La tarcoteca

by Pablo Heraklio, PHkl/tctca. Contact at Tarcoteca@riseup.net

lunes, 15 de marzo de 2021

Manifiesto 20 marzo Contra el Rapto de Toledo y sus Sacas Austriacas : Las Pensiones se Defienden!!! 20h Sol Madrid

No es que no se revaloricen las pensiones, tampoco que estiren los tiempos de cotización para disminuir las cuantías, no es que cada vez sean más excluyentes, simplemente quieren reventar, demoler, el Sistema de Pensiones Públicas desviando el dinero a sistemas Piramidales de Pensiones Privadas. Es la definición de ROBO. 

Y esos manditos pretenciosos No se cortan ni un pelo, nos lo dicen a la jodida Cara: Toda la pasta A LA SACA! Vaya papelón para UGT y CCOO. Vergüenza.

Malditos Hdlgp! Si quieren guerra la tendrán.

Salud! PHkl/tctca
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El deterioro continuo de las condiciones de vida de jóvenes, estudiantes, trabajadores y pensionistas se pone de manifiesto día tras día. El afán privatizador de los servicios públicos (sanidad, educación, residencias, pensiones…) deteriora las condiciones de vida de la mayoría social.

El objetivo perseguido es evidente: la demolición de los servicios públicos para poner en manos de los mercados financieros la mayor parte del gasto social del Estado.

Todos los ciudadanos comprendemos lo que ha significado la privatización de la sanidad pública, de la enseñanza pública, de la red de residencias para personas de avanzada edad y dependientes, del servicio de ayuda a domicilio, de las viviendas sociales, etc.

El 19 de noviembre el Congreso aprobó el informe presentado por la Comisión del Pacto de Toledo sobre las pensiones. Entre sus 21 recomendaciones se esconde una, la 16, que es la más lesiva para los actuales y futuros pensionistas, LA PRIVATIZACIÓN DEL SISTEMA PÚBLICO DE PENSIONES mediante la generalización de los planes privados de empresa gestionados por bancos, CCOO y UGT, a nivel del Estado, y por ELA y LAB en el País Vasco, a través de las EPSV.

Estos sistemas privados hunden el SPP, rompen la caja única solidaria e intergeneracional del Sistema Público y nos llevan a los sistemas de capitalización.

En estos momentos, La Coordinadora General de pensionistas de Madrid UNIDAD, cree imprescindible la unidad de acción, y LLAMA A LA MOVILIZACIÓN UNITARIA EL DÍA 20 DE MARZO. Hacemos un llamamiento unitario a los sindicatos alternativos y emergentes de trabajadores y trabajadoras, ASÍ COMO A LOS movimientos sociales que defienden lo público, para la participación masiva el próximo día 20 de marzo a las 12 h en la manifestación de Sol al Congreso.

La defensa de los servicios públicos es un objetivo prioritario que garantiza la calidad de vida de los ciudadanos. Exigimos una ley de vivienda que acabe con la discriminación de millones de personas que viven en la exclusión social.

Jóvenes, trabajadores y pensionistas estamos en una lucha de supervivencia. La crisis no acabada del 2008 se superpone con los miles de despidos provocados por los ERTES en la actualidad, con unas tasas de paro juvenil inadmisibles superiores al 50% y con miles de personas en las colas del hambre. Si no luchamos ahora, en unos pocos años no nos quedará nada por qué luchar.

Nos jugamos el futuro de las pensiones, de quienes son jóvenes, de quienes están trabajando ahora. Luchamos por el bienestar de nuestros hijos y de nuestras hijas.

Por eso el 20 de marzo, unidos y unidas, jóvenes, estudiantes, trabajadores y los pensionistas. Diremos NO a que trabajemos hasta los 67 o 70 años mientras el 50% de nuestra juventud está en el paro o ha tenido que emigrar. NO a aumentar los años de cotización para tener derecho al 100% de la pensión y el cálculo de su cuantía. NO al factor de sostenibilidad para reducir las pensiones en función de la esperanza de vida. NO al factor de equidad generacional que pretende sustituirlo. Exigimos la subida de las pensiones mínimas, los 1084 € según CSU. Exigimos acabar con la vergonzosa brecha de género en el mundo laboral y de

pensiones que deja al 50% de la población, mujeres, sumidas en la exclusión social.

Exigimos poner fin a los coeficientes reductores de las jubilaciones anticipadas, dado que suponen un ataque a los derechos históricos de los trabajadores. Exigimos la derogación de las reformas laborales y de pensiones del trienio negro del 2010 al 2013, que han supuesto la pérdida de derechos sociales y económicos de la mayoría de la población. Pero sobre todo, decimos NO a

implantar, por medio de los convenios colectivos, LOS PLANES PRIVADOS DE PENSIONES DE EMPRESA, gestionados por los agentes sociales BANCOS, CCOO Y UGT. Estos planes privados de pensiones suponen:

• Unas pensiones suficientes público/privadas, para una minoría con sueldos altos.

• Unas pensiones públicas meramente asistenciales e insuficientes para la gran mayoría, sobre todo para las mujeres. No es cierto que el Pacto de Toledo y la reforma Escrivá, sean producto del “consenso” social, nadie ha preguntado su opinión al movimiento pensionista que lleva más de cuatro años en las calles.

Los “agentes sociales”, CEOE, CEPYME, CC.OO. y UGT, no solamente no nos representan, sino que además son responsables, con sus reformas consensuadas desde 1997, del progresivo desmantelamiento del sistema público de reparto y solidario, logrando la parcial privatización del sistema, ya que tienen intereses de lucro en las gestoras de fondos privados de pensiones, negocio que ahora amplían con los fondos de empresa. De esa manera, el sistema pretende asegurarse una paz social falsa, porque estaría basada en la injusticia.

