La tarcoteca

by Pablo Heraklio, PHkl/tctca. Contact at Tarcoteca@riseup.net

miércoles, 19 de agosto de 2026

Empresas de IA trituran Millones de Libros Raros para Entrenamiento; Alarma por el Patrimonio Cultural Humano - Willow Tohi

"Carrera por la destrucción de libros"
"Cuando una empresa de IA adquiere el último ejemplar físico conocido de un libro raro, lo digitaliza y destruye el original, ese volumen deja de existir en el mundo físico. Se convierte en datos almacenados en servidores corporativos, inaccesibles para futuros investigadores, coleccionistas o el público en general."
"Se convierten en datos almacenados en servidores corporativos, inaccesibles para futuros investigadores, coleccionistas o el público en general."
"La cuestión de quién controla el patrimonio textual de la humanidad ya no puede posponerse"

Por ahora se ha identificado a Anthropic, Meta y Amazon como empresas predadoras y destructoras de libros.
Muchos ya han comparado la destrucción masiva de libros con los raiz Nazis o la Santa Inquisición española.
¿Qué pasaría si la digitalización documental destructiva supusiese la eliminación de pruebas procesales?
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Traducción tarcoteca - AI Firms Destroying Millions of Rare Books for Training Data, Raising Alarms Over Cultural Heritage - Global Research 14.8.2026 por Willow Tohi

La sentencia que lo cambia todo


El 21 de julio de 2026, el juez de distrito estadounidense William Alsup emitió un fallo histórico en el caso Anthropic contra Authors Guild que ha alterado fundamentalmente la relación entre las empresas de inteligencia artificial y el patrimonio impreso de la humanidad. El juez declaró que la práctica de Anthropic de comprar libros físicos, cortar sus lomos para escanearlos industrialmente y destruir los originales constituye un "uso legítimo" según la Sección 107 de la Ley de Derechos de Autor. 

Esta sentencia, la primera de su tipo en aplicar la ley de derechos de autor a conjuntos de datos de entrenamiento de IA, ha desatado una carrera sin precedentes entre las empresas tecnológicas para adquirir y destruir libros a escala industrial, amenazando volúmenes raros y borrando copias físicas del conocimiento humano que quizás nunca se reemplacen.


Por qué los libros anteriores a 2022 se convirtieron en oro: Colapso del Modelo


La fuerza impulsora detrás de esta destrucción es lo que los investigadores denominan "colapso del modelo" ["Bazofia de la IA" en castellano]. Cuando los sistemas de IA se entrenan con texto generado por otros sistemas de IA, la calidad se degrada con cada generación, produciendo resultados cada vez más incoherentes. Internet se ha saturado tanto de contenido sintético que las empresas ahora buscan activamente libros impresos anteriores a 2022 como el último reservorio incontaminado de conocimiento escrito por humanos.

ISBNdb, una empresa que obtiene libros impresos para datos de entrenamiento de IA [una de las bases de datos de libros más grande del mundo dedicada a la digitalización masiva], anuncia en su sitio web que "los mejores datos de entrenamiento de IA del mundo están en la estantería". La empresa describe los libros impresos como "conocimiento humano especializado, revisado por pares y estructurado de una manera que ningún rastreador web puede replicar". Las publicaciones anteriores a 2022 están "estructuralmente garantizadas para estar libres de esta contaminación", afirma la empresa, haciendo referencia tanto al texto generado por IA como a la creciente práctica de los autores de "envenenar" el contenido web para sabotear los sistemas de extracción de datos.

El proceso industrial de destrucción


La mecánica de esta operación es precisa y compleja [aquí vídeo eng]:
-Los palés estándar de libros contienen entre 800 y 1.200 volúmenes. Los compradores comienzan con pedidos piloto y llegan a adquirir lotes de 10.000 libros o más. 
-Los "Escáneres destructivos" [Serial Sectioning Tomography, conocida como Digitalización Destructiva] procesan entre 80 y 120 páginas por minuto [Escaneado y Procesamiento de Texto (OCR)] 
-después de que las guillotinas hidráulicas de corte retiren los lomos de los libros. 
-Los libros originales se trituran y reciclan.

Según documentos judiciales del caso Anthropic, el “Proyecto Panamá” de la compañía invirtió decenas de millones de dólares en este mismo sistema, contratando a Datamation para servicios de escaneo. 

