La tarcoteca

Pablo Heraklio & Cols, PHkl/tctca. Contact at Tarcoteca@riseup.net

miércoles, 27 de mayo de 2020

Los límites de las estrategias neorrurales - Ekinza Zuzena



Fuente -Los límites de las estrategias neorrurales – Ekintza Zuzena 11.5.2018 vía Tortuga

Intervención de Marc Badal durante las jornadas de la Universidad Autónoma de Madrid: «Vivir (bien) con menos» (2015). Nótese que se trata de notas elaboradas a partir de la transcripción de una charla. Queremos remarcar que el tono del texto en el que se basa esta charla es muy distinto a como es presentado en público por el autor.

En los últimos tiempos cada vez hay mas gente que plantea que una de las soluciones a esta crisis civilizatoria es irse al campo y crear proyectos autogestionarios, relocalizar la economía, potenciar lo agrario, la agroecología, la soberanía alimentaria, etc. Esto ha llevado a que se produzca una explosión de todo lo que se ha venido a denominar otros modelos alimentarios, circuitos cortos de comercialización, grupos de consumo, nuevas experiencias de producción agraria, etc. Se ha generado, por tanto, una nueva situación en la que estos temas están más o menos de moda y en la que mucha gente se va al campo llena de ilusiones.

«Neorrurales» es una palabra con la que se suele denominar a este grupo humano que, por otro lado, es absolutamente heterogéneo. De todas formas, a pesar de esta heterogeneidad, compartiríamos la idea de que se está dando una proyección en el medio rural de una especie de construcción imaginaria que cada uno recrea a su manera, pero que, en cierto modo, es la que te alienta a dar este paso. Digamos que en el medio rural esperamos encontrar lo que la ciudad nos niega, una veces son expectativas revolucionarias, otras, encontrarse a si mismo, o buscar un empleo, o pagar un alquiler más barato, o no pagarlo porque vas a casa de un familiar que vive en un pueblo, etc.

En cualquier caso, este no es un fenómeno nuevo porque ya desde los años 60, 70 y 80 en nuestra realidad territorial hay gente que viene dedicándose a estas actividades. Se puede decir que venimos a reproducir una larga tradición, una cierta visión idealizada, o bastante dulce, de lo que es el medio rural. En este sentido, los hippies de ahora o los alternativos agroecológicos, los anticapitalistas, los okupas rurales o lo que seamos, venimos a ofrecer una nueva versión, una nueva variación de este ritornelo que se ha reproducido en divrsos momentos de la historia (antigüedad griega, romana, edad media, Al Andalus, toda una corriente de poesía inglesa del s. XVIII y XIX vinculado al Romanticismo, los naródniki rusos etc).

Mientras en los años 60, 70, 80 la vuelta al campo se había encarnado sobre todo en la figura de los hippies, de las comunidades o comunas rurares. A mediados de los 90 el monopolio de lo rural alternativo lo tomó un grupo de personas cercanas a espacios libertarios o antagonistas, para desplazarse el foco en los últimos años más hacia lo que se ha venido en llamar movimiento agroecológico, experiencias de producción y distribución en circuitos cortos, de cooperativas de consumidores y productores, redes de semillas, etc.

Por otro lado, en los últimos tiempos se ha obrado una suerte de metamorfosis en la que el campo ya no rima con trabajo extenuante, chismorreo, beatería, caciquismo. Ahora de repente el campo rima con saludable longevidad, sostenibilidad ecológica, libertad individual, expresión de uno mismo, satisfacción personal, etc. Todas las políticas de erradicación agraria, que también se suelen llamar de desarrollo rural, han favorecido áreas como el turismo rural, además de una serie de mecanismos para impulsar esta nueva imagen que corresponde muy poco a las de películas que hace unos años retrataban a los catetos que venían a la ciudad.