En efecto, estos agentes sociales son parte del problema Consideramos ilegítimo que negocien ninguna reforma de las pensiones y los privilegios que les proporcionan los Planes Privados de Empresa, negociados a espaldas de los pensionistas.

Los triunfadores de estas reformas, a medida que se pretenden implantar, son los mercados financieros, CEOE y bancos y los grandes derrotados la mayoría de la clase trabajadora.

Se pretende garantizar la paz social a cambio de la gestión de los planes privados. La apuesta de este Gobierno por estos planes de empresa como 2º pilar, complementario, del sistema público de pensiones, favorecerá al accionariado de las empresas que verán más reducidos sus costes laborales y obtendrán más beneficios, y a los fondos buitre financieros que obtendrán un depósito de decenas de miles de millones de euros para su especulación. Sin embargo, perjudicará a la inmensa mayoría de trabajadores y trabajadoras, porque el objetivo es sustituir el sistema público de pensiones, basado en la solidaridad intergeneracional y el reparto,

por sistemas privados de capitalización individual, y sistemas privados de Empresa donde quien pueda tendrá pensión y quien no pueda quedará excluido del sistema.

Los pensionistas, sindicatos alternativos y colectivos sociales estaremos en lucha, defendiendo los servicios públicos y los derechos ciudadanos, el tiempo necesario para revertir las reformas laborales y de pensiones que pretendan deteriorar el Sistema Público y nuestras condiciones de vida.

20 DE MARZO, 12 h, SOL – CONGRESO.

¡NI UN PASO ATRÁS!

¡NO AL PACTO DE TOLEDO!

¡NO A SUS RECOMENDACIONES, QUE AGRAVAN LA BRECHA DE GÉNERO!

¡PENSIONES PÚBLICAS DIGNAS Y SUFICIENTES!

¡NO A LOS PLANES PRIVADOS DE EMPRESA!

¡GOBIERNE QUIEN GOBIERNE, LAS PENSIONES SE DEFIENDEN!

Firman este manifiesto:

CGT Madrid-Castilla la Mancha, Confederación General del Trabajo, CO.BAS (Sindicato Comisiones de Base), ASC (Alternativa Sindical de Clase), Sindicato de Estudiantes, CSU/PJ, Solidaridad Obrera, Sindicato SI.L:VI.A, Bloque Combativo, PAH (Plataforma Afectados Hipoteca), Coordinadora 25S.PAH de Fuenlabrada

domingo, 14 de marzo de 2021

Marx y la abolición del trabajo Asalariado como forma de superar al sistema de expolio - Fernando Hugo Azcurra

Concienzudo, extenso e impecable análisis que explica, paso a paso, y desde la teoría marxista, cómo el mantenimiento de prácticas parciales de la propia teoría devino en prácticas capitalistas que llevaron a la catástrofe producida en 1989 con la caída a plomo de la URSS.

Un texto que invita a la reflexión sobre los estados socialistas actuales y el rechazo intestino de los países del bloque a la mera mención del socialismo como alternativa.

Por último mencionar que el autor coincide con las conclusiones de Marx que lo llevaron a la Alianza Socialista con Mihail Bakunin: la superación del capital y el sistema de clases solo es posible si se da una doble abolición, la del Estado, garante del sistema establecido, y el salario, mecanismo de sustracción de la riqueza (epígrafe II-punto 3, epígrafe III-punto 2).

Hay esperanza entre las filas comunistas cuando se alejan de los políticos, se sientan a pensar y se ponen a actuar.

Salud! PHkl/tctca
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Fuente - Marx y la abolición del trabajo asalariado – Kaos en la red 5.3.2021

Teoría del Trabajo Asalariado I

1.- La relación económica específica entre trabajadores y capitalistas

La teoría de Marx enseña que la condición estructural de la relación productiva entre el trabajador “libre” (libre de coacción y sumisión personal) y la posición del propietario de los medios de producción bajo la forma productiva y social específicamente capitalista es una relación de producción resultado de toda una larga etapa histórica de luchas, robos, confiscaciones, estafas, deudas, etc. (acumulación originaria) para subordinar los trabajadores al capital, que se va gestando en el seno de la sociedad feudal. El capital, primero se monta formalmente en los modos existentes de trabajo y producción en la Europa occidental y las va socavando; luego, poco a poco, se vuelve realmente dominante con su propia técnica quedando el proceso de producción/reproducción social bajo el comando directo del capitalista. Se constituye así el modo específicamente capitalista de producción.

Que el trabajador sea libre significa que es propietario de su fuerza de trabajo, y lo es en tanto diferenciación de las formas de producción anteriores conocidas, las de trabajo esclavo y trabajo servil. Bajo el capitalismo ya no existen aquellas formas de subordinación personal en las relaciones de producción en las que el trabajador carece de entidad autónoma como sujeto de contrato, por tanto como ente de juridicidad. Si estas fueran las condiciones entonces no habría posibilidad alguna de relaciones capitalistas. El capital exige la contraposición de trabajadores que se presenten como dueños de lo que venden, no fuera a suceder que alguien pudiera reclamar para sí la propiedad de aquellos e impidan la formalización contractual.

