¡Critican la autodefensa! Pero no porque se sientan reprimidas por el sistema, o rechazadas por la sociedad (esos son los derrotados). Creen, piensan, dicen... que vencer es imponerse, y como el anarquismo es "sin imposición", "sin fuerza", "por las buenas", "por convicción", "voluntario", hacer algo "por las malas", algo que implique imponer la voluntad, no es anarquista, y no están dispuestas a hacerlo. ¿Se puede ser más pusilánime? Si no comprendemos ni la naturaleza del sistema en el que vivimos ni del mundo creado ¿cómo vas a saber qué tienes que cambiar  y qué no? Se niegan a asumir que la victoria de unos es la derrota de otros. Que hay seres de nuestra especie que prefieren morir a dejar de explotar a sus semejantes. Que degradar es una forma de vida. Que para vencer hay que derrotar. Y esto es un acto de Negligencia e irresponsabilidad. Peor, un sinsentido. En pocas palabras se niegan a competir con los capitalistas de una forma anarquista; viviendo la anarquía.
Una idea tiene que estar clara: O la anarquía abandona su puerilidad e identifica de quién y cómo se defiende o desaparecerá.

3 armas para derrotar al capitalismo y Vivir la Anarquía


Desde la creación de la Primera Internacional, el camino de la anarquismo, la vida anarquista, discurre por tres sendas, que llevan a un solo destino, la destrucción del capitalismo. Es decir, son tres armas:
- Sindicato - Una es la de lo social y del trabajo, entre los anarquistas organizado en Sindicatos, que compiten contra las patronales y los propietarios de los medios de producción.
- Cooperativa - Otra es la de lo económico, entre los anarquistas organizado en Cooperativas, que compiten contra las empresas capitalista.
- Colectivos - Y otra es lo político, entre los anarquistas organizado en Comunes (Concejos, Juntas, Comunas, Asociaciones, Grupos, colectivos, centros sociales, etc...), que compiten contra las instituciones de la Sociedad Civil Capitalista .

Las tres esferas deben ser primero conquistadas (autogestionadas y funcionales), organizadas y después coordinadas para imponerse (crecer y competir) al capitalismo (combertirse en contrapoder). Un trabajo de miles sino millones de personas. Ninguna sobrevivirá sin la otra.

Esas tres sendas, o han sido abandonadas (caso de las cooperativas, que no hay) y descoordinadas (caso de los sindicatos), o anuladas (caso de los grupos y comunas, que no generar federaciones). Por las presiones, acoso externo sobre la izquierda en general o la dejación de funciones y la falta de visión del anarquismo mal entendido: los sindicatos dejaron de generar comunas y colectivos; las comunas dejaron de generar cooperativas; las cooperativas dejaron de apoyar sindicatos. 

La cuestión es que hoy día no se encuentra en el mundo una organización triplemente vertebrada, cuando a principios del S.XX era lo habitual. Aumentó la tecnología, aumentaron nuestra capacidades pero destruyeron el movimiento.

Alianzas


No competir lleva indefectiblemente a la derrota, porque nuestro enemigo está sediento de triunfo, y quiere todo aquello que nosotros tenemos o podamos tener, físico, psíquico o social.
- El comunismo autoritario entendió que para luchar con una bestia se tenía que convertir en una bestia, dominar la bestia.
- El comunismo antiautoritario entendió que luchar con la bestia significa ser lo contrario de la bestia, su antagonista, su sombra.

A un comunista autoritario se le puede convencer teóricamente de que practicar el asamblearismo comunista antiautoritario es otra forma de destruir la burguesía, en cuanto que destruye su concepto de clase. Pero solo se le convencerá prácticamente con hechos materiales si nuestras instituciones funcionan según lo esperado (éxito y confianza), y si palpándolo con sus manos (experiencia), lo sienten en su ser (placer). Esto fue lo que pasó en Kronstad 1921.

Al capitalista es imposible, porque cualquier cosa que no sea la dictadura de la burguesía perjudica a sus beneficios esperados. 

¿Cómo Competir? ¿Cómo vivir de forma anarquista? Usar las 3 armas


1- Resiste! - Puedes ser anarquista y estar sola, practicando la filosofía, pero te sentirás constantemente humillada y frustrada; porque sabes que SI se puede vivir de otra manera y que la sociedad puede ser anarquista.

2- Organízate! - Si estás sola: busca una organización establecida y participa o apoya. Piensa: ¿Hay algún sindicato en mi ciudad? ¿Hay alguna cooperativa en mi pueblo? ¿Conozco algún colectivo? AQUI Lista. Si tienes compañeras monta un grupo. Conoce gente, cuídala, lucha por ellas. 

3- Alíate! - Si estás ya en un grupo, federaros. Con otros grupos anarquistas.
Si estás ya en un grupo, busca alianzas. Algunas gustan menos, busca unos mínimos. Los comunistas siempre están dispuestos.

3- Expande! - Completa la tríada anarquista potenciando (creando, usando, manteniendo, cooperando): 
-A las Cooperativas 
-A los Comunes 
-A los Sindicatos

4- Coordina! - Alianzas, cooperativas, comunes y sindicatos tienen que actuar al unísono, porque la empresa, la patronal, el estado y sus lacayos también lo hacen.

Victoria!

Vivir como anarquistas es ya una victoria, un orgullo y una satisfacción personal.

La verdadera victoria se alcanzará:
- Cuando trabajadores, gentes y pueblos que no se definen expresamente como anarquistas, practiquen con naturalidad del anarquismo.
- Cuando sea más lógico montar y trabajar en una cooperativa que una empresa. Más lógico una junta que un ayuntamiento. Más lógico un colectivo que una fundación. 
- Cuando ni si quiere se piense en la posibilidad de una colaboración público privada. 
- Cuando nuestras organizaciones desplacen los entramados empresariales. 
- Cuando los proscritos sean los capitalistas. 

Cuando tu organización pase de 1000 personas, sabrás que vas por el buen camino.

¿Se puede? SI se puede, porque ya pasó.

Y recuerda, los capitalistas tienen el corazón en el bolsillo. Cada céntimo que no va a sus carteras, aunque sea al desagüe, es una catástrofe para ellos, un desastre, y triunfo para la sociedad entera. Hay que machacarlos.

Salud! PHkl/tctca
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Para Saber más

viernes, 4 de julio de 2025

La Pesadilla de Vivir la Anarquía: sin Paz, sin Medios, sin Organización. Despierta!

Nuestra tesis es simple: sin medios, sin organización y sin defensa, no se puede vivir la anarquía. Tres elementos de los cuales carecemos hoy día y que disuaden a muchas de seguir en el movimiento. Hay que demostrar que ser Anarquista es mejor que no serlo.


El sueño de la Anarquía


¿Has pensado alguna vez en cómo sería un mundo anarquista? Sueñes lo que sueñes, todas las veleidades acaban en dos conceptos fundamentales: Cooperativas y Comunas. "Empresas" y sociedades que practican la democracia directa y en que una persona tiene un solo voto. ¿Hasta aquí correcto? 

La pesadilla del gueto

En los cenáculos se habla siempre de Vivir la Anarquía; así, en mayúsculas. De que el Fin es el mismo Viaje, no la meta. De que en nuestros microambientes podemos ser Libres. De que podemos ser un ejemplo para las masas. De que... ¡Mentiras! ¡Al salir a la calle todo sigue igual! ¡Consumismo, individualismo, represión, control y mentes podridas! Y tal vez peor, creernos nuestras propias mentiras, el autoengaño.

El movimiento underground en que nos hemos convertido es un gran nicho cultural, el reducto del anarquismo, el laboratorio social. Necesario, fundamental para sobrevivir, pero nada más. Alrededor, nuestro el mundo arde consumido por la codicia, que nos arrastra crisis tras crisis, guerra tras guerra, hacia el cadalso global. No les importa matar por millones. Este no es nuestro sueño.

Nuestro Infierno particular: escalar

Esta visión de escalar de lo micro al macro, que llevamos practicando desde la misma concepción del movimiento, simplemente, de que las masas tomarán ejemplo y se unirán a la práctica de la Acción Directa, no funciona. De hecho, nos aleja cada vez más de nuestro objetivo. ¿Cuándo funcionó? Contadas ocasiones. Cuando hubo vacíos de poder y crisis sin respuesta. Hoy todo lo ocupa el capital, que nos mantiene en una crisis perpetua a la vez que nos explota, pertrecha y entretiene. Aunque culturalmente permeemos en la sociedad, esta no se ve constreñida a un cambio, ni de mentalidad ni hábitos. Somos un susurro en la conciencia adormecida y, generalmente, los malos de la película. 

¿Y Sobre la teoría de la Huelga General y la expropiación generalizada? Según algunos, mejor que el capital en sus distintas formas lo gestionen los capitalistas hasta que se lo expropiemos. ¿Pero qué embuste es este? ¿Habrá que esperar a una Huelga Revolucionaria en medio de un escenario de guerra para que se den exactamente las mismas condiciones que promovieron un atisbo de revolución en un pasado ya remoto?

No! Hay que gestionar la materialidad YA! Metéroslo en la cabeza; o si no vuestro anarquismo seguirá siendo nuestra pesadilla. Del huerto al transporte, tiendas, restaurantes, hoteles, campings, construcción, fábricas... ayuntamientos, institutos, bancos. Lo tenemos que gestionar todo! Ese es nuestro destino manifiesto, trascender la clase trabajadora. Sí, trascender el trabajo ajeno, transformarlo en propio, y disfrutar de este y de su beneficio.

¿Cuántas anarquistas han salido de su nicho, hecho los deberes e ideado formas de lograrlo? Para empezar, ¿alguien ha calculado si hay posibilidades de lograrlo? Llevo más de 13 años monitorizando el movimiento anarquista mundial desde las PAMA/AYP, y puedo declarar que NO HAY INTERÉS POR EL PROYECTO, solo por mantener micronichos y que todo continúe como está. 

Vivir la Anarquía en el Overground

Si queremos convertirnos en la corriente principal, el overground, no queda otro remedio que contemplar y abordar, estudiar e intervenir, en los problemas principales, personales, locales, nacionales y globales. Domicilios, terrenos, empresas, instituciones, equipos, suministros, servicios... y relaciones con capitalistas e instituciones.

