La guerra mundial de los monopolios financieros estadounidenses contra los monopolios industriales chinos está servida. Descartada la guerra nuclear y la Guerra clásica industrial, de alguna manera EEUU se tiene que hacer con los monopolios chinos y doblegarla para que sea como otra colonia más. China, por su parte, tiene que esperar paciente a que EEUU y su entorno se descapitalice tanto que las redes de dependencia les obliguen a doblegarse. En el horizonte, una Guerra Híbrida Perpetua.
Sistema monopolístico colonial estadounidense
El Estado estadounidense, por muchos motivos, apuesta estratégicamente por la Extracción Máxima del Beneficio Empresarial. Este máximo beneficio empresarial, en último término, está en la deslocalización y la externalización de costes añadidos. El grado máximo de desarrollo de esta estrategia está en apropiarse, ni siquiera del producto final, sino del propio superávit de cada fase de la producción (que es lo que otorga el mayor margen de beneficios), de cada uno de los países del mundo, a escala global. Y ese alcance máximo lo estamos viendo y viviendo en directo cómo se impone al mundo: EEUU está consiguiendo el Monopolio Mundial de las Finanzas y la reorganización colonial en torno a la Red de Reparto de Tareas (Burnden Sharing Network 2025). No pueden ser más claros.
Gracias, o debido, a esta decisión, EEUU es capaz de quedarse con la propiedad del suministro, producción, transporte y venta, sin alojar en su territorio ninguno de estos procesos, que es el mayor grado de eficiencia del sistema propuesto. Y como la escala de la industria financiera es Mundial, apuesta por quedarse con los beneficios del mundo. El capital estadounidense avanza en prácticamente todas las bolsas del mundo.
Como estos procesos se han externalizado, deslocalizado, en países, y se han concentrado, es necesario que cada país cumpla con su función asignada (sea la que sea). Esto no es descabellado, ni una ocurrencia de un blog, ni una conjetura. Es lo que está sucediendo, y a demás nos lo están diciendo y comentando incesantemente en sus tabloides: Nueva Normalidad.
EEUU es la segunda potencia mundial industrial (BM 2026). Pero es solo a partir de este monopolio mundial de las finanzas, y no antes, que EEUU es capaz de organizar su red de reparto de tareas, lo cual le confiere la capacidad de disponer de las capacidades industriales de todos los países de su entorno. Y es debido a esta financiarización que EEUU necesita imponer sobre el mundo un sistema de control tan centralizado como sus finanzas. ¿Y cómo se llama este sistema de control? Fcbk, Google, Microsoft, Apple, ChatGPT, Palantir, Anduril, etc.. la IA y las Big-tech. En el S.XXI la banca es la IA, la IA es la Banca.
¿Y dónde han llegado?
EEUU gestiona un territorio amplio, intercontinental, bajo la forma de
Metrópoli, con Wall Street como centro neurálgico y Washington como centro organizador. No incidiremos en los mecanismos.
EEUU gestiona un entorno colonial de unos 65 países (
RAND 2024).
Mantiene el poder económico, financiero y militar, mientras ordena la producción a la
escala mundial para maximiza beneficios.
Tal es el grado de deslocalización que de nuevo mencionamos una fecha clave: en noviembre 2025 el US National Security Strategy del Pentágono promueve el plan "Red de Reparto de Tareas", en el cual indica cómo EEUU va a organizar a sus aliados ante el reconocimiento de la imposibilidad material de que EEUU realice por sí misma todas las tareas geoestratégicas autoimpuestas de dominio imperial.
La consecuencia de la financiarización, externalización y la Producción a Escala mundial, es que EEUU no puede realizar ninguna tarea por sí mismo, porque las tiene todas deslocalizadas en sus colonias. Pero, aunque la producción esté deslocalizada en cualquier país, siempre será propiedad de EEUU. El caso palmario es Taiwán y su TSMC,
propiedad de EEUU en el extranjero. TSMC no es de Taiwán aunque lo sea nominalmente, y tampoco es una corporación autónoma. Es propiedad de EEUU. Similar a lo que sucede con las banderas de los barcos; otro rasgo de piratería. Otros casos similares destacables serían Aramco, Samsung o ASML.
Doctrina China: Asumir costes
En los años 1980 EEUU decidió frenar la expansión industrial japonesa y deslocalizar su producción a China, comenzando con la transferencia de capitales y tecnologías. La consecuencia fue el Gran Estancamiento japonés y la inclusión final de China en la OMC en el año 2001. Es decir, su integración en el sistema económico estadounidense.