Los trabajadores, entonces, se ven obligados a ofrecer sus capacidades productivas también denominadas fuerza de trabajo (buscar empleo; ofrecer su trabajo) a las empresas para poder sostenerse como individuos. Como familia y como clase funciona la coacción económica. A los trabajadores esta transacción mercantil les interesa por necesidad: primero vender para comprar, esto es, vender el uso de su fuerza de trabajo (mercancía), percibir un salario (dinero) para luego con él adquirir los productos para su consumo (mercancía), se trata de una circulación simple de mercancías y dinero. El circuito es pues mercancía-dinero-mercancía (m-d-m). Esto señala la segunda circunstancia: los trabajadores necesitan acceder a los valores de uso mercantiles sin los cuales no podrían subsistir ni ellos ni su familia.

El interés de los empresarios capitalistas es sólo comprar para vender. Compran con dinero (en realidad invierten y reinvierten) medios de producción y el uso de la fuerza de trabajo; reúne a ambos en el proceso de producción mediante el cual obtiene una masa de mercancías valorizadas que venden recuperando la inversión acrecentada en un plus o excedente. El circuito es dinero-mercancía-dinero (d-m-d + Δd).

La forma particular del cambio, en definitiva, es entre trabajadores y capitalistas que son los sujetos reales, no entre trabajo y capital, relación que objetiva una diferenttia specifica respecto del trueque y del cambio entre mercancía por dinero: en principio se trata de una relación monetaria o económica, o sea que no es de subordinación personal como en las formas históricas anteriores y, en segundo lugar el dinero bajo la forma del pago salarial adquiere el derecho de uso por parte de los empresarios sobre el trabajo vivo y la jornada laboral de los trabajadores.

2.- Condiciones generales del cambio trabajo asalariado/capital

El presupuesto fundamental de toda la relación de intercambio entre el trabajador asalariado y el empresario capitalista, consiste en la separación, escisión, entre la propiedad de los medios de producción y los trabajadores asalariados. Disociación, pues, entre condiciones objetivas y condiciones subjetivas de producción. Ahora bien, dice Marx que “La naturaleza no produce por una parte poseedores de dinero o de mercancías y por otra personas que simplemente poseen sus propias fuerzas de trabajo. Esta relación en modo alguno pertenece al ámbito de la historia natural, ni tampoco es una relación social común a todos los períodos históricos”. (K. Marx, El Capital, Siglo XXI Editores, Bs. As. I, 1, p. 206) La disociación entre propiedad de medios de producción y trabajo se presenta como la ley necesaria del intercambio entre el capital y el trabajo. Constituye, pues, una relación específica, histórica, de este modo de producción. Entonces:

a) La relación entre capitalista y trabajador no es de subordinación personal. La relación subordinada del trabajador al capitalista no es coacción de carácter extraeconómico como es el caso de los trabajos servil o esclavo de otras sociedades de clase.

b) La relación de subordinación es de carácter económico, surge de la asimetría en la organización social del trabajo: trabajadores no propietarios y propietarios no trabajadores. Esta es la base de la coacción económica. Los trabajadores están liberados de la propiedad de los medios de vida y de producción y los capitalistas están liberados de trabajar para mantenerse y vivir.

c) Se trata de una relación económica-laboral mediada por el dinero.

d) La relación es la de un intercambio que corresponde a la circulación simple de mercancías: supuestamente cada uno de los tratantes obtiene un equivalente por lo que entrega; el trabajador recibe dinero bajo la forma de salario, el capitalista compra el derecho de usar la capacidad de trabajo de aquel.

e) La relación de subordinación del trabajador al capitalista la ejerce este por medio del trabajo objetivado, dinero, medios de producción y medios de vida que constituyen su propiedad y de los cuales está despojado aquel. Pero en lo inmediato el dominio del trabajador se realiza por el dinero como inversión del capitalista y no en cuanto dinero mismo, es el dinero en función de capital y no de gasto.

3.- Los dos momentos de la relación trabajo asalariado y capital

Esta relación de cambio entre trabajador y capitalista se compone de dos momentos o procesos que deben determinarse de manera precisa: 1º) momento formal; 2º) momento real.

El momento formal y el momento real, que el capital y la economía burguesa no distinguen, en realidad es sólo un tipo de cambio entre trabajadores y capitalistas en el cual el momento formal funciona como velo (opacidad) del momento real. El primer momento expresa la relación contractual: compra de la fuerza de trabajo (Mercado laboral); el segundo se refiere al trabajo en proceso, a la actividad misma de producción y por este medio la transformación inmediata del trabajo vivo en generadora de excedente (plus), que es su objetivación como realización del capital que produce más capital por medio de la explotación económica de los trabajadores.

El momento formal constituye un todo con el momento real y se muestra como el único intercambio; el momento real entre trabajo vivo y trabajo objetivado queda subsumido en aquel como cumplimiento equitativo del contrato por parte del capital; funciona de este modo como un velo objetivo que la realidad inmediata de la transacción muestra como transparente, sin señales de engaño alguno o fraude, y sin muestras de opacidad, inequidad, ni de deformación.

4.- La especificidad de la relación en los países socialistas

Pues bien, todas estas singularidades que caracterizan con precisión la explotación de la fuerza de trabajo por el capital y por tanto la subordinación del trabajador a los capitalistas, si las analizamos con atención, son claramente similares a lo que esencialmente sucedió con la clase trabajadora en la URSS. Se estructuró y subsistió la separación entre las condiciones subjetivas y objetivas bajo una nueva modalidad: la de la concentración de las condiciones objetivas, no sólo en un polo, sino en un único propietario (PCUS-Estado), que repetían su condición de capital aunque ya no hubiera capitalistas; podría pensarse en que el proceso de colectivización del agro (década del 30) desmentiría esto, pero sin embargo este proceso no fue otra cosa que una gigantesca y acelerada expropiación del campesinado ruso, lo que dio lugar a que formalmente existiera la propiedad cooperativa, pero realmente estaba atada y subordinada a la dirección y los planes del partido-Estado. Y fue esta peculiar forma social de producción la que constituiría la base de los acontecimientos histórico-políticos de la década del 90 en la URSS y en los países europeos socialistas.

