La tarcoteca

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martes, 22 de diciembre de 2020

De la Crisis permanente y el Colapso del sistema Capitalista a la Revolución de los pueblos por Armonizar con su Naturaleza (3)

 3 EL INTERÉS DE LAS ÉLITES: EL NUEVO ORDEN MUNDIAL


El interés de las élites dominantes capitalistas, sea cual sea la forma que tomen, bien camarilla política, club de millonarios, cenáculo conspirativo, comité de sabios, tecnócratas, estado mayor, señores de la guerra, oligarquía, aristocracia, dictadura, directorio, parlamento, república o incluso IA, es siempre e indefectiblemente la misma: la obtención de beneficios. Ni supervivencia ni armonía ni equilibrio ni paz... eso son herramientas, estrategias, concesiones, doctrinas; como la guerra. Acumulación. El fenómeno se lleva describiendo desde los albores de los movimientos revolucionarios socialistas en el SXVIII, expresándose en todas su crudeza en esa gran obra icónica que es 'Das Kapital' de Marx [10]. No podría ser de otra manera en un sistema capitalista.


El interés general de los propietarios de una zona se materializa en forma del 'Interés Nacional', un conjunto de conveniencias derivadas de la situación política, económica, social, geográfica y del propio desarrollo de las guerras de clase y entre las élites.


¿Cabe la posibilidad de que un cambio paradigmático ajustado a las nuevas condiciones mundiales proceda de las élites? ¿Qué este cambio sea de interés para ellas? Como siempre algunas élites avanzadas se convertirán en mecenas filantrópicas cooptando los movimientos masivos que les empujan al reparto. Pero eso no es lo normal ni lógico de su especie.


Con beneficios menguantes, reacias a los cambios, intentarán mantener su status por medio de las mencionadas alianzas, compras y fusiones. Pero una vez caiga al mínimo la tasa de beneficio cerca de 2045-50, abandonada la noción de competencia y la inversión (el beneficio mueve a la inversión y no al revés) por la planificación, sustituidos sus proyectos por burbujas, cracks y estampidas, la única forma segura de extraer beneficio será por expolio: colonialismo al externo y explotación al interno de su área de influencia, monopolios y monopsodios [28]. Invasionismo: colonos y colonias. Cuanto más avance en sus conquistas militares, cuanto más grandes sean sus alianzas comerciales, mayor será su nivel de represión interna. Será el momento en que una tras otra las sociedades se polaricen y se militaricen definitivamente. Fascismo e Imperialismo. Ya se sabe, el fascismo es capitalismo en decadencia. El fascismo es la economía por otros medios. El imperialismo, fase final del capitalismo. Veremos la conjunción sinérgica de ambos movimientos.


Pero claro, no hay luz sin su sombra. En la medida que esto suceda aumentarán inevitablemente las resistencia, ya que los lugares donde no lo haga, la explotación engullirá a su sociedad, el militarismo se hará con los beneficios hasta estrangular la inversión, con esta la economía y con esta la gobernanza comenzará a ser disfuncional, avocando al desastre y a la pobreza al régimen que lo practique. Sobran ejemplos. Muchas de estas resistencias serán propiamente fascistas/nacionalistas, capitalismos en todas sus variantes, azuzadas por élites descontentas e intentando perpetuar un modelo que, de triunfar, volverá a engullirlas. Pero según avance la situación de degradación otras serán comunistas o netamente libertarias. Indefectible. Cuando sucederá no lo sabemos, pero si reconocemos los indicadores.


LOS PROCESOS CIVILIZATORIOS DEL SXXI SOBRE LAS ÉLITES


Hace tiempo que se rompió el precinto que definía a las élites como socialistas, comunistas, fascistas o capitalistas, es decir, en virtud de su ideología. El neoliberalismo venció, acabando con el debate incluso en China. De hecho ésta se presenta como el hegemón racionador e intervencionista del 'Nuevo Orden Mundial'.