Sin embargo, creo que la imagen que se nos presenta o que nos hemos montado del campo tiene bastante poco que ver con lo que realmente existe en el medio rural o lo que se está imponiendo. Es decir, en el campo hace tiempo que la tierra ha dejado de ser el eje que vertebra lo económico, lo social y lo cultural. En el campo existen infraestructuras de comunicación, instalaciones que molestan en las áreas urbanas y se instalan en esos sitios «vacíos». También en algunas zonas privilegiadas el campo se ha convertido en una especie de espacio vacacional, en otras se siguen produciendo mercancías, pero que en general tienen poco que ver con la alimentación de las personas que viven más o menos cerca: se produce etanol o celulosa o piensos transgénicos. Entonces, esta realidad contrasta fuertemente con la imagen proyectada. Aun y así el mecanismo funciona porque la ruralidad se ha convertido en una especie de isla de alteridad en medio de una cultura dominante absolutamente urbana, con lo cual es automático el efecto de que lo rural se convierta en un exotismo. Es precisamente este exotismo de lo rural es el que también en cierta manera nos lleva a los más idealistas y transgresores a dar este paso.

No solo es que la realidad rural no coincida con la imagen de postal, sino que, como decía Debord, la barrera entre lo urbano y lo rural, si alguna vez ha existido, se ha desgajado por el hundimiento simultáneo de las dos realidades.

Los suburbios, ya sean de los 60, 70, 80 o los de ahora de la plena crisis, en cierto sentido representan la síntesis de este hundimiento y son el sumidero de antiguos campesinos. Somos los huérfanos del mundo campesino desaparecido hace cuatro días ante nuestras narices y la gente que estamos aquí, de primera, de segunda o de tercera generación, a no ser que descendamos de hidalgos o de altísima burguesía, todos somos hijos o nietos de campesinos. Naredo hace años ya escribía que el paisaje rural cada vez se parece mas a un híbrido entre un vertedero y un solar abandonado. Yo diría que no solo en lo ecológico, sino también en lo social. Cada vez más lo rural se ha convertido en una mala copia de lo urbano. Nos hemos quedado con lo más cutre y además –y yo creo que eso es algo común en la ciudad- con un proceso galopante de desintegración de todos los tejidos sociales.

Tópicos y nubarrones

Uno de los tópicos que se suele mencionar es que irse al campo es la hostia porque para empezar necesitas mucho menos dinero porque te abasteces de los ecosistemas locales en vez del mercado y del Estado, te conviertes en mucho más autosuficiente, menos dependiente, en cierto modo que te desconectas, pero esto no es cierto. No hay nadie, ni los que vivimos en la montaña lejos de las ciudades, ni los productores de agricultura ecológica que no dependamos entera y completamente del petróleo. En casi todos los trabajos y las tareas que realizamos en el día a día necesitamos materiales, herramientas, maquinaria, combustibles, transportes, etc. Se podría decir quizás que estamos relativamente más cerca de una situación post-petróleo, pero si el paso a hacer sería, por poner un símil, tener que cruzar un río de un salto, pues tal vez nuestro río tiene 50 metros de ancho en vez de 200 metros de ancho, pero igualmente el salto es imposible. Es decir, estamos tal vez relativamente más cerca, pero en términos absolutos nos encontramos en una encrucijada no muy diferente a la que se encontraría un productor convencional de gran escala.

Además, en el entorno aparecen ciertos nubarrones que nos hacen muy incierta la producción a medio y largo plazo, como sería la degradación ecológica galopante del entorno en el que habitamos. Ya no es solo la cuestión del cambio climático, sino la simplificación y la degradación de los ecosistemas lo que nos depara gran incertidumbre a nivel de manejo de nuestros cultivos. A ello hay que añadir el etnocidio campesino, la desaparición del campesinado europeo en la últimas décadas nos deja también desvalidos de la herramienta seguramente más importante con la que podríamos contar para una agricultura post-petróleo, que serían los conocimientos tradicionales de la producción alimentaria en una época en que no se necesitaba petróleo para producir alimentos.

Otro nubarrón podría ser seguramente el incremento del control estatal de todas nuestras actividades. Hasta ahora hemos conseguido que nuestras actividades se muevan en una especie de limbo fiscal y legal, como una cosa microscópica que no molesta a nadie y que se tolera, pero en Catalunya hace unos años ya empezaba a sonar la mosca de que la Generalitat quería empezar a hacer un censo de las iniciativas agroecológicas en el área metropolitana de Barcelona, lo que podía entenderse como un paso previo a otro tipo de medidas de control.