Esta monopolización de los medios de producción en el Estado-PCUS como único capitalista en un polo, determinó la continuación de la expropiación de los trabajadores y el mantenimiento de la relación de trabajo asalariada como el otro polo de una contraposición antagónica. Este tipo de construcción socialista actuó y actúa como paradigma en los procesos de tránsito al socialismo, que en lugar de desembocar en una nueva sociedad lo que hace es recrear las condiciones burguesas de producción y alentar el surgimiento de una clase burguesa. Es una incongruencia descomunal; pero ¡allí está! Es una verdad de hecho incuestionable. Entonces ¿Qué se desprende de lo anterior? Pues la importancia fundamental del trabajo asalariado como sostén del capital y de la sociedad burguesas y que su supresión o abolición concluiría inexorablemente en el desmoronamiento de las relaciones de producción y propiedad burguesas, ergo, mantener el trabajo asalariado es mantener las condiciones estructurales burguesas de producción, circulación y distribución. Abolir el trabajo asalariado es la clave de superación del capital. Esta es la teoría de Marx, asequible a quien quiera comprobarla mediante su estudio minucioso y su asimilación concienzuda.

La forma fundamental del trabajo burgués es la del trabajo asalariado porque genera plusvalor. Sin trabajo asalariado no hay modo burgués (capitalista) de producción. Abolir el trabajo asalariado es la clave de superación del capital y de toda relación burguesa en la sociedad.

Teoría del Trabajo Asalariado II

1.- Socialismo: relaciones de producción y modo de producción

¿Qué consecuencias de notable alcance, teóricas y políticas dejó, entre otras muchas, la Revolución Rusa de octubre para la práctica de la construcción del socialismo? No se puede negar el impacto histórico‐mundial anti‐burgués que produjo. Y en particular el que provocara un estremecedor cambio en la sociedad rusa al eliminar la propiedad privada de los medios de producción de manos de los terratenientes y de la burguesía. ¿Quién o quiénes se apropiaron de esos medios de producción para que continuaran siendo utilizados en el proceso de producción? Pues, pasaron a constituir propiedad del Estado Soviético, administrado este por el PCUS; de este modo el Partido‐Estado se erigió en propietario en nombre y representación de la clase proletaria y de su dictadura (Lenín dixit). Desapareció, pues, la clase propietaria burguesa que en sus miles y miles (quizás millones) de empresas tomaba sus decisiones de inversión, empleo y producción de acuerdo con su interés individual por las ganancias.

Consumada la desaparición, las miles y miles de decisiones diseminadas en el cuerpo burgués, quedó concentrada en una sola decisión y dirección: la planeación y el diseño centralizado en los órganos estatales y partidario, gestionados por millones de empleados (afiliados al Partido), quienes a su vez tenían voz de mando sobre la clase trabajadora propiamente dicha. En consecuencia los medios de producción no eran propiedad de los trabajadores, eran una propiedad ajena (del Partido‐Estado), que se le enfrentaban como capital, no privado, sino estatal, pero capital de todos modos; y la división del trabajo también se mantenía: trabajo de dirección y administración de los empleados que poseían las empresas con responsabilidades de gestión (trabajo directivo y administrativo), separado del trabajo manual de todo tipo y rama concentrado en la clase trabajadora.

Habían cambiado innegablemente las relaciones de producción pero no el modo de producción. Cambiaron las relaciones de producción capitalistas privadas, por las relaciones de producción capitalistas estatales, pero el modo de explotación del trabajo por el capital mediado por el salario no solo permaneció sino que se expandió. La economía de la URSS poseía el modo de producción y explotación del capital sin capitalistas privados bajo una nueva (inédita) relación de producción. Al igual que en la sociedad del capital, en la URSS el capital (estatal) no se apropiaba del trabajador sino de su trabajo, no inmediatamente sino por intermedio del pago monetario (salario).

¿Qué fue entonces lo que, finalmente, se construyó en la URSS como estructura socio‐económica? No otra cosa que un sistema cuya naturaleza y características pueden ser resumidas del modo siguiente:

1º) Producción de mercancías; producción de valor y de plusvalor. La reiteración continua era una reproducción de todo el proceso anterior: por tanto unidad de los procesos de producción y de circulación que constituían el ciclo global del capital estatal.

2º) El resultado constante del proceso era el de producción-reproducción de masas de mercancías estatal‐capitalistas, cuya estructura de valor consistía en: valor de los medios de producción + valor de la fuerza de trabajo + Plusvalor, exactamente igual que bajo el capitalismo privado.

3º) Todo el proceso económico era producción‐reproducción constante de un excedente de valor.

4º) Las relaciones en todo el proceso entre trabajo, valor y producto, eran las siguientes: i) trabajo-plustrabajo; ii) valor-plusvalor; iii) producto-plusproducto. En todo, repetimos, estructuralmente idéntico al capitalismo.

5º) Toda la estructura económica en su proceso ininterrumpido concluía en que la clase trabajadora rusa reprodujera la masa de mercancías y los medios de producción como capital estatal y que el propio sistema reprodujera a la clase trabajadora como clase asalariada, por tanto como vendedora permanente de su fuerza de trabajo al Estado. Los trabajadores nunca dejaban de ser ¡trabajadores asalariados!