La pugna prioritaria entre las élites es por el territorio, como las buenas alimañas. Su cambio se basa en el intercambio de territorios. Las naciones actuales son el resultado de ello. No es un cambio cualitativo, sino cuantitativo. Ellas mismas se denominan según la expansión de su poder y su área de influencia. Como en el medievo se dividen entre: localistas/separatistas, nacionales/coloniales, continentalistas/multipolares o globales/ trasnacionales/ unipolares. Las élites locales compiten contra las nacionales y todas contra las trasnacionales por los restos del naufragio a pesar de las alianzas coyunturales. Unas por cerrar sus fronteras aplicando aranceles y comerse ellas solas el pastel que hay en su demarcación. Y otras por expandirse, quebrar los aranceles y comerse a los peces pequeños. La lucha es intestina y a muerte.


La economía, gestión de bienes y servicios, es objetivo estratégico de los estados, interfiriendo constantemente en la economía con aranceles y estímulos, sustrayendo capitales y expulsando miseria. Llegará un punto de bajos beneficios en que la iniciativa privada ya no encuentra más beneficios en la economía real que los que obtiene al aliarse con el estado y vivir de sus subsidios; como sus ciudadanos. El estado a su vez cada vez favorece y se apoya más a sus compañías aliadas, estratégicas les llamarán, embarcándose en sus aventuras y compartiendo el mismo destino. Será, si es que no es ya, 'Capitalismo por otros medios'. Cooptación de las instituciones al servicio de la oligarquía. Los propietarios se harán con el poder político y los políticos serán propietarios, circunstancia actual de USA, UE o la Rusia de los tycoon. Porque será cierto que la única forma de mantener su economía local será por la imposición; su economía capitalista.


La competencia por el despojo está servida entre las élites. Por su capacidad de movilización de recursos tendrán ventaja las trasnacionales. Aquellas que se hagan con los recursos estratégicos serán las naciones y corporaciones dominantes.


1 Élites y digitalización


Las corporaciones, como parte del Interés Nacional, participan del poder del estado, le ofrece sus servicios y se sirven de sus resortes. Son capaces de gestionar sus recursos estratégicos, materia reservada, provocar guerras expedicionarias y civiles, configurar la política exterior y en pocas palabras manipular al estado.

La digitalización no solo amenaza a los puestos de trabajo tradicionales, sino a todo el tejido productivo y empresarial más básico, secular, ergo a la estructura propia de los estados. Con la suplantación de la actividad humana por actividad robótica y la aparición de Inteligencias Artificiales los sectores productivos primarios, secundarios y parte del terciario, como la banca, quedan automáticamente obsoletos y en manos de Empresas grandes en volumen pero pequeñas en cuanto a número de trabajadores. Esto quiere decir que las élites mundiales y locales van a cambiar y mucho, en el sentido de la concentración. Lo estamos viendo.


El mundo de las élites es muy simple, el pez grande se come al pequeño y el fuerte al débil. Las grandes empresas trasnacionales se encuentran definitivamente mejor posicionadas tanto para crisis como para colapsos. Más capaces de dotarse de financiación, de la robótica y cibernética adecuada, capaces de acometer más obras en más lugares y aumentar su diversificación y disminuir su exposición. También de expandir su capacidad financiera. Al exterior veremos una pugna por los mercados entre las grandes tecnológicas que pueden llegar a la creación de nuevos polos entorno a nuevos modelos de redes de comunicación independientes de internet, como la desconexión rusa en torno a RuNet 2015 [11] y la china, ya planeada.


Nos espera una oleada de absorciones empresariales, no todas en el sentido clásico que nos imaginamos entre empresas del ramo. Todas las empresas internacionales se han embarcado en aventuras financieras por medio de la emisión de deuda y acciones, entrado en el juego financiero. Siemens o Carrefour tienen disponen de sus propias líneas de crédito, facebook pretende emitir su propia divisa. Toman las funciones bancarias. Las grandes empresas bancarias, financieras y aseguradoras invierten en las mismas empresas intrusivas que las desbancarán, participan en todos los consejos de dirección. Grandes fondos de inversiones mundiales centralizan la información de primera mano tal vez mejor. El capital se mezcla y remezcla, pero siempre con un motivo: evitar costes concentrando el beneficio. Si a principios del SXX el monopolio nacional fue alentado por los estados totalitarios, el Monopolio Trasnacional es el sino del SXXI.