De hecho, no solo queremos se una corriente principal: para que triunfe nuestro proyecto debemos ser la única corriente. Necesitamos ser hegemón. Barrer al explotador antes de que nos consuma o nos liquide. Esa es la apuesta. Sin rodeos, para que el mundo sobreviva necesitamos ser un TORNADO que expulse con su fuerza a los explotadores de humanos y de la naturaleza. El Yunque y el Martillo 2018.


Cambiando nuestro destino: de Esclavos a Libertos con un Plan

Los engranajes del poder y fuerzas en liza no van a permitir que resurjamos y que acabemos con sus fuentes de beneficio; que básicamente es la explotación humana y natural. Nunca lo van a permitir. Vamos a ser el rival más débil y recibir golpes por todos lados. 

Pero podemos cambiar el destino si nos damos cuenta tan solo de 3 puntos clave:

Tres tesis para vivir la anarquía:

  1.  Defensa: La paz no existe, no la busques. El Estado capitalista se mueve en el binomio Guerra-Rearme. La Guerra de clases es perpetua entre burgueses y trabajadores. Protégete, protege tus organizaciones, a los tuyos y prepárate de mil maneras para la represión.
  2.  Medios: Sin medios no hay anarquismo. Para ser concretos, y esto va para los anarcosindicalistas: sin cooperativas no hay anarquismo, solo una etérea filosofía. Organiza tu producción, o consumo, o ambos, en cooperativas y federaciones de cooperativas.
  3.  Organización: Sin organización no hay anarquismo. Organízate a lo grande: del colectivo, cooperativa, federación masiva.
Bajo esta perspectiva podemos analizar logros y errores de las distintas organizaciones que componen el movimiento. Y pondré un ejemplo claro. Estoy orgullosa de ser miembro de la CNT desde hace más de 20 años, pero sigo sin ver cambios sociales. La CNT es una Defensa, hasta cierto punto un ataque; una piedra en el zapato de los poderosos. También es una Organización con proyección internacional, pero carecemos de Medios. Así no se puede trasformar nada, solo sobrevivir; ir tirando. Es nuestra misión reorientar el movimiento y dotar a la clase trabajadora.

1 Tú eres lo Fundamental

Métetelo en la cabeza, sin ti, sin tu persona, no hay organización. No eres un engranaje, una pieza recambiable; eres el propio alma profunda, porque tú representas a la organización tanto como ella se refleja en tí; eres un avatar (una forma de hablar). Tú creas condiciones que sin ti no existiría. Elige bien.

PERO: para proyectos comunes, como para prácticamente cualquier proyecto humano, es fundamental desarrollar 3 rasgos individuales
1 el conocimiento/capacidad
2 la disciplina
3  y compromiso.
(y un poco de empatía y trabajo en equipo para superar el ego).

Pregúntate cómo puedes encajar y encaja. ¿Qué aportas? ¿Tienes fuerza, tesón, resistencia, habilidades...nada? Puedes capacitarte formal e informalmente. Perseverar y disciplinarse son ejercicios de voluntad. Y si no aportas, ¿por qué, para qué militas si no?

No todo suma

No todo suma. ¿Eres problema o solución? Si vas a empezar un proyecto sin conocimientos, sin constancia o con el fin de abandonarlo, no lo empieces, vete con los conformistas que se rindieron. Tal vez este sea el motivo por el que las organizaciones anarquistas duran menos que un suspiro. ¿Tienes vicios, problemas, mala salud, eres vaga, egoísta, intransigente, te vendes por dinero? Si no aportas más que problemas, igual primero deberías solucionarlos; o pedir ayuda. 

Tendemos a ser buenos samaritanos. Hay gente que nunca cambiará. Hay gente que nos quiere usar. Y definitivamente, hay gente que nos quiere hacer daño. Algunos nos quieren muertas. Una organización seria, que acepta manzanas podridas, acabará podrida. Un coladero de arribistas y oportunistas. Ya nos ha pasado.

Pregúntate cómo hacer encajar al resto y encájalos o descártalos. Si tienen compromiso, aunque sea pequeño, la organización avanzará sola. 

2 La Materialidad: que ser Anarquista sea mejor que no serlo

El anarquismo se desmaterializó, y cuando lo hizo, también desaparecieron sus organizaciones. Ahora solo reside en nuestras mentes. Está claro que los bienes espirituales, morales y sociales, hasta políticos, de nuestro movimiento, son envidiables. Pero nos movemos en un mundo físico, mientras nosotros nos desmaterializamos. Lo tangible es importante: guarderías, escuelas, universidades, fábricas, talleres, granjas, establecimientos... todos al servicio del capital.

Un sindicato es una cooperativa de trabajadores; una cooperativa se organiza como un sindicato. Y todos se basan en los mismos principios de igualdad, libertad y fraternidad, de reparto del trabajo, beneficio y votos/acciones. Si alguien niega este hecho, es por ignorancia o por conveniencia, porque no quiere moverse de su área de confort. Cuidado, porque ha dejado de sumar para ser un cero!

3 El Paso más costoso: Organízate

Si eres trabajador por cuenta ajena: sindicalízate.
Debes saber que los sindicatos anarquistas, anarcosindicalistas, son, con todos los peros, espacios del overground, reconocidos socialmente, influyentes, federados y en funcionamiento. Sin embargo, salvo contadas experiencias, no han sido capaces de cambiar, impactar, en su entorno. A las pruebas me remito.

Si eres un trabajador cooperativo: encuentra tu proyecto.

Lo más difícil el primer paso hacia un proyecto.
1º Se escoge un sector o actividad productiva
2º Se estudia a fondo la viabilidad con un proyecto.
3º Se programan, dota y ejecuta
4º Se desarrolla la actividad cooperativa
5º Cuando el proyecto es viable y sostenido en el tiempo, se federa con otras organizaciones que contemplen las mismas tesis 
6º Después a por el siguiente sector con un nuevo proyecto

Remarcar que hay enormes resistencias en nuestras organizaciones a los cambios y las innovaciones; a salir del micronicho y la zona de confort. Así es como, paradójicamente, intentando conservándose, se destruyen así mismas. Generalmente por la falta de renovación. Y ojo, las que dan el cambio e innovan también son destruidas! ¿Por qué? Egos, falta de disciplina y falta de compromiso... y falta de visión. Falta de debate y sobre todo falta de beneficios materiales de ser Anarquista.

Conclusión


Vivir la Anarquía es una pesadilla cuando no eres capaz de cambiar el entorno.

No intentes escalar del gueto, intenta moverte en el ambiente.

Revertir la situación es posible. Vivir la anarquía es posible... si se organiza un proyecto, se dota de medios, se mantiene y se defiende.

La organización no solo depende de circunstancias materiales, sino también de las características de sus miembros, por ello, es necesario que estos tengan una mínima formación, disciplina y compromiso.

Ser anarquista tiene que tener más ventajas que no serlo.

Lo más difícil es dar el primer paso.

Hay que organizarse y arrebatar al capital lo que es legítimamente de las trabajadoras.

Y sobre todo, tenemos que sentir y demostrar que ser anarquista es mejor que no serlo. Ese es el punto. Que hay beneficio, y que no se obtiene de la explotación humana, sino del trabajo organizado.

Salud! PHkl/tctca
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Para Saber Más

miércoles, 4 de diciembre de 2024

10 Ideas-Fuerza del Anarquismo y 3 Conclusiones

La práctica y filosofía del anarquismo puede aumentar o disminuir, ajustarse y variar, pero, por su propia concepción, no puede ser destruidas aunque se destruya físicamente a todas y cada una de sus practicantes. Está condenado a resurgir una y otra vez desde el fondo de la psique humana, porque sus principios son necesidades básicas de comportamiento social (igualdad) y del discernimiento (verdad). Pero también es muy lábil, debido a su dependencia intrínseca de Participación. En este artículo veremos por qué. No os perdáis las 10 Ideas y las 3 conclusiones.


Deprimido en mi cuarto, en medio de una crisis existencial, me lamentaba de que el anarquismo, como prácticamente todos los ismos, estuviera de capa caída. Mientras hay tendencias que despuntan, movidas por motivos espurios, como individualismo, consumismo, supremacismo, etc. el anarquismo y la acracia languidecen condenados a chocar y enfrentarse  con todas estas tendencias constantemente. Desolado me pregunté entonces a mí mismo si estaría equivocado, si la anarquía estaría equivocada, si todo serían mentiras o fábulas para críos. Y esto fue lo que me conteste.

Ideas-Fuerza


1º Anarquía es Igualdad
2º Acracia es Libertad
3º El Anarquismo es Espíritu de Entendimiento
5º Eres Anarquista Aunque esté sola
4º La Acracia Necesita Participación
6º Eres Anarquista Aunque no lo declares
7º Los Anarquistas tienen Razón
8º La Libertad se Defiende
9º Sin Verdad no hay Anarquía
10º Sin Justicia no hay Acracia

Marco

La expansión del anarquismo, cómo cualquier otro movimiento, se encuentra limitados por varios factores. Hay que estudiar estos factores, estas condiciones, para darnos cuenta de cómo actuar y qué cambiar si se quieren conseguir resultados distintos. 

-Condiciones Externas: derivadas del espacio, tiempo, condiciones materiales, cultura, fuerzas políticas, composición social y las condiciones particulares de cada localidad (políticas y geopolíticas...).

-Condiciones Internas: derivadas de su propia política, práctica y filosofía del anarquismo.

Por extensión y propósito del trabajo, nos centraremos en las condiciones internas, que son aquellas en las que materialmente somos capaces de controlar. 

El Principio


Definir el anarquismo, como movimiento social extenso y ecléctico, no es fácil. Sin embargo, podemos fijarnos en lo más básico, su propia etimología, como referente. 

Puede parecer una obviedad, pero por la anarquía han muerto personas tan dispares como Hipatia de Alejandría, Giordano Bruno, Miguel Servet o  Lucilio Vanini y tantos otros (Sacco y Vancetti, los Mártires de Chicago, revolucionarios de Kronstad, Majnovistas, del Frente de Aragón...). Todos revolucionarios en sus campos y todos con algo en común: no aceptar la doctrina impuesta.