6º) El proceso social producía y reproducía al Partido como propietario de los medios de producción, a la nomenklatura como poseedora-administradora de los mismos y a la clase trabajadora como no‐propietaria.

7º) El mecanismo socio‐económico creado era más que sólo un proceso técnico de producción‐reproducción de mercancías valorizadas: era reproducción de la relación social productiva en general, esto es, aparato de reproducción que absorbía trabajo no pagado y por este medio transformaba los medios de producción en medios de generación‐absorción de trabajo impago (excedente).

8º) Se mantenía constantemente las relaciones de distribución que le exigía su estructura asimétrica básica asentada en la no‐propiedad de los trabajadores de los Mp y en la propiedad estatal: el valor del producto se distribuía como capital por un lado y por el otro los réditos o ingresos como salarios y rentabilidad de las empresas estatales (excedente o plusvalor).

9º) Todo el sistema, en definitiva, producía y reproducía, la separación siempre creciente, entre las condiciones objetivas del trabajo (medios de producción) y las condiciones subjetivas (fuerza de trabajo), transformando inevitablemente a las primeras en capital, y a las segundas en elemento de inversión dineraria que no era sino una forma monetaria del capital estatal.

10º) El proceso estatal‐capitalista de la URSS producía y reproducía esa relación capitalista misma: en un polo el Partido como propietario capitalista efectivo y en el otro polo, la clase trabajadora como asalariada. El Estado se constituyó en el capitalista supremo.

En tanto esta inmensa estructura socio‐económica se mantuviera y se reprodujera (¡tal como se mantenía y reproducía!) en tales términos, no sólo no era socialismo lo que estaba en construcción, sino que lo que hacía era ampliar el proceso de producción del capital y del trabajo asalariado; lo que estaba en construcción no era otra cosa que una variante capitalista de producción‐reproducción. ¿Creaba acaso el trabajo asalariado en Rusia, el trabajo de la clase proletaria, propiedad para ella? No, exactamente igual que bajo el capitalismo privado, lo que creaba era capital, capital estatal, creaba un tipo de propiedad no burguesa que la explotaba y la mantenía como clase asalariada.

La teoría de Marx demuestra irrefutablemente que la relación entre el trabajador como trabajador asalariado y los medios de producción como capital determina el carácter fundamental del modo de producción, de manera que los principales agentes de ese peculiar modo productivo que se construyera en Rusia, trabajadores y poseedores de medios de producción en funciones de capitalista (nomenklatura de planificación y de administración), aparecían como personificaciones de la estructura socio‐económica como capital (estatal) y trabajo asalariado, siendo no otra cosa que encarnaciones de determinados caracteres sociales que el propio proceso social de producción le imprimía a los individuos participantes de tal relación; era pues en estas condiciones totalmente inevitable que se produjera en la URSS lo que se produjo: la emergencia real de la relación capitalista privada que era asfixiada por el Partido‐Estado como propietario y por la burocracia etiquetada de servidores estatales del socialismo cuando solapadamente eran la proto‐burguesía que exigía abrirse paso subvirtiendo una relación ficticia, formal, por lo que era en su sustancia.

Nada más alejado, entonces, de lo que se pregonaba, sostenía, creía y defendía desde las más altas instancias de la dirigencia partidaria como socialismo; a su vez, el marxismo también fue transformado: de teoría crítica de lo real se convirtió en una burda ideología a‐crítica, abstracta, justificadora, y fetichística, exactamente con la misma función que tiene la ideología liberal bajo el dominio burgués. ¡No podía ser de otra manera! En la URSS cuajaba, se formaba, se desarrollaba una nomenklatura‐burocrática, que ocupaba el lugar y tarea de una proto‐burguesía en funciones, era una figura capitalista embozada y al acecho dispuesta a dar el zarpazo ¡y así sucedió! La URSS no había abolido las contradicciones de clase, estas estaban disfrazadas y etiquetadas como socialismo realmente existente, lo que no era sino el colmo sarcástico de un socialismo realmente inexistente.

Esto fue lo que se creó en la URSS desde sus inicios, por lo que pretender que se podían modificar políticas, cambiar dirigentes, flexibilizar mercados, dar más libertad de decisión a los administradores, etc., como pedían y obtenían los economistas en pro de un socialismo de mercado, o bien radicalizar posiciones: menos autoritarismo partidario, desburocratizar el Estado, libertad de expresión, mejoras en derechos individuales, suprimir dogmatismos, etc., exigencias todas de algunos políticos partidarios democráticos y progresistas, no podía constituir ninguna orientación hacia un cambio verdadero que concluyera en socialismo, pues tales reformas no hubieran ido al fondo mismo de la estructura vigente: el trabajo asalariado vigente y su no abolición, o sea su perduración no su supresión.

Hubiera sido necesaria una nueva revolución encabezada por los trabajadores para salir de ese capitalismo, cosa esta que no podía materializarse porque los trabajadores vivían y sentían que eso era el comunismo y deseaban vehementemente tumbarlo, derrocarlo, y gozar del capitalismo occidental y sus bondades. No había clase trabajadora revolucionaria y crítica, toda ella se oponía al sistema comunista bajo el que sufrían; revolución era igual a capitalismo occidental, su confort y consumo, para la masa de la población trabajadora.

2.- ¿Qué es el modo de producción capitalista?

Aunque parezca innecesario a muchos lectores, sin embargo, es preciso hacer una consideración crítica de lo que puede parecer trivial: que el proceso de producción es capitalista cuando:

1º) la producción de mercancías, la producción del PBI en tanto que mercancía, ha adquirido la forma general del proceso de producción.