Por lo que el combate real será entre las élites trasnacionales unipolares contra las multipolares y amenazadas por la quiebra de los territorios dejados atrás en la pugna, en forma de élites locales. Podemos verlo claramente en el reciente ejemplo de Estados Unidos. En 2016 las élites multipolares/nacionales americanas se hicieron con el poder en la persona de Donald Trump, en pugna con las élites unipolares/imperialistas. Tendencia neutralizada por la elección de Joe Bidden en 2020, pero que aún continua. Una tendencia que trascendió ambos partidos, alineando tanto a demócratas como republicanos en una u otra tendencia Detrás de los partidos están las empresa financieras y el omnimodo complejo industrial-militar y de seguridad. Y que como se vio planteó la posibilidad de la ruptura bélica de la continuidad democrática. La violencia siempre está presente cuando se habla de beneficios.


Las corporaciones digitales trasnacionales y deslocalizadas con sus ejércitos de reserva robóticos e Inteligencias Artificiales IAs se harán con el control de estados, empresas, bancos y ejércitos, desplazando a las oligarquías locales. Ya sabemos quienes son: los GAFAN, Yandex, Hawuei, Alibaba, Visa, American Express, Rytheon, Bayer, Pfizer, Cargil. Unas 400 empresas matrices que controlan una miríada de empresas auxiliares [29].


De la mano irá una disminución del beneficio general que arrastrará al pequeño comercio, desplazado por la venta online. Como se ha mencionado todo parece indicar el establecimiento de clusters industriales que concentrarán la producción industrial robótica, latifundios vacíos trabajados por vehículos autónomos y que concentrarán la producción primaria, transportes autónomos, acompañados por ciudades atestadas de ciudadanos pensionados y subvencionados. Concentración de capitales hasta un grado jamás imaginado.


Los indicadores serán la penetración de la bancarización, llegando al 95% en África y equiparándose con Europa, del éxodo rural, llegando al 95% de población urbana también en África, la caída del Índice de Fertilidad y Natalidad en países africanos, que será menor de 2 tal vez sobre el 2060.


2 Élites y agotamiento de recursos


La guerra por los recursos es un intento de acumulación, control de mercado, destrucción de competidores y en último término incremento de oferta. En general la guerra es cara, mucho, y expone al desgaste e inestabilidad social a los propios territorios que la practican si la conquista no es rápida. Consume y desgasta recursos que pueden ser vitales para la supervivencia del régimen de turno. A demás no acaba con el problema fundamental, el pico productivo de materiales clave. Aviva el militarismo y la concentración de capitales, potenciando las oligarquías poseedoras y desigualdades. Una guerra mal llevada puede llevar al agresor al cambio de gobierno, como en España en 2004, a revueltas prerevolucionarias como la Semana Trágica de Barcelona 1909 o a la propia revolución, como en la Rusia de 1917.


En la mirilla los países mencionados con recursos estratégico más los que con el tiempo se sumen a la lista por el desgaste de recursos no estratégicos. Cuándo estallarán las guerras es cuestión de tiempo, pero totalmente inevitables si no se frena las ansias de las élites poseedoras.


Los únicos países que en un estado de degradación ambiental y económica merecen la pena conquistar son los que disponen de recursos y reservas a ser posibles estratégicas, o enclaves de control. Al centrar gran cantidad de intereses también generan grandes necesidades de defensa. Lo que veremos son grandes coaliciones militares internacionales azuzados por el capital financiero mundial en busca de presa. Algo a lo que por otra parte ya estábamos acostumbrados. Una ya está aquí, la OTAN. El resto se formarán poco a poco sobre la base del eje China-Rusia. Lo que surgirá de su agresión son territorios fragmentados y devastados que, después del tiempo, no mucho, perderán valor. Es el caso de los países de oriente medio.