¿A qué nos referimos cuando definimos el Anarquismo y la Acracia?

Tanto al definir Acracia, sin coacción, como Anarquía, sin jerarquía, nos referimos a un ámbito, una categoría, muy concreto, la política y la sociedad. Pero, ¿Qué pasa cuando entendemos ambos conceptos en el ámbito de la filosofía? Es decir, ¿Qué sucede si aplicamos los conceptos a todos los ámbitos del conocimiento (gnosia)?

Parecerá una estupidez, pero ésta es una de las mayores fuentes de confusión y conflicto entre las propias anarquistas. 

¿A qué nos referimos cuando declaramos que Anarquía significa "sin jerarquías"?

Podemos remitirnos a la propia estructura del pensamiento, o incluso del Ser, para entender qué es el Anarquismo: el anarquismo surge cuando dado un concepto, una evidencia, una variable o un axioma, se trata y se contemplan sus características independientemente de las preferencias del observador, sin prejuicios, tal como son, no como los deseamos. 

La preferencia, siempre subjetiva: un polo en vez del otro, el Bien por encima de lo que se entienda por Mal, una Verdad por encima de otra, o por encima de la Realidad, la Realidad por encima del Ser, lo Absoluto por encima de lo Relativo, o viceversa.... En definitiva, el galimatías de la Verdad Impuesta o  Verdad Revelada que no permite su refutación más que dentro de la lógica subjetiva de quien la impone: la Jerarquía.

Eres anarquista cuando no aceptas una característica como preferente, una subjetividad que se imponga a la objetividad, que sea "primera" o principal. Como no hay principal, tampoco hay "secundaria", ni "última". Aunque haya secuencias, categorías o gradaciones naturales, no hay distinciones de preferencias en su tratamiento. Todos los elementos comparten los mismos tratamientos. 

La Anarquía Filosófica, "sin primero", "sin preferencia", "sin principio", no es la falta de reconocimiento de secuencias (en las que hay un primero, segundo, tercer elemento, etc.); porque las secuencias son, y no pueden no ser. Lo que indica es:
- La falta de preferencia subjetiva, y la falta de preferencia personal, por unas u otras secuencias , o de uno u otro orden.
- Es la aceptación de la secuencia natural, evidente, axiomática. 
- La falta de 'prejuicio'; lo que significa que el 'juicio' se emite a posteriori. 

Por tanto, se llega a la conclusión que la anarquía es una condición necesaria de reconocimiento de la Verdad Objetiva. 

La Anarquía es parte de la Teoría Científica


Si hay una verdad, es porque existe una falsedad; algo que no se ajusta al axioma o evidencia.  Por lo tanto, se establece un proceso, primero de discernimiento, después de aceptación o negación. Un proceso que, por así decirlo, para que sea justo, debe segur unos principios comunes, objetivos, compartibles y no impuestos.

O dicho de otro modo, si una proposición es enunciada sin tener en cuanta su validez formal y lógica (ej: porque lo dice dios, yo soy la ley), si atiende a motivos subjetivos sin tener en cuenta las condiciones objetivas, solo puede ser declarada como arbitraria, parcial y no anarquista; al igual que no científica. Vemos de nuevo la necesidad de Verdad como una precondición del anarquismo.

Esto suena a racionalismo, casi a pitagorismo, porque reconocer la Igualdad es, a demás, reconocer una Verdad. Siendo el caso contrario, no admitir la Verdad, no aceptar la igualdad, el principio de la jerarquía y una falsedad. Es hacerte creer que 2+2 son 5.

El anarquismo se ajusta a la propia teoría científica. Ésta se basa fundamentalmente en premisas de reproductibilidad, falsabilidad (refutable), coherencia y lógica, por resumirlo. La filosofía anarquista necesita de estas mismas herramientas para construirse. El no usar herramientas objetivas supondría que los subjetivismos, aunque sus enunciados fuesen compartidos por una mayoría, pudieran no aplicar el principio fundamental de "an-arkhe", es decir, podrían actuar de forma particular o con preferencias; lo cual, por su propia definición, no es anarquismo.

Anarquía y Acracia son parte del Contrato Social

Los principios sociales rectores del anarquismo se encuentran perfectamente enmarcados dentro de las corrientes liberales del S.XVIII durante la ilustración, igualdad, libertad, fraternidad, y se ajustan a los términos y planteamientos nacidos a partir de los estudios de la época, como el de Rousseau en el Contrato Social 1762 (AQUI pdfAQUI audiolibro), cuya lectura recomendamos. 

Cayó el Antiguo Régimen estamental y se impusieron progresivamente los sistemas liberales. Pero continuaron las contradicciones, por ejemplo, al sustituir la servidumbre feudal ligada a la tierra por la servidumbre voluntaria al dinero de asalariados desposeídos. Tuvo que seguir avanzando el tiempo para que las distintas tendencias políticas liberales se definiesen y separasen sucesivamente hasta llegar al punto actual (socialismo, anarquismo, comunismo, neoliberalismo...).

Para completar este acercamiento al Contrato Social clásico, solo nos falta la aproximación ácrata al concepto de Fraternidad, el cual es entendido como Solidaridad, y más concretamente en el Apoyo Mutuo. Pero por extensión no será objeto de este estudio.

La Acracia es el Contrato Social basado en la Soberanía personal

La soberanía personal, la libertad individual, es crucial dentro del anarquismo, porque marca, delimita, concreta, las circunstancias en que se puede ejercer el anarquismo y cuándo no. Se podría decir que nos quita el sueño y genera constantes conflictos. 

Las preguntas clave son: ¿Puede un anarquista obligar a otra persona a serlo? Es decir, ¿Es ético que una persona que busca la "no imposición" la imponga? O dicho de otro modo, ¿puede una persona renunciar a la "no imposición" de la libertad, porque alguien se lo imponga?

Si 'las libertades' se entrelazan y chocan, es inevitable que se limiten de uno u otro modo, luego la ni Libertad ni la Soberanía Personal, son Absolutas. Tampoco la Tiranía, su polo opuesto. Son Limitadas y Relativas. "Mi libertad acaba donde empieza la de los demás". Libertad y Tiranía no son absolutos, existen una gradación, porque son polos del mismo fenómeno. En la práctica supone que no hay una Libertad que no ejerza coacción, aunque sea para autopreservarse, ni coacción que no implique un grado de libertad, aunque atente contra las libertades de otras.

Esto hay que tenerlo en cuenta para evitar falacias lógicas. Si no, podríamos encontrarnos con paradojas como "ser libres de ser esclavos". O la del 'Buen Tirano': "yo te controlo para que puedas ser libre". Solo en un grupo entre iguales puedes ser libre.

A lo que añadimos que el aumento de las capacidades tecnológicas (telecos, IA, robots...) disminuye las interacciones personales y favorece la dependencia, concentración de tareas y capacidades, generando oligarquías y "dictaduras buenas".

La acracia es una opción personal que requiere de determinnación y compromiso en un mundo tan complejo y en el que somos tan dependientes que constantemente se aleja de nosotras la capacidad de elección.

La Libertad será impuesta o no será


O dicho de otro modo más crudo, enunciando un contrasentido: la libertad debe ser impuesta o no será. ¿Por qué? Este enunciado va en contra de la propia concepción Ácrata de 'sin coacción', abominable, pero es fácil de entender: hay un beneficio en negar, arrogarse, la libertad de otras personas, y por lo tanto se ejercerá por puro oportunismo. A veces por negociación, otras por la fuerza. Por lo tanto, serán programas sociales que se mezclarán y confrontarán dialéctica y físicamente. A la vista está que el programa liberticida domina el mundo.

Se puede entender que es necesario usar la fuerza contra quienes quieren eliminar la libertad, si esta quiere permanecer: la tiranía de la libertad. No oponerse es permitir la explotación, esclavitud o cautiverio: la libertad de la tiranía. Quien ejerce su libertad y soberanía por encima del resto no podrá hacerlo si no es por la fuerza. Usarán la fuerza contra quienes quieren eliminar la explotación, si esta quiere permanecer. Este es el sino de la acracia, por lo cual no puede significar Paz en si, sino mantenimiento social y activo de la paz entendida como calma social derivada de la igualdad y la libertad.

10 IDEAS FUERZA


1º Anarquía es Igualdad

Anarquía: "an-arkia", del griego "an-arkhe", literalmente "sin-primero", pero también "sin dominio". 

La Anarquía, que no haya un primero, que no haya distinciones, que no haya jerarquías, que no haya prejuicios, que no haya preferencias, la igualdad formal, es pues una característica; un aspecto destacado, de la igualdad y del movimiento social generado. Su antónimo y contrario es la jerarquía.

A su vez, todo movimiento igualitario y desjerarquizado puede ser calificado de anarquista.

2º Acracia es Libertad

Acracia: "a-kratos", literalmente sin fuerza, referido al sistema político. Si hablamos de un sistema político y social, es aquel en el que no se usa la fuerza para imponer las normas, y por ende tampoco la coacción. Por tanto, las vías del consenso son el debate, negociación y aceptación voluntaria. Su contrario y opuesto es la tiranía.

Que no exista coacción, es una condición necesaria de la Libertad Individual, de la Soberanía Personal, es decir, de la Libertad. Si coartas la libertad lo que tienes es un mando y un mandado, un Amo y un Siervo. No hay libertad si hay coacción o imposición (imposición coactiva). 

3º Anarquismo es Espíritu de Entendimiento

¿Existe la espiritualidad en el anarquismo?
Y esto es muy importante por una razón muy simple, hay filosofías espiritualistas que se quieren entroncar con el anarquismo, pero no pueden. Las principales son las religiones. Y esto es así porque su verdad revelada, experiencia inefable, experiencia particular, o entelequias, no pueden ser ni reproducida, ni refutada, por muy lógicas o coherentes que pretendan ser. No pueden ser compartidas. Actúan como axiomas y evidencias para sí, de mismas, "son porque son". Su último recurso es la "duda razonable". Podrían tener razón, pero la "carga de la prueba" la tiene quien enuncia la premisa, no quien la refuta. Primero tienen que probar por lo menos que no son subjetivas, lo cual es, por su propia definición, imposible. Tendrán que buscar otro camino. Nada contradice que una persona "espiritual" exprese sus inquietudes o moral en términos compartibles y explicables para el grupo o comunidad.