No solo tenemos limitaciones materiales o económicas, sino que progresivamente nos cuesta más distinguir nuestras propias experiencias de otras que cada vez se parecen más a lo que hacemos. Distinguir entre estar en una cooperativa de producción y distribución de alimentos ecológicos o ir a comprar un producto ecológico en el Carrefour es bastante sencillo. Sin embargo, cada vez es más difícil diferenciar entre proyectos que honestamente persiguen una transformación social a través de lo agroalimentario de proyectos empresariales que van adoptando el discurso y algunas prácticas similares.

Otro de los tópicos y a la vez uno seguramente el gran talón de Aquiles de nuestras experiencias es la idea de que supuestamente cuando te vas a vivir al campo ingresas en un estadio moralmente superior que te hace un poco librarte de todas las miserias, de todas las actitudes vergonzantes que nos han inculcado desde que nacimos en el quirófano, como si un cambio de escenario podría generar una especie de ser humano nuevo. Esto no solo no es cierto, sino que es el principal problema que tenemos. No únicamente la gente que vivimos en este tipo de experiencias, sino que a nivel social, nos cuesta muchísimo estar con alguien y hacer cosas con otras personas. Esta es la primera causa de abandono y de conflictos de estos proyectos.

En relación a la acción política, intentar cualquier tipo de actividad por muy subliminal que sea en el medio rural, me refiero a los que hemos llegado de fuera con ideas bastante estrafalarias, es algo sumamente delicado y que requiere de una maestría que excede nuestras capacidades. Entonces construir complicidades y tejer alianzas es muy complicado. Hay que ser consciente además de que a la mínima de cambio se pueden ir al traste, especialmente cuando hay situaciones de tensión y sobre todo cuando la gente que llegamos de fuera no movemos ni una coma para cambiar nuestras actitudes y nuestro discurso..

Para terminar, a veces tengo la sensación en algunos autores muy concretos, pero que en ciertos ambientes han sido bastante leídos, presentan la ida al campo como LA solución. En este sentido, los neorrurales podríamos pensarnos como una especie de jardineros de edenes que vamos allá e intentamos construir nuestros pequeños mundos. Por otro lado, hay otra gente que yo denominaría planificadores territoriales o urbanistas de edenes que se atreven o que tienen la pulsión de presentarnos los rasgos bastante concretos y definidos de una realidad post-capitalista, post-fósil, post-industrial, o lo que sea. Yo entiendo que puede tener cierta utilidad este tipo de ejercicios, pero a veces tengo la sensación de que existe la necesidad o exigencia por parte de la audiencia de que le ofrezcan soluciones, y a poder ser LA solución. Todos estos planes tan bien montados, tan bonitos, mezclados con una especie de optimismo compulsivo que en los entornos agroecológicos y ecologistas es bastante habitual y que desgraciadamente no comparto, generan una síntesis que en mi opinión dificulta bastante el hecho de afrontar la autocrítica y la reflexión sobre nuestros propios límites como algo que lejos de ser paralizante parece que ayuda un poco a entender de dónde venimos y dónde estamos.

domingo, 24 de mayo de 2020

Juego de Cartas Acracia: Más que un juego una realidad…

Acracia es un juego de rol con licencia gratuito que promueve la acción directa, el apoyo mutuo y la solidaridad.

Este juego es ideal para introducir teorías comunes y formas de solidarizar juntxs de una manera divertida e instructiva. ¡Es especialmente genial para las tardes aburridas y lluviosas!

Acracia se encuentra en 4 idiomas: Español, Ingles, Portugués, Italiano. Pueden descargar o comprar en: https://acracia.lainstruccionintegral.org/

Comparte, Imprime, Juega y difunde.

Recibido el 22 de mayo del 2020
Fuente - Juego de cartas acracia: Más que un juego una realidad… | La peste 23.5.2020 
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Cómo Jugar

La dinámica del juego son simples, hay dos grupos lxs gallxs rojxs y lxs gallxs negrxs, debes escoger tu grupo a la suerte del piedra, papel o tijera, cada jugador debe sacar 4 cartas del mazo al principio de cada juego. Luego podrá sacar una carta por cada turno, cada uno tiene la libertad de recibir o enviar un ataque a uno de lxs gallxs. El ganador es el grupo o gallx más solidario. Pues la clave del juego es el apoyo mutuo.