La Invasión Extractivista implica la destrucción integral de la organización social, derrocar el gobierno de turno y succionar los sus recursos naturales de un país o territorio con la mínima inversión, de lo que deriva una guerra intensiva, corta, y en que se pretende el máximo castigo posible. Pero tal vez lo más importante sea la ruptura de vínculos sociales. Lo cual supone la reconfiguración del orden social y su restablecimiento con élites locales, muchas veces jefes religioso-militares como en Irak 2001, señores de la guerra como Afganistán 2001, jefes tribales como en Libia 2011, mafiosos como los Narcos de México, paramilitares de Colombia, mafias de Yugoslavia, maras salvadoreñas. Según la doctrina Cebrowsky-Rumsfeld [12] cuanto más débil es una organización social mayor es la capacidad de extracción de recursos. La organización más básica es la familia. La doctrina que dio lugar entre otros horrores al plan genocida de asesinatos por drones inaugurado por Obama en 2016 [13] en el que sus últimas víctimas eran asistentes a bodas, funerales y bautizos. Monstruoso.


Dicho de otro modo, el proceso extractivo en una región supone la dotación sistemática de una serie de servicios auxiliares que si no se destruyen a tiempo puede llegar a afectar al beneficio del proceso, y con él a la producción. El mantenimiento de medios extractivos, de transporte, plantillas y burocracia consume cada vez más recursos, se rodea de empresas auxiliares y hace caer el beneficio. Es así que hay regiones enteras abocadas al subdesarrollo forzado militarmente por medio de la ocupación, sabotaje, acoso y guerra con fines extractivistas. Casos actuales como el de Iraq, Libia, Congo, Ruanda, Etiopía, Eritrea, Sudán, Yemen...


El modelo colonial/imperial de mantenimiento de estados vasallos por medio de gobiernos títere puede durar y perdurar en el tiempo 'hasta que' se cumplan una condiciones:

-hasta que se agota el recurso a explotar (caso de países petrolíferos),

-hasta que la ocupación se vuelve muy cara de mantener (caso del colonialismo militar americano),

-hasta que las condiciones de explotación en la colonia se degradan y se vuelve disfuncional, ingobernables; colonialismo clásico.


Básicamente estas tres condiciones afectan tanto a la composición de élites locales como a las resistencias populares locales. Es particularmente interesante estudiar la política colonial norteamericana actual ya que su escalada militar y política de deslocalización empresarial depredadora paralizó su capacidad de innovación industrial y actividad tecnológica hasta el punto de perderle la competencia hegemónica con China. Su decadencia.


-Aporofobia/ eugenesia/ esterilización/ genocidio como medio de disminución de la demanda. 'Teoría de la Despoblación': teoría malthusiana que nos dice que acabando con la población más pobre se recuperará la prosperidad y aumentarán los recursos y territorio disponibles (espacio vital). Estas poblaciones excluidas prácticamente no intervienen en la actividad económica, ni como consumidores ni productores, viviendo de la subsistencia. Siendo alrededor del 10% de la población son los que más cerca están de vivir según la capacidad de carga local, con la menor cantidad de recursos y menor gasto de energía. Serían una gran esperanza si tuvieran el ánimo de unirse. Quien piense que eliminando a los que menos consumen se acaba con el hiperconsumo de los que más consumen, que eliminando a los que menos degradan el territorio los problemas de degradación finalizan, es que prefiere la propaganda darwinista supremacista [14] que emiten las élites por sus vomitorias mediáticas a extraer conclusiones a partir de datos y razonamientos. No llega ni a propaganda, es mera fantasía que ni si quiera amenaza a la lógica.


3 Las élites y el cambio climático


El cambio climático como hemos visto tiene una dimensión cuantitativa y otra cualitativa. El abandono de bastos territorios y la superpoblación de otros supone un cambio del balance de las propias élites. Los países del norte vuelven a posicionarse de nuevo mejor que los del sur.


El control de la emisión de contaminantes y la disminución de residuos fueron rechazados durante décadas sino siglos por las élites dominantes. Siempre se negaron sistemáticamente a la biorremediación y al reciclaje. Mucho menos a la adopción de otros tipos de economías que no fueran las que ellas les convenía. El aire ecologista que ahora les embarga no solo es fruto de una iluminada voluntad por eliminar o paliar los efectos perniciosos sobre el ecosistema y clima, sino por el límite productivo de varios recursos, entre ellos los petróleos de mejor calidad o materiales exóticos como el litio. También del impacto climático sobre sus economías: les roba mercado. Las ecologistas llevábamos berreando décadas, nos desoyeron hasta la represión. Ahora el efecto sobre sus beneficios es claro, el aumento de los desastres climáticos recurrentes resulta en un empobrecimiento cuyo resultado neto es la disminución del consumo y la destrucción del tejido productivo, luego un gasto de recursos en remediación que no se traducen en beneficios y ahora pagan las empresas que lo provocaron.