Los libreros [y bibliotecas] han identificado a estos compradores mayoristas mediante señales reveladoras: un volumen inusual, pedidos de cualquier temática que abarcan simultáneamente historia, botánica, derecho regional y economía alemana, y una total indiferencia hacia el precio. Como comentó un librero a 404 Media: “No se trata solo de la cantidad, sino de lo extraño de los pedidos”.


Tom Harvey, de Anthropic, quien anteriormente ayudó a crear Google Books, supervisó la operación.

Un librero [anónimozado] que vendió cientos de libros a presuntos compradores de IA expresó sentimientos encontrados: «Me beneficia económicamente… pero por el otro lado, no me gusta el uso final, y no me gusta que libros raros acaben hechos pulpa».

El patrimonio que desaparece


El aspecto más preocupante de esta práctica radica en sus consecuencias para los libros raros y descatalogados. Los volúmenes en lenguas extranjeras, las obras académicas de escasa circulación y los textos antiguos con pocos ejemplares supervivientes se enfrentan a una posible extinción. Cuando una empresa de IA adquiere el último ejemplar físico conocido de un libro raro, lo digitaliza y destruye el original, ese volumen deja de existir en el mundo físico. Se convierte en datos almacenados en servidores corporativos, inaccesibles para futuros investigadores, coleccionistas o el público en general.

ISBNdb reconoce el problema "de óptica" en su sitio web, señalando que “Una empresa de IA que destruye 2 millones de libros no es un titular que genere simpatías». 

Secretismo


La empresa promete estrictas clausulas de confidencialidad en cada compraventa, afirmando que «su identidad, estrategia y objetivos de adquisición nunca se divulgarán». Este secretismo implica que los libreros solo pueden especular sobre quién compra su inventario y con qué propósito.

Libreros de libros raros en los Países Bajos han reportado compras masivas sospechosas similares. Un vendedor, en los foros de Alibris, se preguntaba en febrero de 2026: "¿Una IA va a leer todos y cada uno de los libros? ¿Algún atisbo cómo se hacen las selecciones?".

Un marco legal que fomenta la destrucción


El fallo del juez William Alsup validó explícitamente el proceso de compra-escaneo-destrucción, afirmando que: «cada ejemplar impreso adquirido se copiaba para ahorrar espacio de almacenamiento y permitir la búsqueda como copia digital. El original impreso se destruía. Uno sustituía al otro». Dado que la copia digital nunca se mostraba, compartía, ni vendía fuera de la empresa, el juez consideró que se trataba de una acción «claramente transformadora» y, por lo tanto, protegida por el uso legítimo.

Este razonamiento crea, de hecho, un incentivo legal para la destrucción. Si una empresa conserva el libro físico, debe almacenarlo. Al destruir el original, la empresa puede argumentar que «reemplazó» la copia física por una digital. El fallo proporcionó a toda la industria de la IA un modelo a seguir, y ahora las empresas lo citan explícitamente.

La Universidad de Harvard, en colaboración con Google y Microsoft, demostraron que existe una alternativa [realmente hay varias, pe. ScanRobot 2 0 MDS], pero no consiguen la misma eficiencia]. Esta colaboración publicó casi 1 millón de libros digitalizados de dominio público en 254 idiomas, sin necesidad de destruirlos. 

Burton Davis, de Microsoft, calificó de "prudente" comenzar con datos de dominio público, señalando que las bibliotecas poseen "cantidades significativas de datos culturales, históricos y lingüísticos interesantes". La alternativa deja claro que las corporaciones tienen opciones menos cruentas; simplemente optan por no utilizarlas.

¿Quién controla el patrimonio textual de la humanidad?


La cuestión de quién controla el patrimonio textual de la humanidad ya no puede posponerse. 

Cada volumen descatalogado que desaparece en un escáner-trituradora industrial puede representar la última copia accesible a alguien fuera de los servidores de una corporación de IA. 

Libros raros, textos en lenguas extranjeras y obras académicas poco conocidas —muchas de ellas nunca digitalizadas en ningún otro lugar— se desvanecen de la existencia física tras un solo escaneo. 

El razonamiento del tribunal, de que la destrucción es "transformadora", ha desatado un borrado sistemático de archivos físicos, no para su preservación, sino para el beneficio empresarial. 

A medida que las empresas de IA aceleran su adquisición de conocimientos impresos, la sociedad debe plantearse si la conveniencia de los datos de entrenamiento justifica la pérdida permanente de libros irremplazables.
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Para Saber más

Video: "La verdad detrás de la destrucción de miles de libros", DW, 8.10.2026, visto 18.8.2026, https://www.youtube.com/watch?v=Fi1-km1ypyU