Descárgalo e Imprímelo!

Puede solicitar la entrega de su juego acracia en este sitio web. Sin embargo, la filosofía de código abierto del proyecto es proporcionar también la posibilidad de imprimirlo en casa de forma gratuita. Puedes descargar todos los archivos imprimibles desde aquí. tenemos cuatro idiomas disponible para ti. Elige tu idioma y has click para descargarlo.

Comprar AQUI

lunes, 11 de mayo de 2020

Más allá de las Cloacas el Estado - Desmontando a Jusapol

Ahora que el infame torturador franquista Antonio Gonzalez Pacheco alias Billy el Niño ha muerto con todos los honores en una plácida cama, como tantos otros criminales franquistas, mientras el gobierno, incapaz, renuncia a la mínima justicia; ahora que la policía fascista parece exonerarse de cualquier tipo de responsabilidad por la Operación Cataluña; ahora que sus organizaciones crecen y se reorganizan entorno a vox; quisieramos profundizar en esa abominable organización criminal llamada jusapol que engloba a Policía y Guardia civil, como algunas otras veces hemos hecho ya (ver 'puta policía').#Chusmapol

Una institución con poder, dinero e impunidad, capaz de dictar sus propias leyes, no puede ser otra cosa que un hervidero de problemas. El sitio al congreso el día 3 de marzo 2020 fue el broche. Un caldo de cultivo de fascistas con voluntad propia con la capacidad de influenciar al resto de instituciones. Si una parte de la policía a penas logra atenerse a las normas más básicas de la democracia, los policías agrupados en la jusapol representan las capacidades políticas policiales desatadas en su grado máximo.

Pero las implicaciones van mucho más allá de lo aparente. Por la experiencia que tenemos en sudamérica son las organizaciones policiales organizadas en torno a supuestas reivindicaciones salariales las que organizan el paraestado en Ecuador, Colombia o Perú. En Bolivia fueron estas organizaciones las que culminaron el Golpe de Estado contra Evo Morales poniendo en el trono a la fascista Jeanine Añez. En otros lugares como Brasil, Chile, Venezuela o Argentina la policía forma el paraestado con capacidades y agendas propias. En todo caso son los responsables del establecimiento, mantenimiento y continuidad de los regímenes políticos con las tradiciones dictatoriales, que en última instancia están a las órdenes de las corporaciones extractivistas de turno.

En todos estos lugares la disfuncionalidad del cuerpo es a veces la causa y otras es la consecuencia inducida por el cuerpo mismo para mantener su poder sobre el territorio. Este es el caso de España. Con la cantidad de dinero que se invierte anualmente entre Interior y Defensa, con la capacidad de ejercer el poder ejecutivo, con el poder judicial y económico intactos del franquismo de su parte, si alguien puede dar un golpe de estado en este país de chirigota ante uno de los posibles reveses del destino como la actual crisis, ese es el estamento policial altamente politizado. Avisados estamos, no se puede decir que lo ocultasen, la forma de justificarse tomará la forma de una gobierno de concertación nacional.

Salud! PHkl/tctca
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Fuente - Desmontando a Jusapol 12.3.2020 por Eulixe, vía Contrainformación

Jusapol es una asociación española formada por agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil. A pesar de que en su manifiesto fundacional declaran que no son afines a ningún partido político y que persiguen solamente la equiparación salarial, su notoria politización y su deriva ultra [fascista] han quedado patentes en las numerosas manifestaciones públicas efectuadas desde su creación. Una deriva hacia la extrema derecha que resulta especialmente preocupante al tratarse de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Su nombre es un acrónimo de las palabras Justicia Salarial Policial.
La asociación fue creada en 2017 en la Comisaria de Palencia, con el objetivo, según la asociación, de equiparar los sueldos de la Policía Nacional y la Guardia Civil con el resto de policías autonómicas, como Mossos de Esquadra, Ertzaintza y policías locales.