Los anarquistas quieren igualdad, y los ácratas quieren llegar a acuerdos que respeten la libertad sin ejercer la fuerza. Por encima de todo, el espíritu anarquista es un espíritu de entendimiento, conocimiento y reconocimiento mutuo, sin el cuál no pueden existir (simplemente, serían otra cosa).

4º Eres Anarquista aunque estés sola

Por principios, puedes ser anarquista sin necesidad de un grupo o sociedad que valide tus premisas, siempre y cuando no te abstengas de tus preferencias subjetivas, y aceptes las secuencias naturales, la verdad, y actúes buscando la igualdad sin coacción. 


5º La Acracia Necesita Participación

En la teoría anarquista continuamente se expone cómo la jerarquía, la "prevalencia de uno", es metódicamente anuladas en sus organizaciones. Primero porque anula el principio de igualdad, generando la subordinación, y segundo porque limita la libertad individual. 

Sin embargo, existe una 'necesidad de concreción' en que es imposible tomar decisiones todo el tiempo, en todo, y de todo. En su lugar, como opuesto, se sitúa la delegación, una capacidad temporal de interpretar los deseos y necesidades del grupo. Este es un problema para el acratismo, porque si no se participa del sistema, si no se expresa la voluntad individual, si el delegado no es sancionado en sus decisiones, se impone la "ley de hierro de las oligarquías".

6º Eres Anarquista aunque no lo declares

Si el anarquismo es un conjunto de prácticas y filosofías que tienen en común la igualdad y la libertad sin coacción, conforme a principios de verdad y justicia, una persona puede ser reconocida como anarquista aunque no se declare así misma. 

Por lo mismo, una persona cuyo proceder o filosofía sea declaradamente anarquista o ácrata puede no serlo si no se ajusta a los parámetros mínimos definitorios del movimiento. 

¿Podemos declararnos ácratas o anarquistas cuando en nuestro quehacer diario, por nuestro trabajo, somos sometidas y sometemos a otras personas a nuestro criterio? Sí. Si nuestras circunstancias no dependen de nosotras, si cuando tienes la oportunidad te desenvuelves conforme a tus principios ácratas y si tienes ánimo de revertir la situación, eres Ácrata.

7º Los Anarquistas tienen Razón

Independientemente del tema a abordar, cuando lo estudias sin prejuicios, con lógica, verdad y justicia, el resultado puede ser insatisfactorio, falso o parcial, pero no 'mentira'; en cuanto que no existe intención de engaño. Por ellos, su Razón interna, su argumento, por su propia estructura, permitirá corregir los posibles errores. Esta es una de las mayores ventajas a la hora de propagar el anarquismo.

8º La Libertad se Defiende

La Soberanía Personal, la "libertad" o "Acracia", nuestro contrato social, queda delimitada por la propia definición de libertad (ej: no hay libertad de ser esclava). Y marca una forma de hacer las cosas y moverse por el mundo, sin coacción. 

Esta es una materia fundamental, sobre todo en lo referente a la organización social, la cesión de libertad, de soberanía, la Delegación de funciones y responsabilidades, incluso en la división del trabajo. Así pues, mientras el anarquismo postula una cesión limitada, los sistemas liberales se arrogan el derecho total a ejercer algunos derechos fundamentales, lo cual resulta en el mantenimiento de sus privilegios, en concreto el derecho a la defensa y el ejercicio de la fuerza física. En estos casos el pueblo no es soberano, sino vasallo.


9º Sin Verdad no hay Anarquía

Aplicado a lo concreto, en una organización, sociedad, en la que el trabajo está dividido, hay razones más importantes que otras para hacer lo que se hace. El anarquismo no es hacer que todas las razones tengan igual validez, en cuanto a importancia, sino que sean sopesadas de igual forma, validez formal, sin imposición de subjetividades, es decir, basándose en la validez objetiva. Como vemos, este no es solo un principio científico, sino que requiere de la práctica de la Verdad y Justicia.

10º Sin Justicia no hay Acracia

La libertad, la acracia, está autolimitada. La libertad de una persona finaliza cuando empieza la de otra persona. Cuando esto no sucede, cuando los intereses chocan, cuando chocan las libertades, hay veces que no se llega al entendimiento. Si no se llega al entendimiento se necesita una tercera parte que lo restaure  de una forma satisfactoria. Esta es una función del grupo, basada en principios rectores y acuerdos. 

Si no fuera así, se daría una parcialidad, una injusticia y se vulneraría la libertad de una de las partes.

3 CONCLUSIONES

1º Ave Fénix 

Lo más importante, la práctica y filosofía del anarquismo puede aumentar o disminuir, ajustarse y variar, pero, por su propia concepción, no puede ser destruido; como a muchas, infantilmente, les gustaría. 

Está condenado a resurgir una y otra vez desde el fondo de la psique humana, porque sus principios son necesidades básicas de comportamiento social (igualdad) y del discernimiento (verdad).

2º Organización de Masas vs Oligarquías 

La falta de participantes impulsa a la formación de oligarquías, que desvirtúa poco a poco el movimiento, haciendo que pierda participantes y se produzcan constantes escisiones; que debilitan aún más al movimiento.

A demás explica cómo la falta de disponibilidad destruye al propio movimiento. Se puede decir que, sin participación, hay anarquismo pero no movimiento. Se puede decir que nos desespera la no participación.

Este es el porqué fundamental de la decadencia del anarquismo en las sociedades adormecidas y acomodadas, si no se participa, no hay anarquismo

3º El Leviathan contra Gaia

Con este breve estudio, mis dudas existenciales se respondieron, y ahora sé por qué tengo razón y por qué no puedo dejar de ser anarquista. El resto del planeta puede seguir creyendo que ceder parte de su soberanía, de forma roussoniana, por los motivos que sean, al Leviathan de Hobbs, es lo mejor que se puede hacer. Un hito de la Historia de la Humanidad. Les recordamos que estos mismos seres de poderes arrogados están destruyendo el planeta con su consentimiento o subordinación. 

Nosotras comunistas, nosotras anarquistas, nos propusimos acabar con su sistema; el sistema del que se sirven las oligarquías para explotar literalmente al mundo, nuestra Gaia. Nos va la vida en ello.

Salud! PHkl/tctca
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Para Saber más


Publicado 4.12.2024, última edición 16.12.2024

miércoles, 31 de enero de 2024

¿Quiénes son terroristas y quién preocupa al Estado? - Nora Rodríguez y Miquel Ramos

Fuente - ¿Quiénes son terroristas y quién preocupa al Estado? - La Marea 29.1.2024 por Nora Rodríguez y Miquel Ramos

En 2023, la publicación de la memoria anual de la Fiscalía estuvo envuelta en polémica. No registraba la mayor parte de los delitos de odio pero incluía a los activistas climáticos bajo el epígrafe «terrorismo nacional». Aunque corrigió ese apartado, su criminalización los ha hecho objeto de espionaje por parte de la Policía.

Pintadas, desórdenes públicos, supuestas manifestaciones «ilegales» y 20 detenciones relacionadas con estas acciones. A pesar de que ninguna es por cargos de terrorismo, la Fiscalía General del Estado las incluyó en lo que denomina «insurreccionalismo anarquista», dentro del epígrafe de «terrorismo nacional» en su última memoria anual. También se incluyen 31 detenciones y «26 acciones» diferentes, como «concentraciones ilegales» (que en realidad son actos no comunicados) o «daños contra el patrimonio», por parte de grupos ecologistas, a los que ha enmarcado también bajo el epígrafe de «terrorismo nacional».

En septiembre del año pasado, la Fiscalía presentó su memoria de 2022, un informe que planteó numerosas dudas sobre los criterios usados para catalogar a determinados grupos o acciones como terroristas, sin existir causa alguna en la Audiencia Nacional. La inscripción de grupos ecologistas y sus acciones no-violentas en el recuento de actividades terroristas desató varias protestas por parte de estos activistas, que consiguieron que este órgano estatal lo corrigiese: «En ningún caso», dijo, considera terroristas a estos colectivos, al mismo tiempo que reconoció que «quizá» el terrorismo no era el mejor apartado donde colocar lo que, sin embargo, siguen considerando una «amenaza». Aunque tras las protestas la Fiscalía ha tenido que salir a corregir dicha información, ya en la Memoria Anual del año 2021, dentro del apartado dedicado al terrorismo internacional, se detallaba la relación de acciones del llamado «ecologismo radical violento», considerado un «extremismo» de izquierda y una amenaza para la seguridad ciudadana. Entonces citaban la actividad del grupo Extinction Rebellion, advirtiendo de que se había «implantado en España».

El 15 de junio de 2022, catorce activistas climáticos fueron detenidos por la Brigada Antiterrorista por una acción en la que se roció la puerta del Congreso con agua y remolacha. Fueron acusados de un delito contra las instituciones del Estado, que hubiera sido juzgado por la Audiencia Nacional de no haber sido retirada esta acusación por el juez. Por sus acciones de desobediencia civil y acción directa no violenta, han sido incluidos en los informes como parte de un «ecologismo radical». Bajo esta denominación engloban unas actividades que se han saldado con 31 detenciones por supuestos delitos de daños y contra las instituciones del Estado, por protestas contra emisiones del sector del transporte, por una acción en el Museo del Prado de Madrid (lanzamiento de pintura), por desórdenes públicos, contra la seguridad vial y contra la seguridad del tráfico (al cortar la circulación de una vía).

También en un comunicado de finales de septiembre, el Fiscal General del Estado contestó a una carta remitida por varias ONG ecologistas, afirmando que el subapartado «ecologismo radical» no volverá a figurar dentro de la categoría de «terrorismo nacional». Además, declararon que la Fiscalía, para realizar esta memoria en la que se evalúan posibles riesgos, se basa en un informe remitido por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), en el que se analizan todas las acciones violentas, organizadas y llevadas a cabo en varios lugares a la vez, e incluso en varios países.