2º) cuando el dinero, forma metamorfoseada de la mercancía, se cambia por la fuerza de trabajo (Ft) en tanto que mercancía y que, en consecuencia, el trabajo es trabajo asalariado.

3º) cuando, entonces, las condiciones objetivas, materia prima, materias auxiliares, herramientas, instalaciones, aparatos, maquinarias, etc. se concentran en pocas manos dejando de ser propiedad privada del trabajador individual y desde ese momento enfrentan al trabajador mismo como potencias autónomas, o sea como no-propiedad de los trabajadores, como propiedad ajena, por lo tanto como capital. Así el capital por su forma se “cosifica” en una relación determinada de enajenación socio-económica.

4º) El trabajo como trabajo asalariado (condiciones subjetivas) y las condiciones objetivas del trabajo como capital, por tanto propiedad del capitalista, lo son como contraposición antagónica: no pueden existir el uno sin el otro.

Por supuesto que no se nos escapa que el capitalismo ha tenido mutaciones durante el siglo XX, en especial luego de la segunda guerra mundial, y que han aparecido temas y problemas nuevos (ecología; feminismo; la cuestión étnica; etc.) que no puede ni podrá resolver, e importante es el ejemplo señalado por Nancy Fraser en relación a las “condiciones de posibilidad de la reproducción no mercantilizada”.

Ahora bien, es evidente que si se expropia a los capitalistas y los medios de producción pasan a ser efectivamente propiedad de los trabajadores como trabajadores asociados y dueños de tales medios de producción de inmediato cesa el trabajo de ser asalariado y no se requiere abolición alguna mediante una decisión jurídico-política; el proceso deja de ser proceso capitalista de producción. Pero cuando esto no sucede, o sea, cuando se cumple sólo una parte de la expropiación (confiscación) y no la otra, o sea la apropiación de los medios de producción por parte de los trabajadores (eliminación del trabajo asalariado), pero se los concentra en el Estado, lo que se hace es dar lugar a una variedad de explotación asalariada de la fuerza de trabajo por una modalidad nueva que adquieren los medios de producción ahora como capital estatal: ¡no hay nueva sociedad, no hay socialismo! porque no hay modificación en el modo de producción; en consecuencia la consigna teórico-política de Marx revela toda su fuerza y esencia al no cumplirse la supresión del trabajo asalariado que es la conditio sine qua non para construir la nueva sociedad.

¿Qué enseñanza puede y debe desprender la clase trabajadora mundial de la experiencia histórica, extensiva a lo que aún hoy sucede en curso, China, Vietnam, Cuba, etc. abierta por la Revolución Rusa y la posterior construcción social? Pues, como se puede deducir lógicamente: cualquier cambio en las relaciones de producción de una sociedad, de una formación económico-social, no es de inmediato igual a cambio en el modo de producción. ¡Ahora puede entenderse! Las relaciones de producción atañen a las clases y sus vinculaciones mutuas en el proceso de producción-reproducción, el cambio de propietarios está en la base de la modificación de las relaciones de producción, pero, y he aquí lo importante: estas pueden variar, modificarse, dentro del modo de producción.

Lo anterior implica en consecuencia que el modo de producción incluye sí necesariamente unas relaciones de producción específicas, pero las relaciones de producción no incluyen taxativamente sólo un modo de producción; esto está claramente ejemplificado con la URSS: hubo sí un cambio de las relaciones de producción pero NO hubo cambio en el modo de producción. Es lo que permite explicarse rigurosamente el acontecimiento histórico-social de lo ocurrido en 1991: La URSS se desplazó de un capitalismo estatal hacia un capitalismo privado porque no había cambiado jamás el modo de producción del capital explotando el trabajo asalariado. De manera que ¡No fue un cambio desde el socialismo hacia el capitalismo! Fue una modificación dentro del capitalismo, de un tipo de capitalismo por otro.

Es esta una enseñanza teórica y política inconmensurable que la Revolución bolchevique y el proceso de construcción de la nueva sociedad lega a los trabajadores, que al no ser asimilada críticamente desde la propia experiencia, lo hecho se aceptó como de buena ley socialista y se extendió a todas las revoluciones posteriores que incurrieron exactamente en el mismo principio de separar capital estatal (medios de producción) y masa trabajadora no propietaria (fuerza de trabajo): no hay, no habrá, supresión definitiva del capitalismo sin abolir el trabajo asalariado; no hay socialismo sin que los trabajadores sean dueños efectivos de los medios de producción y se empeñen en edificar no sólo una nueva economía sino toda una nueva cultura y nuevos valores arrojando al basurero de la historia las relaciones de cálculo, mercantilización y acumulación privada de la riqueza que impone el capital. Nos enseña lo que los movimientos políticos populares, los procesos revolucionarios antiburgueses llegados al poder, etc., deben hacer para no crear condiciones de una sociedad del capital con otra “denominación” que parece su opuesto pero que no muestra transformación a fondo en su carácter de nueva sociedad.