El Estado chino también tomó una decisión estratégica: la de favorecer la internalización de la producción frente al beneficio empresarial. No resistirse a las condiciones impuestas por EEUU; sino acompañar al enemigo en el movimiento de ataque. Es decir, asumir costes y asumir que sus beneficios empresariales y nacionales serán más bajos. El objetivo y resultado conseguido es poder ofrecer un precio final imbatible. Esto tienta a la externalización de sus competidores, y crea dependencias por todo el mundo. El gobierno chino revistió la decisión estratégica de ideológica: Prosperidad Compartida le llama doctrinalmente el PCCh (junio 2024); lo que en occidente se entendía como Estado de Bienestar. Con esta decisión, que es a la vez la asunción de la propuesta estadounidense, China aceleró el proceso que ya estaba en marcha.
A día de hoy
el PIB nominal chino es de unos 19bill $ frente al estadounidense de unos 34bill $, con una producción industrial similar y 4 veces más habitantes. China solo tiene 1 empresa en el top20 de
empresas mundiales, y 26 en el top100 por capitalización, frente a las 12 en top20 y 49 en top100 estadounidenses. Podríamos seguir así con métricas e índices. Si la diferencia es abismal entre ambos países, mayor aún sería si añadimos el entorno colonial estadounidense. China gana menos que EEUU.
Parece que EEUU cumplió su misión.Por lo tanto, ambas estrategias no solo son compatibles, sino complementarias; una tiende a externalizar y la otra a internalizar procesos. Repetimos, no existe antagonismo, sino sinergia entre China y EEUU, por más que nos lo quieran vender.
Si EEUU tiene lo que quiere de China, ¿Por qué no están contentos?
Porque se dan cuenta de que están a punto de lograr el control mundial por medio del sistema financiero. Pero también se dan cuenta de la red de interdependencias en que han caído.
Como EEUU no le ponga remedio, perderá sus monopolios transnacionales, nacionales y coloniales.
¿Pero por qué?
Trampa de Miel China
China minimiza costes, pero también beneficios a cambio de
Expansión. Entre los gastos asumidos como costes, que bajan el beneficio del producto final según occidente, que China denomina
doctrinalmente Prosperidad Común, se incluye: la salud, la educación, alojamiento o transporte, subvencionados por el estado. Es decir, el antiguo
Estado de Bienestar de Occidente.
EEUU maximiza beneficios y minimiza costes, pero a costa de su propia Contracción (deslocalización, eliminación de redundancias, escalado de producción, obsolescencia...).
China pone el cebo: precio imbatible.
Se activa la trampa
EEUU compra productos a China para emplearlos como materia prima industrial compleja (electrónica, mecánica, farmacéutica) o simplemente revenderlos (e-commerce). A medida que EEUU adquiere materia prima barata, corta sus propias cadenas de suministro y cierra los centros de producción menos rentables (ahorra recursos, maximiza beneficios, externaliza). El precio del producto americano hace que la balanza comercial sea unas 3 veces a favor de China.
Y cuando EEUU muerde el cebo...
Desde 1945, EEUU se sitúa como
primera potencia industrial mundial.
En 1973 se produce la segunda crisis del petróleo y EEUU acelera la deslocalización de su producción industrial a terceros países y su financiarización. China en los años 1970, pasó de ser un estado subdesarrollado a estado en vías de desarrollo gracias a la producción industrial. En los años 1980 fue objeto de la relocalización de las deslocalizaciones de empresas estadounidenses alojadas en Japón; Japón comienza su estancamiento. En los años 2000 comenzó a producir sus primeros productos autónomos.
En 2001 China pasó a formar parte de la OMC invitada por EEUU, siendo uno de los principales productores mundiales gracias al capital y tecnología estadounidense. En 2007 se produce la Gran Recesión, con el desastre de las hipotecas en occidental.
En 2011 se produce el sorpasso industrial. En 2013 china promulga la
Nueva Ruta de la Seda Belt and Road Iniciative BRI, como contrapunto organizativo del Globalismo Occidental. Ese mismo año comienza el Pívot Asiático de EEUU. En 2014
desbanca a Alemania del ranking de producción mundial.
Occidente, y no solo EEUU, pierde sus capacidades productivas y comienza su franco declive industrial 2022.
Lo que se produce en China no se producirá en EEUU, ni en ninguna de sus otras 65 colonias reconocidas, porque la redundancia va en contra de su doctrina maximalista. Que le pregunten a Nokia, SAAB, Kodak... La que no quiebre, será absorbida.
Mientras, EEUU vacía a occidente de sus rentas, poco a poco China vacía a EEUU-Occidente de su industria, y esto se refleja en la disminución de producción de sus centros de producción periféricos coloniales que antes nutrían a la metrópoli (la mencionada
Pérdida de Capacidad Industrial del G7).