Sin embargo, no se refirió a la misma acusación para los grupos anarquistas, de los que recogen 20 detenciones por cargos como pintadas, resistencia o atentado a la autoridad y manifestaciones ilegales (no comunicadas). Tampoco aclara cómo, y bajo qué criterio, considera a los autores de una acción de este tipo como «anarquistas».

La Marea ha preguntado a la Fiscalía al respecto, para entender a qué se debe la inclusión del anarquismo y de determinados actos a los que relacionan, sin explicar en base a qué, con esta ideología, bajo el epígrafe de «terrorismo nacional», cuando no se está juzgando ni instruyendo ninguna causa bajo esta acusación en la Audiencia Nacional. Fuentes de este organismo han manifestado la intención de no volver a relacionar ninguna acción con el terrorismo mientras no exista causa abierta en este tribunal por tal delito, y han atribuido esta inclusión a la inercia en la redacción de estos informes: «La Fiscalía está haciendo una revisión de los criterios de la memoria para que en este apartado sólo se incluyan aquellos datos que afecten a causas seguidas en la Audiencia Nacional».

Por otra parte, las mismas fuentes afirman que el foco y los datos sobre estos grupos corresponden a las informaciones que las FCSE proporcionan a la Fiscalía para la elaboración de su memoria, pero no se detallan ni los criterios ni el motivo de su inclusión, así como tampoco las diferencias entre estas informaciones y las que proporciona el Ministerio del Interior en sus informes anuales. Este informe de las FCSE en el que se basa, no es público ni es posible consultarlo.

Los datos incompletos de la violencia ultraderechista


Por otra parte, en el mismo informe se hace referencia a 14 detenciones de personas relacionadas con la extrema derecha y al desmantelamiento del grupo neonazi Bastión Frontal, a quienes consideraban «el actor organizado preponderante en el ámbito juvenil de esta amenaza en España». Según estos datos de la Fiscalía, se entiende que solo 14 neonazis o individuos de extrema derecha han sido detenidos a lo largo del año, de los que solo uno lo fue por agravante de odio.

Estos datos, no obstante, no encajan bien con los publicados en el Informe sobre la evolución de los delitos de odio en España 2022 del Ministerio del Interior, donde se registran 1.869 delitos e incidentes de odio que se produjeron durante ese año, la mayor parte por orientación sexual e identidad de género o racismo y xenofobia. De estos delitos, son considerados como hechos esclarecidos 1.175, de los que 423 incidentes se refieren a lesiones y 105 a promoción o incitación al odio.

Estas divergencias ocasionan dudas sobre qué criterios ha utilizado la Fiscalía para tener en cuenta estas detenciones y no el resto, así como por qué no se han incluido otras desarticulaciones de grupos de extrema derecha, como la de la llamada operación Ario, donde se detuvo a siete personas relacionadas con un grupo que difundía propaganda nazi y fascista y que tenía armas blancas y de fuego. La documentación del caso apuntó que sus miembros tenían pensado pasar a la acción, y están registradas frases como la siguiente: «Para el año que viene planeamos iniciar la violencia armada en las calles». Tenían listas con nombres de políticos y fiscales, y uno de ellos, hasta un manual para hacer explosivos. A pesar de todo, no se ha tipificado como terrorismo. La Fiscalía, en respuesta a preguntas de La Marea, dice que desconoce los motivos, y señala de nuevo que su memoria está basada en los informes de la Policía.

Material incautado en la Operación Ario.

Las acciones violentas de la extrema derecha reseñadas en este volumen son delitos contra la integridad de las personas. De hecho, son las únicas recogidas bajo el epígrafe «terrorismo nacional» que responden a esta particularidad. En cambio, los delitos imputados a grupos ecologistas o anarquistas están relacionados con cortes de carreteras, faltas administrativas (como no comunicar concentraciones o manifestaciones) y daños contra la propiedad. No se dan casos en los que se haya dañado la integridad personal de nadie.

A pesar de que la propia Fiscalía ha admitido en su informe, y en declaraciones posteriores a este medio, que no existe amenaza terrorista detectada de grupos de izquierdas y ecologistas, ni ningún caso juzgado bajo tal acusación, el Estado sigue justificando la infiltración de agentes en estos movimientos. El debate se centra entonces en los límites de las labores de inteligencia, que podrían estar vulnerando varios derechos de colectivos determinados por su ideología, en un país donde la libertad de expresión y de asociación están reconocidas por la Constitución.?

Policías infiltrados en movimientos sociales


La vigilancia y la persecución de movimientos sociales por parte del Estado se ha materializado en la autorización de diversas infiltraciones policiales. Se han descubierto operaciones para introducir agentes encubiertos en movimientos independentistas, ecologistas y de izquierdas. A lo largo del año pasado y del presente se han destapado seis casos de agentes bajo sueldo y órdenes de la Policía Nacional que, con identidades falsas, entraron en organizaciones de izquierdas y establecieron relaciones personales y sentimentales para espiar y recabar información acerca de sus actividades.

Tras ser destapados por investigaciones de La Directa y El Salto, se han pedido explicaciones y responsabilidades tanto al Gobierno como al Ministerio del Interior. En marzo de este año, cuando aún se habían destapado solo tres casos, el ejecutivo de Pedro Sánchez, en una respuesta al senador de Compromís Carles Mulet, contestó que los tres policías nacionales que se infiltraron en movimientos sociales en Barcelona y Valencia eran «agentes de inteligencia», además de indicar que la Comisaría General de Información solicitó una autorización administrativa, bajo un expediente que está «declarado secreto», en virtud de la Ley de Secretos Oficiales, una norma que se remonta a 1968, bajo la dictadura franquista.

También sostuvo el Gobierno que la actividad de «obtención de información» de los tres agentes «no se realiza sobre ideologías, ni movimientos sociales, sino que se trata de una actividad de inteligencia para la captación de información de interés para el orden y la seguridad pública». Igualmente, defendió que las FCSE «actúan en todo momento desde el estricto cumplimiento de la ley», con la «máxima profesionalidad» y «plena sujeción a los valores constitucionales». Con anterioridad, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al ser preguntado en el Senado, defendió el «buen nombre» de los agentes, y añadió: «No se persiguen las ideologías, las ideas; se persiguen hechos. (…) Las mujeres y hombres que conforman las FCSE cumplen en todas sus actuaciones los principios de legalidad».

Todas estas declaraciones chocan con el hecho de que varios de estos policías infiltrados mantuvieron relaciones sexuales y sentimentales con personas a las que estaban espiando. Por esta razón, cinco mujeres han presentado una querella por delitos de abusos sexuales continuados, contra la integridad moral o tortura, descubrimiento y revelación de secretos e impedimento del ejercicio de los derechos civiles. Además, solicitan que se informe en el marco de qué investigación y durante qué periodo de tiempo se autorizó la infiltración de uno de los agentes encubiertos y si dentro de sus tareas se incluía mantener relaciones sexuales con activistas de estos movimientos sociales. Por su parte, la Fiscalía presentó un escrito pidiendo la desestimación de esta querella al considerar que la infiltración «constituye una técnica de investigación policial dirigida a la prevención y castigo del delito de la que todos los servicios de seguridad hacen uso» y de la que forman parte «el engaño y el uso de identidad supuesta» para garantizar la «confianza necesaria para la obtención de información».
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Para Saber más

sábado, 19 de noviembre de 2022

XX Encuentro del Libro Anarquista de Madrid – 3, 4 y 5 de diciembre 22

XX Encuentro del Libro Anarquista de Madrid – 3, 4 y 5 de diciembre 2022



XX Encuentro del Libro Anarquista de Madrid – 3, 4 y 5 de diciembre 22

PROGRAMA
VIERNES 3

17:00 Apertura de puertas

18:00 Charla Explotación laboral y paro en un mundo de inteligencia artificial y robots
La dominación extrema a la que nos lleva la digitalización de nuestras vidas ataca nuestra identidad individual y tiene efectos sobre la libertad la calidad de vida y la salud, hundiéndonos en la miseria la humillación y la dominación.
Sin embargo hay posibilidades de abrir nuevas luchas desde la perspectiva de la acción directa más allá de las empresas, las burocracias sindicales y las legalidades de los estados y del capital.
Un cargo Colectivo negro y verde.

20:00 Charla presentación del proyecto «En clave de SOLidaridad»
Desde este caso práctico en creación, se plantea la recuperación de las mutualidades como alternativa anarquista a los servicios públicos repasando probablemente la historia de esta herramienta de apoyo mutuo y algún ejemplo reciente.
Un cargo de Fundadores del proyecto

21:30 CENADOR 100% vegetariano

SÁBADO 4

11:00 Apertura de puertas

11:30 Presentación del libro «La otra locura» Escritos sobre antipsiquiatría de Artaud, Panero, Basaglia, Foucault, Andrea Sabbadini, Deleuze, Laing, etc.
¿Cómo influye la estructura social (normas, moral, mass media, jerarquía…) en la personalidad y en la salud mental? ¿Qué es la locura? Analizamos la relación entre lo personal, la familia y la sociedad.
Un cargamento de Editorial Irrecuperables

13:00 Actualización informativa La represión antianarquista en Francia y España.
Puesta al día de los contextos represivos contra anarquistas de los estados español y francés. Compañeras de ambas latitudes nos contarán la situación actual de algunos casos represivos, desde antes, durante y después de la pandemia y como se está plantando cara a los golpes del estado. A cargo de compas de España y Francia.

14:30 COMEDOR 100% vegetariano

18:00 Charla debate Feminismos y cultura terapéutica.
La tiranía de las emociones. ¿El empoderamiento personal es emancipador o individualista? En las sociedades del consumo masivo y de la expresión constante del yo, la emocionalidad y la vulnerabilidad terapéutica se han convertido en señas de identidad empoderadoras. Pero, ¿qué aporta el empoderamiento individual a las luchas sociales?, ¿es necesario conocerse a unx mismx para ser activista?, ¿por qué ¿Tantas personas combinan activismo y psicoterapia?, ¿sería posible una militancia que no genera angustia?, ¿es más dura la militancia actual o somos más sensibles?, ¿las disciplinas psi (psicoterapia, psicoanálisis, psicología, psicopedagogía, etc.) son parte del problema o parte de la solución?.