Pero además ¿dónde está escrito, quién demostró o quién estableció de modo inapelable que hay sólo un camino para el cambio social? ¿Quién, cómo y por qué fijó que los trabajadores asociados no son aptos para hacerse cargo del todo social y del desarrollo de las fuerzas productivas? ¡Si ya lo son bajo las actuales relaciones capitalistas de producción! No sólo son aptos porque lo demuestran todos los días y la estructura social burguesa no duraría más de un día sin sus tareas de todo tipo, sino que deben soportar a una pequeña cúspide de indecentes, inútiles, corruptos, ociosos, licenciosos, y sus mayordomos representantes (la burocracia-poseedora de los medios de producción del EBG, Ejército Burocrático de Gestión), que cumple el papel de capitalista en funciones en nombre y representación de los rapaces rentistas propietarios, que se han vuelto muy onerosos para la consecución de un movimiento más sólido y seguro de la economía y su redistribución equitativa hacia todos quienes generan la riqueza que hoy todavía se la apropia esa casta de truhanes que es la burguesía imperialista, la que tiene a toda la sociedad sobre ascuas, al borde de cataclismos bélicos para dirimir conflictos de poder dentro de ella y desde ella contra los trabajadores. Los holgazanes inescrupulosos le declaran la guerra a quienes trabajan y sostienen la sociedad toda. ¡Lindo argumento burgués! Sostener que cuando los trabajadores son asociados para trabajar para una minoría infame bajo las órdenes de sus lacayos de administración, son mejores, más ordenados y más productivos que asociados para trabajar, producir y administrar para ellos mismos sin la férula de los holgazanes inescrupulosos.

Lo anterior vuelve pertinente lo manifestado por Alexis Cukier (Viento Sur; 20/08/2020) de que “es el conocimiento, las iniciativas y la responsabilidad de los trabajadores y trabajadoras, más que los del Estado o los militantes voluntarios, los que son fundamentales para concebir una transformación del sistema productivo en el marco de un proceso de revolución ecológica y social”. Lo cual abriría el camino hacia “una democracia económica, en la que la capacidad de decidir debe recaer en las y los habitantes a través de la participación directa en los procesos de deliberación y validación”.

La abolición del trabajo asalariado es proclamar un principio teórico como consigna política revolucionaria esencial para dilucidar claramente la diferencia fundamental entre capitalismo y socialismo, que se encuentra en toda la obra teórica económica y política de Marx desde 1848: “… detrás del derecho al trabajo está el poder sobre el capital, y detrás del poder sobre el capital la apropiación de los medios de producción, su sumisión a la clase obrera asociada, y por consiguiente, la abolición tanto del trabajo asalariado como del capital y de sus relaciones mutuas” (K. Marx – F. Engels; O.E. Editorial Progreso; Moscú 1966. Tomo I, p. 157. Énfasis FHA).

Y para mayor ilustración sobre el tema y como para despejar probables dudas sobre la presencia e insistencia de la abolición del trabajo asalariado en Marx y en Engels, y enarbolarla cual consigna teórica y objetivo revolucionario de la clase trabajadora a lo largo de la vasta obra teórica de ambos, transcribimos algunos fragmentos de una serie de artículos que el último escribiera para un semanario de las Trade Unions titulado “The Labour Standard”, que se publicaba en Londres. La colaboración de Engels, empezada el 7 de mayo terminó el 11 de agosto del mismo año de 1881, cuando el Jefe de Redacción del semanario le pidiera suavizar algunos pasajes que consideraba demasiado fuertes; la razón de fondo era que la publicación tendía a acomodarse a la política del Primer Ministro inglés Gladstone.

…enterremos para siempre la vieja consigna [¡Salario justo por una jornada de trabajo justa! FHA] y sustituyámosla por otra: los medios de trabajo —materias primas, fábricas y máquinas— deben pertenecer a los obreros mismos”. (F. Engels. Escrito el 1‐2 de mayo de 1881.Publicado, como editorial, en el número 1 del periódico The Labour Standard).

El capitalista se adueña de todo el producto (pagando de él al obrero) porque es el dueño de los medios de trabajo. Y por eso, la libertad real y efectiva de la clase obrera sólo será posible cuando sea propietaria de todos los medios de trabajo, de la tierra, las materias primas, las máquinas, etc., por tanto propietaria de todo el producto de su propio trabajo. (F. Engels. Escrito el 15‐16 de mayo de 1881. Publicado, como editorial, en el número 3 del periódico The Labour. Standard. Londres, 21 de mayo de 1881).

Debe ser ese el resultado final de todos estos trabajos, sacrificios y sufrimientos? [la lucha incesante para concluir en mantener la esclavitud asalariada FHA] ¿Debe ser esa para siempre la aspiración más alta de los obreros británicos? ¿O la clase obrera de este país debe tratar, por fin, de evadirse de ese círculo vicioso y de encontrar la salida en un movimiento por la abolición del propio sistema de trabajo asalariado.

Para lograr la representación completa de los obreros en el Parlamento, al igual que para preparar la abolición del sistema de trabajo asalariado, será necesaria la organización no por oficios separadamente, sino de la clase obrera como un todo. Y cuanto antes se haga esto, tanto mejor. No hay en el mundo fuerza capaz de resistir un día siquiera a la clase obrera británica cuando esta se encuentre organizada como un todo único”. (F. Engels. Escrito cerca del 20 de mayo de 1881.Publicado, como editorial, en los números. 4 y 5 del periódico The Labour Standard (Londres), 28 de mayo y 4 de junio de 1881).

Ocurrirá una gran cosa: quedará roto el último eslabón que liga aún a la clase obrera de Inglaterra con la clase media de su país. Este eslabón era la tendencia conjunta al monopolio nacional. Una vez que quede destruido este monopolio, la clase obrera británica se verá obligada a tomar en sus manos sus propios intereses, a preocuparse de su propia salvación, y habrá de poner fin al sistema de trabajo asalariado. Confiemos en que no esperará hasta entonces. (F. Engels. Escrito a mediados de junio de 1881. Publicado, como editorial, en el número 7 del periódico The Labour Standard).