Aunque en su comunicado fundacional explicaron que no eran afines a ningún partido político ni sindicato, además de no haber intereses económicos involucrados, es notoria la implicación de partidos políticos​ derechistas y ultraderechistas, como el de los partidos Ciudadanos y Vox, y de sujetos de carácter fascista o neonazi.

ACTOS PÚBLICOS Y DESENMASCARAMIENTO

El 28 de septiembre de 2017, más de doscientos policías y guardias civiles se manifestaron en Barcelona frente a la delegación del Gobierno reclamando la equiparación salarial con los Mossos. Según algunas fuentes, las consignas más repetidas en la concentración fueron «Más valorados, menos pagados», «Ni un euro menos que a los Mossos», «Con esta placa no se juega», «Estamos hasta los huevos» y «No nos engañe ministro». No obstante, en numerosas ocasiones se gritaron sonoros «Viva España», «Viva la Policía» o «Viva la Guardia Civil» o cánticos como «A por ellos» o el clásico «Yo soy español, español».










El 6 de octubre de 2017, miles de policías y guardia civiles de todo el Estado español salieron a las calles de Madrid. En la manifestación convocada por Jusapol se gritaron lemas como «No estáis solos» (en referencia a las unidades desplazadas a Barcelona), «Que se vayan, que se vayan los mossos de allí, que vuelva, que vuelva la Guardia Civil», o «mosso el que no bote». Estos fueron algunos de los gritos coreados por los agentes, que en su mayoría portaban banderas de España y vestían camisetas negras con escudos de ambos cuerpos.











EL QUE PAGA MANDA

En 2018, los dirigentes de Jusapol negaban rotundamente que Ciudadanos o Sociedad Civil Catalana (SCC) participasen en la financiación y organización de la gran manifestación de enero en Barcelona. No obstante, según Publico, en conversaciones privadas sus altos cargos de entonces reconocieron abiertamente que Ciudadanos sufragó una parte importante de aquellos gastos y que la SCC fue la que organizó aquella marcha. 

Según señala el mismo diario, Ciudadanos manipuló a Jusapol para convertirla en una herramienta de Rivera.











ACTIVIDAD POLÍTICA

El 29 de septiembre de 2018, Jusapol convocó una manifestación en Barcelona con el objetivo de homenajear a los antidisturbios que cargaron contra los catalanes [1 oct 2017] que se congregaron en torno a las urnas del referéndum independentista. Este acto, que se podría definir como una provocación sin relación alguna con su proclamado objetivo laboral, desenmascaró una vez más sus claras intenciones políticas.










Jusapol se quedó sola entre las organizaciones policiales de base, al enfrentarse a los cuatro sindicatos del cuerpo -SUP, CEP, UFP y SPP- que tras los disturbios registrados aquella jornada publicaron una nota de prensa conjunta en la que subrayaban lo siguiente:

<<Las organizaciones sindicales representativas en unidad de acción dejan claro su distanciamiento con la convocatoria, por inoportuna, ambigua, y populista, así como por entender que las FFCCSE [fuerzas y cuerpos de seguridad del estado] deben estar fuera del debate político, ya que puestas en escena como la de hoy en Barcelona, perjudican el logro de la normalización que, los miembros de la policía y GC destinados en Cataluña los 365 días del año al igual que el resto de la ciudadanía persiguen.


Sin embargo, la reacción de Jusapol fue furibunda. No solo exigieron la «dimisión del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez», si no que proclamaron también lo siguiente: «En respuesta al escrito presentado por los sindicatos representativos de Policía Nacional (SUP, CEP, UFP y SPP) solicita la dimisión del los cuatro Secretarios Generales, así como que convoquen elecciones en sus organizaciones y saneen sus Comités Nacionales. Y que además se convoquen Elecciones al Consejo de la Policía de forma urgente debido a los conflictos acaecidos». Una purga interna, simple y llanamente.

<<Llevo en jusapol desde el principio. He luchado y trabajado incesantemente porque creía en el proyecto, que se basaba en tres puntos claves: jusapol somos todos, jusapol es apolítico y jusapol es asindical. Creo que ha perdido la esencia… ya no somos todos -es de unos pocos-, creo que no es apolítico y tampoco sindical – CARLOS MORALES, EXPORTAVOZ DE JUSAPOL EN MADRID.