Un cargo de Laura Yustas

20:00 Mesa redonda Perspectivas anarquistas de las luchas contra las fronteras y la maquinaria de expulsión.
Con la participación de compañeras anarquistas que han estado en los puntos calientes de entrada a la fortaleza europea: Ceuta, en el Estado español o la Isla de Lesbos, en Grecia. Contaremos también con compañeros de EEUU, del colectivo Crimethinc, que nos contará la dimensión de esta lucha en territorio norteamericano.

21:30 CENADOR 100% vegetariano

DOMINGO 5

11:00 Charla debate Gestión autoritaria de la emergencia sanitaria y sus soluciones tecnocientíficas.
La gestión de la crisis del coronavirus se cementa en puras lógicas autoritarias, con medidas desproporcionadas (confinamiento, distancias sociales, cierre de negocios, etc.) a espaldas de la evidencia científica, impuestas por las autoridades y asumidas por una población aterrorizada por la irresponsabilidad de los gobiernos y los medios de comunicación.

13:00 Charla / Taller. Aspectos legales en prisión:
Clasificación, permisos, vis a vis, locutorio, destinos, peculio, aislamiento, recursos, paro/pensión al salir en libertad… Un cargo de Laura

14:30 COMEDOR 100% vegetariano

17:00 Presentación novela gráfica «Gamonal: en el eco de un mismo recuerdo».
En enero de 2014 el barrio burgalés de Gamonal protagonizó un estallido social tan inesperado entonces como comprensible y justificado una vez se exponen sus causas. Lo que comenzó como una protesta ante la arbitrariedad de las instituciones públicas se convertiría en un ejemplo de resistencia y en un pulso prolongado al poder que ha sido llevado al cómic por Sergio Izquierdo y María de la Fuente en esta novela gráfica.

19:00 Mesa redonda Mercado ecológico: El negocio económico y político de la devastación planetaria.
Con la participación de varios colectivos con trayectoria y trabajo en torno al ecologismo y la devastación planetaria. Se hablará de como la emergencia climática es utilizada para la creación de un nicho de mercado ecológico y político en torno al ecologismo estatista.
Con Babaria, El salmón, Grupo surrealista.
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Para Saber más


domingo, 11 de septiembre de 2022

El Legado del Congreso de St. Imier - Robert Graham. 150 Aniversario de la 1ª Internacional

Traducción tarcoteca - The Legacy of the St. Imier Congress | Robert Graham's Anarchism Weblog 4.9.2022

La conferencia especial para celebrar el 150 aniversario del Congreso de St. Imier se pospuso para julio de 2023: www.Anarchy2023.org

Este 15 de septiembre marca el 150 aniversario del Congreso de St. Imier en Suiza, cuando los delegados que representaban a las secciones de la Asociación Internacional de Trabajadores reconstituyeron la Internacional en líneas antiautoritarias, después de la expulsión de Mihail Bakunin y James Guillaume de la Internacional a instancias de Marx y Engels en el Congreso de La Haya el 7 de septiembre de 1872. 


Preparé el siguiente artículo sobre el Congreso de St. Imier y sus consecuencias para la edición de verano de 2022 de Black Flag Anarchist Review sobre el Anarquismo y la Primera Internacional. La conferencia especial para celebrar el 150 aniversario del Congreso de St. Imier se pospuso para julio de 2023: www.Anarchy2023.org

El Congreso de St. Imier y el nacimiento del anarquismo revolucionario


El Congreso de St. Imier de septiembre de 1872 de las  federalistas y antiautoritarias secciones y federaciones de la Asociación Internacional de Trabajadores (la "IWMA"), también conocida como la "Primera Internacional", marca un momento decisivo en la Historia del socialismo y el anarquismo.

Poco más de una semana antes, en el Congreso de la Internacional de La Haya (del 2 al 7 de septiembre de 1872), Karl Marx y Friedrich Engels habían tramado la expulsión de Mihail Bakunin y James Guillaume de la Internacional con tramposos motivos, y después hicieron que el El Consejo General de la Internacional se trasladase de Londres a Nueva York, a pesar de que al Consejo General se le habían otorgado mayores poderes para garantizar la uniformidad ideológica. El Congreso de La Haya también aprobó una resolución que ordenaba la formación de partidos políticos nacionales con el fin de alcanzar el poder político.

Si bien los aliados de Marx y Engels en el Congreso de La Haya, en particular los blanquistas franceses (seguidores de Auguste Blanqui, un socialista francés radical que abogaba por una dictadura revolucionaria), habían apoyado las expulsiones de Bakunin y Guillaume, se sorprendieron cuando Marx y Engels tuvieron éxito al transferir el poder ejecutivo de la Internacional, el Consejo General, a Nueva York, y había renunciado a la Internacional costernada. La “International” con sede en Nueva York se convirtió rápidamente en una grupa irrelevante.

Para sorpresa y consternación de Marx y Engels, lejos de neutralizar los elementos federalistas y anarquistas de la Internacional mediante la expulsión de Bakunin y Guillaume y el traslado del Consejo General a Nueva York, estas acciones ayudaron a solidificar el apoyo a una Internacional reconstituida que abrazó los principios federalistas y rechazó el poder centralizado.

La mayoría de las secciones y federaciones de la Internacional no apoyaron las resoluciones del Congreso de La Haya. Apenas una semana después del Congreso de La Haya, varios de ellos realizaron su propio congreso en St. Imier, Suiza, donde reconstituyeron la Internacional independiente de la organización fantasma ahora controlada por Marx y Engels a través del Consejo General.

Los opositores a la Internacional controlada por los marxistas estaban unidos en su oposición a la concentración del poder en el Consejo General, sin importar si el Consejo se encontraba en Londres o Nueva York. También compartían un compromiso con las formas de organización federalistas democráticas directas. Algunos se opusieron completamente a la formación de partidos políticos de la clase obrera para alcanzar el poder estatal, mientras que otros se opusieron a hacer de eso una política obligatoria, independientemente de las opiniones de los miembros y las circunstancias locales. El ala antiautoritaria reconstituida de la Internacional iba a tener elementos anarquistas, sindicalistas y, durante un tiempo, reformistas.

Desarrollo


El Congreso de St. Imier comenzó el 15 de septiembre de 1872, solo ocho días después del Congreso de La Haya. 

Asistieron delegados de España, Francia, Italia y Suiza, entre ellos Guillaume y Adhémar Schwitzguébel de Suiza; Carlo Cafiero, Errico Malatesta, Giuseppi Fanelli y Andrea Costa de Italia; Rafael Farga-Pellicer y Tomás González Morago de España; y los refugiados franceses, Charles Alerini, Gustave Lefrançais y Jean-Louis Pindy. Bakunin, aunque vivía en Suiza, asistió como delegado italiano.

Conjuntamente al congreso “Internacional”, se llevó a cabo un congreso “Regional” de la Swiss Jura Federation, con muchos de los mismos delegados, además de miembros de la Sección Eslava, como Zamfir Arbore (que pasó a llamarse Zemphiry Ralli) y otros delegados de habla francesa, incluido Charles Beslay, un viejo amigo de Proudhon que se exilió en Suiza tras la brutal supresión de la Comuna de París en 1871.

Prácticamente todos los participantes fueron anarquistas o socialistas revolucionarios federalistas, y muchos de ellos jugaron papeles importantes en el desarrollo de los movimientos socialistas revolucionarios y anarquistas en Europa.

Los delegados reunidos adoptaron una estructura federalista para una Internacional Reconstituida (o la “Internacional Antiautoritaria”), con la plena autonomía para las secciones, declarando que “nadie tiene derecho a privar a las federaciones y secciones autónomas de su derecho incontrovertible a decidir por sí mismos y seguir la línea de conducta política que estimen mejor”. Para ellos, “las aspiraciones del proletariado no pueden tener otro fin que el establecimiento de una organización y federación económica absolutamente libre, fundada sobre el trabajo y la igualdad de todos y absolutamente independiente de todo gobierno político”. En consecuencia, dando la vuelta a la resolución del Congreso de La Haya sobre la formación de partidos políticos con el fin de alcanzar el poder político, proclamaron que “la destrucción de todo poder político es el primer deber del proletariado”.

Anarcosindicalismo


Respecto a la resistencia organizada al capitalismo, los delegados al Congreso de St. Imier afirmaron su posición de que la organización del trabajo, a través de sindicatos y otras formas de organización de la clase obrera, “integra al proletariado en una comunidad de intereses, viviendo y entrenandolo en la lucha de clases, y lo prepara para la Lucha Suprema”, mediante la cual “el privilegio y la autoridad” mantenidos y representados por el Estado serán reemplazados por “la Organización Libre y espontánea del trabajo”.

Si bien los internacionalistas antiautoritarios no se hicieron ilusiones con respecto a la eficacia de las huelgas para mejorar la condición de los trabajadores, consideraron “la huelga como un arma preciosa en la lucha”. Abrazaron las huelgas “como producto del antagonismo entre el trabajo y el capital, cuya consecuencia necesaria es hacer que los trabajadores sean cada vez más conscientes del abismo que existe entre la burguesía y el proletariado”, fortaleciendo sus organizaciones y preparándolas “para la gran y definitiva contienda revolucionaria que, destruyendo todo privilegio y toda diferencia de clases, otorgará al trabajador el derecho al disfrute del producto bruto de su trabajo”.

Aquí tenemos el programa posterior del anarcosindicalismo: la organización de los trabajadores en sindicatos y organismos similares, basados ​​en la lucha de clases, a través de los cuales los trabajadores tomarán conciencia de su poder de clase, lo que en última instancia resultará en la destrucción del capitalismo y el estado, que serán reemplazados por la Federación libre de los trabajadores basada en las organizaciones que ellos mismos crearon durante su lucha por la liberación.