Las empresas se vuelcan en el reciclaje que nunca desearon. Pero también para ello tienen remedio, planean faraónicas empresas de megageoingeniería y cemento. El ejemplo es Japón: colosales diques de contención separan tierra y mar para evitar tsunamis. Después de un tiempo nadie sabrá que hay más allá de esos muros. Tal vez agua. Su forma externa son las iniciativas pseudoecológicas, el Green New Deal, los ecoBonos, la industrias del hidrógeno o las energías renovables. Esto ya de por sí es una pérdida económica efectiva asumida por las élites mundiales.


El control alimentario cada vez tomará más importancia en un mundo de beneficios menguante. Sobre todo para los lugares con ecosistemas más frágiles y condiciones climáticas más extremas. Todo apunta a la desertización de grandes áreas, la despoblación progresiva de grandes zonas áridas y el aumento de importancia de las zonas productoras de alimentos del norte. Óptimo para los procesos extractivos. Esto también apunta a que el dominio general seguirá permaneciendo en el norte por otra centuria; cada vez más al norte. Mientras China y EEUU sufrirán Escandinavia, Rusia y Canadá se verán enormemente beneficiados.


Aunque zonas abandonadas a su suerte pudieran anecdóticamente reverdecer la tendencia natural es la cementación del mundo y las grandes estructuras de geoingeniería como forma de biorremediación. Después nos extrañaremos si nos extinguimos.


Las élites que no se adecuen al nuevo entorno simplemente desaparecerán. En mente las industrias petroleras, automovilísticas o de aviación, muy potentes durante medio SXX, hoy en franca desmantelación.


Y no es descartable la aparición de guerras climáticas, en que unos países ataquen a otros para evitar que desarrollen programas de consumo. En mente tenemos el programa nuclear Iraní, los países del Sahel o la selva amazónica.


4 Por competencia entre las élites


Se generarán zonas de combate, tanto políticas como económicas y sociales. Países atacados por sus recursos, masas de migrantes escapando de las zonas de guerra y campos de refugiados. Por millones. Los nuevos teatros de guerra serán los viejos puntos calientes más los que se unan a la lista por efecto de la escasez/carestía/ importancia. Después la lista disminuirá conforme decaigan el beneficio y los recursos.


Pero también veremos en nuestras calles los efectos de las luchas intestinas entre las élites y los efectos de la polarización social. Un ejemplo es la américa de Trump, un estado policial local y represivo que aseguren los retornos para las élites. Un modelo que exportó a interrem europeo con Rusia. También estados paramilitares, barrios militarizados o autonomías controladas por las mafias, milicias o señores de la guerra.


Todos son efectos del mismo fenómeno. ¿Quién ganará? A caso nos importa? Si ganan las élites acaparadoras locales sufriremos un régimen opresivo que no solucionará nuestros problemas, y si ganan las internacionales lo mismo. Explotarán unos recursos que nunca disfrutaremos y se quedarán con los beneficios, por que por definición es lo que hacen las élites de propietarios.


Conclusión


No sabemos si en el futuro lejano la élite mundial se unirá para explotarnos en un único organismo, totalitario, fascista y omniscientes, el llamado Nuevo Orden Mundial. Tal vez una simple IA. Si se formaran varios bloques económicos y militares, el mundo multipolar. Si las corporaciones monopolísticas barrerán la faz de la tierra, lo cual damos por hecho, o si acabaremos hablando chino, como hicimos con el inglés. Es decir, si lo lograrán antes de colapsar.


Está claro es que el viejo régimen productivo basado en la expansión, contaminación, el residuo y el desperdicio cayó por su propio peso.