En las elecciones andaluzas de 2018, no obstante, Jusapol realizó el viraje que parece definitivo. La plataforma dio un respaldo fundamental a la campaña de Vox, donde afirmaban que entre miembros de los distintos cuerpos policiales, familiares, amigos y simpatizantes sumaban 400.000 personas.

Líderes

Según afirman algunas fuentes, el éxito electoral del partido de extrema derecha se entiende en parte por esta movilización de las redes sociales dirigidas por los activistas ultraderechistas dentro de la Policía Nacional, y la activación de la plataforma Jusapol.

<<Miembros de jusapol, como el policía y chirigotero Jesús Manuel Selma [el Meli],
el youtuber Jandro Lion, o el ultraderechista Alfredo Perdiguero, hicieron campaña abiertamente por la formación de Abascal. Éste ha seguido dirigiéndose a los miembros de la policía nacional y la guardia civil como un privilegiado caladero de votos. Para las generales cinco de sus cabezas de lista eran policías o guardias civiles y no ha dudado en posar incluso con camisetas de jusapol – IZQUIERDA DIARIO.

-Alfredo Perdiguero
Entre los más activos propagandistas de esa campaña policial ultraderechista figura el subinspector Alfredo Perdiguero, quien ha participado en charlas del partido de carácter neonazi Democracia Nacional y que fue sancionado con un expediente disciplinario y suspensión de dos meses por «crear alarma social» en un programa de 13 TV a raíz de los atentados de París, según la Dirección General de la Policía.

Este tertuliano de programas televisivos de extrema derecha, y fundador del ultraconservador Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE), saltó de Ciudadanos a Vox a principios de 2016. Argumentaba que su principal objetivo era «despolitizar a la Policía». Desde entonces, ha sido un hooligan de la formación dirigida por Santiago Abascal y ha celebrado sonadamente el éxito de Vox en Andalucía.

<<Los poderes públicos conocían, o al menos deberían saber, este avance del discurso fascista y la presencia de vox en muchas manifestaciones de policías y guardias civiles (jusapol, jupol, jucil y afapol) impulsado por ciudadanos. Ahora, un núcleo muy peligroso para la democracia se ha instalado ya en las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado – DECLARACIONES EFECTUADAS POR FUENTES POLICIALES AL DIARIO PUBLICO.

-Jandro Lion
Otro de los mayores agitadores de extrema derecha que le ponen la alfombra roja a Abascal es el youtuber Jandro Lion, quien ha llevado su militancia en Jusapol hacia el terreno más extremista.











Por otro lado, otros componen hasta canciones para mostrar su «verdadero patriotismo»:

[Vídeo no disponible desactivado por el propietario]


Muchos de los policías que han observado estas campañas afirman que «estos individuos no pueden ser servidores públicos», pero otros, no obstante, han abrazado a Vox, como reflejo de su ideología fascista.

En 2019, las elecciones al Consejo de la Policía estuvieron marcadas por el meteórico ascenso de «Justicia Policial» (Jupol), la candidatura impulsada por Jusapol. El conocido como «Vox policial» se llevó, con una amplia ventaja, la primera posición.

Con una alta participación del 72,7% de los 66.700 policías nacionales llamados a votar, Jupol se llevó nada más y nada menos que el 58,4% de los votos y 8 de los 14 puestos del Consejo. Un dato relevante del apoyo de más de la mitad de los policías nacionales que participaron a la lista que representa la posición más ultra dentro del cuerpo.

El 3 de marzo de 2020, Jusapol celebró un acto en Madrid. En aquella ocasión, saltaron el cordón policial y rodearon el Congreso. En ningún momento de produjo ninguna carga policial por parte de los que estaban trabajando en la seguridad de la zona.




<<Ni siquiera los agentes de la policía nacional que trabajan en el congreso de los diputados han movido un dedo cuando una diputada ha solicitado su seguridad para llegar hasta un coche y poder salir del hemiciclo. Han tenido que ser los trabajadores del propio congreso quienes han tenido que ayudar a la diputada para poder salir de allí entre insultos y gritos – DIARIO 16