Resoluciones Controrvertidas

 
Las resoluciones del Congreso de St. Imier recibieron declaraciones de apoyo de las federaciones italiana, española, jura, belga y algunas de las federaciones estadounidenses de habla inglesa de la Internacional, y la mayoría de las secciones francesas también las aprobaron. En Holanda, tres de las cuatro ramas holandesas se pusieron del lado de la Federación Jura y el Congreso de St. Imier. La Federación Inglesa, resentida por los intentos de Marx de mantenerla bajo su control, rechazó “las decisiones del Congreso de La Haya y el llamado Consejo General de Nueva York”. Si bien un viejo miembro inglés de la Internacional, John Hales, no apoyó la revolución, informó a la Federación Jura que estaba de acuerdo con ellos en “el principio del federalismo”. En un congreso de la Federación Belga en diciembre de 1872, los delegados también repudiaron el Congreso de La Haya y el Consejo General, apoyando en cambio a los “defensores de las ideas revolucionarias puras, anarquistas, enemigos de toda centralización autoritaria e indómitos partidarios de la autonomía”.

Sin embargo, hubo tensión en las resoluciones adoptadas en el Congreso de St. Imier. Por un lado, una resolución afirmó el “derecho incontrovertible” de las federaciones y secciones autónomas de la Internacional “a decidir por sí mismas y seguir la línea de conducta política que estimen mejor”. Por otro lado, otra resolución afirmó que “la destrucción de todo poder político es el primer deber del proletariado”.

La resolución sobre la autonomía de las federaciones y secciones en todos los asuntos, incluida la acción política, pretendía mantener a la Internacional como una federación pluralista donde cada grupo miembro era libre de seguir su propio enfoque político, de modo que tanto los defensores de la participación en la actividad electoral y los defensores del cambio revolucionario podrían coexistir.

Sin embargo, el llamado a la destrucción de todo poder político expresó una posición anarquista. Las dos resoluciones sólo podrían conciliarse si la destrucción del poder político no fuera necesariamente el “primer deber del proletariado”, sino que también pudiera ser considerada como una meta más lejana a alcanzar gradualmente, junto con “la organización libre y espontánea del trabajo”.

Repercusiones Internas


La tensión entre estas dos resoluciones siguió existiendo dentro de la Internacional reconstituida durante varios años. James Guillaume apoyó el pluralismo político dentro de la Internacional y trató de convencer a algunas de las secciones y federaciones que habían seguido a Marx, como los socialdemócratas en Alemania, para que se reincorporaran a la Internacional antiautoritaria y mantuvieran a los internacionalistas ingleses, que habían rechazado el enfoque centralista de Marx, como Hales, dentro de la Internacional reconstituida.

Aunque los socialdemócratas alemanes nunca se unieron oficialmente a la Internacional reconstituida, dos delegados alemanes asistieron al Congreso de Bruselas de 1874. Los delegados ingleses asistieron tanto al Congreso de Ginebra de septiembre de 1873 como al Congreso de Bruselas de septiembre de 1874, donde hubo un importante debate sobre la estrategia política, incluido si había algún papel positivo para el estado.
 

El Congreso de Ginebra 1873

 
El Congreso de Ginebra de septiembre de 1873 fue el primer congreso pleno de la Internacional Reconstituida

Asistieron delegados de Inglaterra, Francia, España, Italia, Holanda, Bélgica y Suiza. Los delegados ingleses, John Hales y Johann Georg Eccarius (antiguo lugarteniente de Marx), habían sido miembros de la Internacional original. Estaban interesados ​​en revivir la Internacional como una asociación de organizaciones de trabajadores, y en repudiar el Consejo General y la Internacional controlados por los marxistas que habían sido trasladados por Marx y Engels a Nueva York. No se habían convertido en anarquistas, como dejó claro Hales al declarar que el anarquismo es “equivalente al individualismo… la base de la forma existente de sociedad, la forma que deseamos derrocar”. En consecuencia, desde su perspectiva, el anarquismo era “incompatible con el colectivismo” (un término que en ese momento era sinónimo de socialismo).

El delegado español, José García Viñas, respondió que la anarquía no significaba desorden, como pretendía la burguesía, sino la negación de la autoridad política y la organización de un nuevo orden económico. 

Paul Brousse, un refugiado francés que se había unido recientemente a la Federación Jura en Suiza, estuvo de acuerdo, argumentando que la anarquía significaba la abolición del régimen gubernamental y su sustitución por una organización económica colectivista basada en contratos entre las comunas, los trabajadores y las organizaciones colectivas de los trabajadores, posición que puede ser se remonta a Proudhon.

La mayoría de los delegados al Congreso eran federalistas antiautoritarios, y la mayoría de ellos tenían una orientación claramente anarquista, incluidos “Farga-Pellicer de España, Pindy y Brousse de Francia, Costa de Italia y Guillaume y Schwitzguebel de Suiza”. También dentro del campo anarquista estaban García Viñas de España, cercano a Brousse, Charles Alerini, un refugiado francés ahora radicado en Barcelona asociado con Bakunin, Nicholas Zhukovsky, el expatriado ruso que permaneció cercano a Bakunin, François Dumartheray (1842-1931), otro refugiado francés que se había unido a la Federación del Jura, Jules Montels (1843-1916), ex delegado provincial de la Comuna y responsable de distribuir propaganda en Francia en nombre del grupo en el exilio, la Sección de Propaganda y Acción Socialista Revolucionaria, y dos de los delegados belgas, Laurent Verrycken y Victor Dave.

El Consejo Federal estadounidense envió un informe al Congreso, en el que indicó su apoyo a la Internacional Antiautoritaria. Los estadounidenses estaban a favor de la libertad de iniciativa de los miembros, secciones, ramas y federaciones de la Internacional, y estaban de acuerdo con limitar cualquier consejo general a funciones puramente administrativas. Sintieron que debería depender de cada grupo determinar sus propias tácticas y estrategias para la transformación revolucionaria. Concluyeron su discurso con “¡Viva la revolución social! Viva la Internacional”.

Resoluciones


En el Congreso de Ginebra de 1873, finalmente se acordó adoptar una forma de organización basada en la seguida por la Federación Jura, con una oficina federal que se establecería que “se ocuparía únicamente de recopilar estadísticas y mantener la correspondencia internacional”. Como una salvaguardia adicional contra la llegada de la oficina federal a ejercer autoridad sobre las diversas secciones y ramas, debía “ser trasladada cada año al país donde se llevaría a cabo el próximo Congreso Internacional”.

Los delegados continuaron con la práctica de votar de acuerdo con los mandatos que les habían sido dados por sus respectivas federaciones. Debido a que la Internacional era ahora una federación de grupos autónomos, a cada federación nacional se le otorgó un voto y los estatutos se modificaron para establecer explícitamente que las cuestiones de principio no podían decidirse por votación. Dependía de cada federación determinar sus propias políticas e implementar aquellas decisiones del congreso que aceptara.

Eccarius también asistió al próximo Congreso en Bruselas en septiembre de 1874 como delegado inglés. Él y los dos delegados alemanes se mantuvieron a favor de un Estado Obrero y la participación en la política convencional, como las elecciones parlamentarias.

Sobre los Servicios Públicos


El debate más significativo del Congreso de Bruselas fue el de los servicios públicos. César De Paepe, en nombre de los belgas, argumentó que si los servicios públicos fueran entregados a las asociaciones de trabajadores, o “empresas”, el pueblo simplemente “tendría el sombrío placer de sustituir una aristocracia burguesa por una aristocracia obrera” ya que la empresas de trabajadores, “disfrutando de un monopolio natural o artificial… dominarían toda la economía”. Tampoco todos los servicios públicos podrían ser asumidos por las comunas locales, ya que “los más importantes de ellos”, como los ferrocarriles, las carreteras, la gestión de ríos y aguas y las comunicaciones, “están por su propia naturaleza destinados a operar en un territorio mayor que el de la Comuna.” Dichos servicios públicos intercomunales tendrían, por tanto, que estar a cargo de delegados designados por los municipios federados. De Paepe afirmó que la “Federación regional o nacional de comunas” constituiría un “Estado no autoritario… encargado de educar a los jóvenes y centralizar las grandes empresas conjuntas”.

Sin embargo, De Paepe llevó su argumento un paso más allá, sugiriendo que “la reconstitución de la sociedad sobre la base del grupo industrial, la organización del Estado desde abajo hacia arriba, en vez de ser el punto de partida y la señal de la revolución, podría no ser el punto de partida y la señal de la revolución demostrando ser su resultado más o menos remoto... Nos vemos llevados a preguntarnos si, antes de que la agrupación de los trabajadores por industria esté lo suficientemente avanzada, las circunstancias no pueden obligar al proletariado de las grandes ciudades a establecer una dictadura colectiva sobre el resto de la población. , y esto por un período lo suficientemente largo como para barrer cualquier obstáculo que pueda haber para la emancipación de la clase obrera. De suceder esto, parece obvio que una de las primeras cosas que tendría que hacer una dictadura colectiva de este tipo sería apoderarse de todos los servicios públicos”.

Varios delegados se opusieron a la posición de De Paepe, incluido al menos uno de los belgas, Laurent Verrycken. Se pronunció en contra de cualquier estado obrero, argumentando que los servicios públicos deberían ser organizados por “la Comuna libre y la Federación libre de comunas”, con la ejecución de los servicios a cargo de los trabajadores que los prestaron bajo la supervisión de la asociación general de trabajadores dentro de la Comuna, y por las Comunas en una federación regional de Comunas. Farga Pellicer (“Gómez”), en representación de la Federación Española, dijo que “durante mucho tiempo se habían pronunciado en general a favor de la anarquía, de modo que se opondrían a cualquier reorganización de los servicios públicos que condujera a la reconstitución del Estado." Para él, una “federación de comunas” no debería ser referida como un “estado”, porque esta última palabra representaba “la idea política, autoritaria y gubernamental”, como revelaron los comentarios de De Paepe sobre la necesidad de una “dictadura colectiva”.