De lo que estamos seguro es de que van a ser escasas, deslocalizadas, inalcanzables y que no serán capitalistas. Ni practicarán económicamenten ninguno de sus derivados: capitalismo de estado, fascismo, social-capitalismo, anarcocapitalismo... sus planes de dominio mundial funcionarán, pero no por mucho tiempo. Nada funcionará, porque nada puede devolver los recursos desgastados, empleados en la resolución de desastres o el terreno habitable perdido por el desastre climático. A demás, por efecto de la robotización no será posible seguir acumulando como conocíamos. Hablamos de movimientos mundiales coetáneos surcados por crisis irresueltas y guerras que interfieren en las capacidades acumulativas. Su suerte estará echada cuando no puedan mantener sus caros ejércitos.


Este es un tema interesante, porque los ejércitos robóticos consumen muchos recursos materiales, muchos de ellos estratégicos, y se apoyan en muchas infraestructuras que pueden ser críticas. Mientras que los ejércitos humanos necesitan sangre joven, una sangre que no queda en las sociedades senectes del S.XXI. La mejor carta que pueden y van a jugar es el control social por medio de IAs y escaneo de redes, evitando el acceso a bienes y servicios a parte de su población, como ya se hace en China. Estas pueden ser las sociedades más golpeadas por una desescalada tecnológica.

Las élites que logren desarrollar y controlar IAs tendrán una ventaja evidente sobre el résto de élites, que acabarán siendo clientes si no sirvientes. Los pueblos que logren controlar estas IAs también. IAs Opensource, DIY, Freeware con soluciones alejadas de los absurdos supuestos sostenidos por el pensamiento irracional de los predadores que llamamos élites. Soluciones digitales empujadas por millones de mentes como el bitcoin y su blockchain que amenazarán los cimientos mismos de las bases computacionales hasta ponerlas al servicio de la humanidad.

22.12.2020, última edición 31.12.2020

2 comentarios:

  1. El capitalismo, ahí reside su diabólico poder, ha hecho del mundo una fábrica que tiene que dar beneficios a sus dueños, caiga quien caiga. No es necesario enumerar las monstruosidades que se han cometido y se cometen con tal fin, pues son sobradamente conocidas.

    La cruda y espeluznante realidad es que, para esa corporación global que es hoy el capitalismo, la mayor parte de la población no sólo no es rentable, sino que consume materias primas que el capital no rentabiliza. No se viene al mundo para vivir, ni siquiera para trabajar (eso era antes), se viene para servir al capital o se muere (en cualquier guerra o pandemia) para no estorbar sus fines.

    Me imagino la mueca macabra y la gélida sonrisa de cualquiera de esos golfos que dirigen el mundo cuando llegan a sus oídos las palabras 'derechos humanos'. "¿Derechos Humanos?" –se dirá para sí mismo– "No hay nada ni nadie por encima del capital. Los seres humanos no son más que gallinas poniendo huevos para él, y si las gallinas no ponen huevos, entonces habrá que sacrificarlas".

    Y urden guerras, y la población obediente se presta a hecerlas. Y se bloquea el suministro a naciones que se resisten y a poblaciones que no cooperan. Y se deja morir de inanición a millones de personas a las que el maravilloso "progreso" ni siquiera tiene en cuenta. Ni migajas hay para ellas.

    Y se miente a todo color, con himnos y fanfarrias, con reuniones "al más alto nivel", nunca al más bajo. Y se estudia detalladamente a dónde NO van a ir a parar las ayudas y promesas que se acordaron en los consejos de ministros y se anunciaron en los programas electorales y en los medios (de disciplinamiento de masas).

    Se comen el plátano y ni siquiera te dan ya la cáscara, hay que reciclarla para obtener energía que convertida en electricidad haga más ricos a los amos de las eléctricas.

    En algún lugar ha de estar, entre toda esta inextricable madeja de cables, el que, cortándolo, desactive esta bomba que nos va ha estallar en nuestro apoltronado culo.

    Salud!

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    1. Llegados al punto pierdo el norte con lo que significan esos grados de acumulación. Supongo que lo que pretenden al tener más poder que naciones es hacerse con bloques y después hacerse con todo sin más. El poder por el poder.
      No creo que haya persona, familia, clan o nación que pueda realizarlo antes de que pete el sistema. Está muy deteriorado. Se han cargado el clima, y eso no se arregla de la noche a la mañana.
      Y completamende de acuerdo con que nos va a estallar en las narices. El covid es solo el principio. El milagro sería que no lo hiciera.
      Salud!

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