Es así como China desplaza, sin querer, sin forzar, a EEUU. Le da lo que EEUU quiere.
A la vista de lo expuesto
-Sabiendo que China está asumiendo unos costes que EEUU no está dispuesto a asumir.
-Sabiendo que el producto chino es más rentable que el producto occidental, por lo que occidente comienza a ser dependiente del producto chino.
-Sabiendo que una guerra tradicional, industrial y de desgaste es prácticamente inviable.
-Sabiendo que, de no hacer nada, los monopolios industriales occidentales serán absorbidos por los monopolios industriales chinos y será el fin de la partida para Estados Unidos.
¿Cuáles son las opciones para China?
Seguir igual: asumir los costes como hasta ahora y evitar la guerra con EEUU. Disfrutar de su Prosperidad Compartida.
Resultado esperado: Absorción monopolística y sumisión de EEUU, que perderá sus monopolios industriales coloniales y después sus servicios nacionales (centralizados en China).
¿Cuáles son las opciones para EEUU?
La guerra híbrida pasa de opción militar coyuntural a situación estructural: Guerra Hibrida Perpetua. Es un status, la forma operativa general. Es barata, efectiva e insidiosa. Puede obligar a China a gastar recursos y seguir disminuyendo sus precios tanto como a sus propias colonias. Esta no es una opción, es un hecho.
A) Destruir China
-Es posible, pero costoso. Según el grado de dependencia de occidente tal vez imposible.
-Una Guerra Nuclear es absurda por la
MAD. Inviable.
-La Guerra Convencional, que se acaba convirtiendo en Guerra Industrial de Desgaste también es materialmente inviable.
B) Debilitar China
-Las guerras proxy, o por estados interpuestos, son, y siempre han sido, aceptables por las potencias. Muy probable.
EEUU tiene que hacer algo para no perder los monopolios coloniales. Lo más efectivo sería un
megacombo de medidas políticas, económicas, sociales y militares. El plan
ya está en marcha en todos sus ejes, estos son solo unos cuantos:
-Desmembrar, desmontar y balcanizar a China. Seguramente reorganizando su sistema cantonal.
-Deslocalizar sus fábricas y centros de producción a terceros países aún más baratos, como Vietnam, Laos, Camboya, Filipinas o Tailandia
-Subvertir el sistema y no solo gobierno chino, convirtiéndolo al sistema capitalista privado, como hicieron con la URSS.
-Hacerse con el control del beneficio de los monopolios Chinos.
Resultado Esperado: EEUU se tiene que hacerse con los monopolios Chinos, no solo con su producto, con su propiedad, o títulos de propiedad, y convertir a China en una colonia y devolverla. Para ello, su mejor baza es la Guerra Híbrida del S.XXI.
Conclusiones
La extracción máxima de beneficio está en la deslocalización, porque externaliza costes añadidos, y se queda con el producto, que es lo que al realizarse otorga el mayor margen de beneficios.
La demolición industrial de EEUU continúa. Fue iniciada por EEUU, con los procesos de Producción a Escala Mundial. Su fenómeno visible fue, y es, la
deslocalización. El proceso finaliza con la ostentación del
Monopolio Mundial de las Finanzas y la Financiarización mundial.
Estados Unidos se desmaterializa. Por más que intente atraer la producción, esta no volverá a EEUU, porque la tiene deslocalizada en sus territorios coloniales y EEUU la deslocaliza continuamente. La quiere fuera de su territorio. Los
costes añadidos la hacen inviable para un estado cuya máxima doctrinal es la extracción máxima de beneficios empresarial.
El Estado chino tomó la decisión estratégica de favorecer la internalización de la producción frente al beneficio que otorga la externalización. De asumir costes y asumir que sus beneficios empresariales serían más bajos. Al ofrecer un precio final imbatible, favorecen la externalización de sus competidores, y crea dependencias por todo el mundo. Hasta el punto de que corporaciones monopolísticas estadounidenses como Microsoft, Amazon, etc, son totalmente dependientes de sus suministros, a pesar de ser trasnacionales.
Doblegar a China pasa por deslocalizar sus industrias, balcanizar su territorio, cambiar su régimen político y recolonizarla pieza a pieza.
Descartada la guerra nuclear y la Guerra clásica industrial, de alguna manera EEUU se tiene que hacer con los monopolios chinos y tratar a China como una colonia. Y esta forma es la Guerra Híbrida Perpetua del S.XXI.
Salud! PHkl/tctca
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Para Saber más
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