El oponente más vocal de la propuesta de De Paepe fue Schwitzguébel de la Federación Jura. Sostuvo que la revolución social sería realizada por los propios trabajadores “asumiendo el control directo de los instrumentos de trabajo”; así, “desde los primeros actos de la Revolución, la afirmación práctica del principio de autonomía y federación… se convierte en la base de toda combinación social”, siendo “todas las instituciones del Estado”, el medio por el cual “la burguesía sustenta sus privilegios, hundiéndose en la “tormenta revolucionaria”. Siendo “los diversos cuerpos gremiales” “dueños de la situación”, habiéndose “agrupado libremente para la acción revolucionaria, los trabajadores se apegarán a esa libre asociación en lo que se refiere a la organización de la producción, el intercambio, el comercio, la formación y la educación, la salud, la y seguridad."
 
Sobre el tema de la acción política, los delegados belgas al Congreso de Bruselas continuaron abogando por trabajar fuera del sistema político existente, aunque en parte porque aún no tenían sufragio universal en Bélgica. Sin embargo, afirmaron que no esperaban nada del sufragio ni del parlamento, y que continuarían organizando a los trabajadores en los organismos y federaciones de oficios a través de los cuales la clase obrera llevaría a cabo la revolución social, revelando que, como grupo, la Federación belga aún no compartía las dudas de De Paepe de que la libre federación de los productores no sería el medio, sino sólo el resultado de una revolución.

El delegado francés indicó que los internacionalistas franceses se mantuvieron antipolíticos, buscando unir a los trabajadores “a través de una propaganda incesante”, no para conquistar el poder, sino “para lograr la negación de todo gobierno político”, organizándose para “la verdadera revolución social”.

Resoluciones


El Congreso finalmente declaró que correspondía a cada federación y a cada partido socialista democrático determinar por sí mismos qué tipo de enfoque político debían seguir. Sin embargo, es justo decir que a partir de septiembre de 1874, la mayoría de la Internacional antiautoritaria siguió adoptando una posición anarquista o sindicalista revolucionaria. Al finalizar el Congreso de Bruselas de 1874, los delegados emitieron un manifiesto en el que ratificaron su compromiso con el colectivismo, la autonomía obrera, el federalismo y la revolución social; en una palabra, nada menos que el objetivo original de la propia Internacional: “la emancipación de los trabajadores por los trabajadores mismos”.

En el momento del Congreso de Berna de octubre de 1876, los ingleses habían dejado de participar en la Internacional antiautoritaria. El debate sobre el estado de “servicio público” continuó, con De Paepe ahora defendiendo abiertamente que los trabajadores “tomen y usen los poderes del Estado” para crear una sociedad socialista. La mayoría de los delegados rechazaron la posición de De Paepe, incluidos Guillaume y Malatesta.

Malatesta abogó por “la completa abolición del Estado en todas sus posibles manifestaciones”. Mientras que a Guillaume y a algunos de los otros antiautoritarios veteranos les gustaba evitar la etiqueta de "anarquista", Malatesta declaró que "la anarquía, la lucha contra toda autoridad... siempre sigue siendo la bandera alrededor de la cual se reúne toda la Italia revolucionaria". Tanto Malatesta como Guillaume dejaron claro que, al rechazar el Estado, incluso en un papel “transitorio”, no abogaban por la abolición de los servicios públicos, como insinuaba De Paepe, sino por su reorganización por parte de los propios trabajadores.

El Congreso de Vervies 1877


En septiembre de 1877, la Internacional antiautoritaria celebró un congreso en Verviers, Bélgica, que sería el último. Guillaume y Peter Kropotkin, ahora miembro de la Federación Jura, asistieron desde Suiza. También asistieron los refugiados franceses, Paul Brousse y Jules Montels. Además, estaban García Viñas y Morago de España. Otto Rinke y Emil Werner, ambos anarquistas, “representaron secciones tanto en Suiza como en Alemania, mientras que hubo una fuerte delegación de la región de Verviers, el último bastión del anarquismo en Bélgica”. Costa representó a los socialistas griegos y egipcios que no pudieron asistir, así como a la Federación Italiana.

De Paepe no asistió al Congreso, ya que se preparaba para su acercamiento a la socialdemocracia y la política parlamentaria en el Congreso Socialista Mundial que estaba a punto de comenzar en Gante. Anticipándose al Congreso de Gante, los delegados al Congreso de Verviers aprobaron varias resoluciones que enfatizaban las bases limitadas para la cooperación entre la ahora internacional antiautoritaria de orientación predominantemente anarquista y los socialdemócratas. Para los delegados de Verviers, la propiedad colectiva, que definieron como “la toma de posesión del capital social por los grupos de trabajadores” más que por el Estado, era una necesidad inmediata, no un “ideal lejano”.

Sobre el tema de la acción política, los delegados indicaron que el antagonismo de clase no puede ser resuelto por el gobierno o algún otro poder político, sino solo “por los esfuerzos unificados de todos los explotados contra sus explotadores”. Prometieron combatir a todos los partidos políticos, independientemente de “si se llaman a sí mismos socialistas o no”, porque no consideraban que la actividad electoral condujera a la abolición del capitalismo y el estado. Si bien la mayoría de los delegados, por lo tanto, apoyaron el socialismo antiparlamentario, ninguna de las políticas respaldadas en los congresos de la Internacional reconstituida fue vinculante para los grupos miembros de la Internacional, quienes permanecieron libres para adoptarlas o rechazarlas.

Con respecto a la organización sindical, los delegados confirmaron su opinión de que los sindicatos que limitan sus demandas a mejorar las condiciones de trabajo, reducir la jornada laboral y aumentar los salarios, “nunca lograrán la emancipación del proletariado”. Los sindicatos, para ser revolucionarios, deben adoptar, “como objetivo principal, la abolición del sistema asalariado” y “la toma de posesión de los instrumentos de trabajo expropiándolos” de los capitalistas.

Como era de esperar, a pesar de las esperanzas de Guillaume de reconciliación entre las alas socialdemócrata y anarquista revolucionaria del movimiento socialista, tal reconciliación no se alcanzó en el Congreso de Gante, ni en ningún congreso socialista internacional posterior, y la llamada "Segunda Internacional" finalmente prohibió a los anarquistas la membresía por completo en su congreso internacional de 1896 en Londres.

A pesar de la posición formal adoptada en el Congreso de St. Imier sobre la libertad de cada grupo miembro de la Internacional reconstituida para determinar su propio camino político, reafirmada en el Congreso de Ginebra de 1873, porque la mayoría de los delegados a los congresos de la Internacional antiautoritaria, y sus miembros más activos, fueran anarquistas o socialistas revolucionarios opuestos a la participación en la política electoral, no era de extrañar que eventualmente los partidarios de la actividad parlamentaria encontraran otros foros en los que participar, en lugar de seguir debatiendo el tema con personas que no estaban comprometidos con una estrategia electoral.

Sólo una minoría de los grupos miembros de la Internacional reconstituida apoyó alguna vez o llegó a apoyar una estrategia orientada a alcanzar el poder político: los delegados ingleses, algunos de los delegados alemanes que no representaban oficialmente a ningún grupo, y luego un grupo de belgas, con la Federación belga está dividida sobre el tema. Aparte del debate sobre el “Estado de servicio público”, que nuevamente apoyó solo una minoría de delegados, la mayoría de las discusiones en los congresos de la Internacional reconstituida se centraron en tácticas y estrategias para abolir el Estado y el capitalismo a través de diversas formas de acción directa, a fin de lograr “la organización libre y espontánea del trabajo” que el Congreso de St. Imier había reafirmado como el fin último de la Internacional.

Por ejemplo, hubo debates en curso dentro de la Internacional reconstituida sobre el papel y la eficacia de las huelgas y el uso de la huelga general como un medio para derrocar el orden existente. Cualquier tipo de actividad huelguística tenía el potencial de dañar las perspectivas electorales de los partidos políticos socialistas, un problema que había surgido en la Swiss Romande Federation antes de la escisión de la Internacional original. Una vez que el enfoque se convierte en tratar de elegir tantos candidatos socialistas o de trabajadores como sea posible para cargos políticos con el fin de formar un gobierno, los sindicatos y otras organizaciones de trabajadores se ven presionados a adaptar sus tácticas para mejorar las perspectivas de los partidos políticos. 'éxito electoral. Tanto los intereses inmediatos como los de largo plazo de los trabajadores quedan subordinados a los intereses de los partidos políticos.

Después de que se establecieran los partidos socialistas en Europa occidental en la década de 1880 y los trabajadores comenzaran a ver cómo sus intereses eran desatendidos, hubo un resurgimiento de la actividad sindical revolucionaria autónoma, lo que condujo a la creación de movimientos sindicalistas revolucionarios en la década de 1890. Algunas de las organizaciones sindicalistas, como la Confédération Générale du Travail (CGT) francesa, adoptaron una postura “apolítica”, similar a la postura oficial de la Internacional reconstituida. La CGT era independiente de los partidos políticos, pero los miembros tenían libertad para apoyar a los partidos políticos y participar en actividades electorales, pero no en nombre de la CGT. La independencia de los partidos políticos fue un principio esencial de la CGT original, para que pudiera continuar su estrategia de organización sindical revolucionaria y acción directa sin obstáculos por las demandas e intereses de los partidos políticos.

No es justo responsabilizar a los anarquistas y socialistas revolucionarios antiparlamentarios de la Internacional reconstituida por la salida de los grupos que habían decidido concentrarse en la actividad electoral. La mayoría de los internacionalistas belgas habrían cambiado su estrategia de apoyar una federación internacional de organizaciones autónomas de trabajadores a apoyar al partido socialista belga, independientemente de la negativa de los miembros anarquistas y socialistas revolucionarios de la Internacional reconstituida a estar de acuerdo con tal enfoque.

La mayoría de los que optaron por permanecer activos en la Internacional reconstituida sobre la base de las resoluciones adoptadas en el Congreso de St. Imier creían sobre todo que la Internacional no solo debería permanecer independiente de los partidos políticos socialistas, sino que la Internacional debería continuar persiguiendo su objetivo de lograr “la organización libre y espontánea del trabajo” a través de las propias organizaciones autónomas de los trabajadores, libres de injerencia y control políticos. Para aquellos que optaron por unirse a los partidos políticos, en realidad no había muchas razones para que siguieran involucrados en tal organización, a pesar de que no había un impedimento formal para que siguieran siendo miembros y participen. Simplemente era hora de que se separaran.

Robert Graham
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