3.- ¿Por qué es crucial la abolición del trabajo asalariado?

La abolición del trabajo asalariado se convierte, de esta manera, en crucial para el tránsito hacia la construcción del socialismo, porque es la forma drástica y definitiva de cambio de las relaciones de producción del capital en un nuevo modo social de producción. ¿Cuáles son, efectivamente, sus características? Las siguientes:

1º) Los trabajadores dejan de estar subsumidos al dominio del capital, lo cual significa que este ya no dirige ni ordena (directamente o por medio del ejército burocrático de gestión, EBG) todo el proceso de producción/reproducción. Cesa el despotismo capitalista.

2º) Los trabajadores dejan de ser vendedores del uso de su Ft. Esta no es ya mercancía. Por tanto se derrumba la invisible pero existente coacción económica sobre el trabajador.

3º) Los Medios de producción no se presentan más como capital sino como lo que son: ¡medios de producción! al servicio de los trabajadores como herramientas o medios para el autosustento y reproducción de los individuos y de la sociedad.

4º) La relación monetaria que persiste, en un principio, entre trabajo y remuneración cambia. Los trabajadores no perciben ya un salario sino un ingreso, resultado del trabajo colectivo y la distribución colectiva de las unidades productoras que los propios productores establecen y administran.

5º) El excedente social no adopta más la forma de plusvalor como apropiación del capital.

6º) El proceso de producción, circulación y distribución, muestran ahora su carácter social sin opacidad, esto es, no están ya sujetos a la propiedad privada ni a su objetivo supremo de generar un plus como ganancia del capital.

7º) El conjunto del proceso social de producción deja de estar sujeto a la apropiación privada capitalista, la burguesía se ve impedida de sojuzgar y dominar a la sociedad.

8º) Las relaciones monetarias y los medios de producción no aparecen como dominadores naturales de las relaciones sociales sino que son expresiones de ellas.

9º) El trabajo ya no está ni formalmente ni realmente subsumido al capital.

De modo que, con la abolición del trabajo asalariado se vuelve imposible mantener la propiedad privada capitalista; esta se desploma como su consecuencia natural y ya no puede resurgir por más esfuerzo que pudiera hacer.

Ni en el caso de la ex-URSS ni en el de las actuales economías socialistas se puede encontrar nada de esto. Todas han sido y son, las que aún restan, variantes del dominio del capital sobre el trabajo: capital privado unas, capital público o estatal otras, ambas manteniendo el trabajo asalariado. El falso argumento esgrimido es el de que con los capitalistas se desarrollan las fuerzas productivas, se debe alentar a los empresarios a enriquecerse para luego, siempre bajo la dirección del Partido, proceder a cambiar las reglas de juego a favor del socialismo. Tamaño desatino e ingenuidad pretende hacer pasar la dirigencia del Partido Comunista Chino como el de la construcción del socialismo con características chinas, cuando lo que hace no es otra cosa que ¡capitalismo estatal chino!

Una característica de enorme importancia teórica y práctica sobre el tema, consiste en que la decisión de abolir el trabajo asalariado no puede ser sino obra de la propia clase trabajadora asalariada constituida en clase en el ejercicio del poder político. A diferencia de lo que ocurrió con la esclavitud y el trabajo servil, su liberación no será obra de otra clase propietaria que cambia el modo de explotación del trabajo pero no la explotación misma. Por esta razón es una finalidad que debe ser propuesta y materializada por la clase misma interesada en sacudirse el yugo económico de la clase capitalista, consigna que debe preceder y presidir toda acción político-práctica para su consecución.

“Toda la producción capitalista descansa en el hecho que el trabajo es directamente comprado para que en el curso de la producción sea apropiada una parte que no se compra pero que se vende en el producto –ésta es la razón de ser, el concepto mismo del capital–” (K. Marx, Théories sur la Plusvalue; Editions Sociales; París 1974; I; p. 335. Énfasis Marx). Eliminado tal sostén la estructura toda de la explotación capitalista del trabajo se desploma inexorablemente.

4.- Oposición a la abolición desde la perplejidad

Una de las primeras reacciones que provoca al lector (incluso del más culto) ante el planteo abolicionista es el de la perplejidad, para pasar luego, casi ipso facto, a hacerse preguntas en relación a: 1º) lo estrafalario de la consigna, pagar/cobrar por trabajar es normal y natural; 2º) los inmensos problemas que traería su implementación: desorden, caos, cada quien ¿qué haría? 3º) ¿Cómo viviría la clase si no tiene adonde trabajar? 4º) El ámbito del trabajo es la empresa privada/estatal ¿cómo se las arreglaría el trabajador para sostenerse él y su familia?

Preguntas todas pertinentes, pero todas asentadas en un fondo burgués de pensamiento: las empresas dan empleo, pagan un salario por trabajar, de ese modo se mantiene la familia, el trabajador puede avanzar en la escala social, se capacita, se desplaza en libertad sin prohibiciones, alcanza un nivel de consumo elevado, tiene cobertura médica y social, progresa en las empresas y en la sociedad, nadie pone trabas a personas con iniciativas y creatividad, se tiene libertad de decisión y de elección personal. Conclusión inexorable: ¿Quién quiere eliminar todas estas cosas? ¿hay algún demente que esté en contra de estas conquistas que han significado décadas y siglos de luchas, dolor y de muertes? Sin el salario ¿adónde irían los trabajadores? ¿Quién dará empleos y dinero? Sin la empresa, sin el capital, no puede haber progreso ni estabilidad social. La abolición del trabajo asalariado es una locura de visionarios y utopistas.

Ahora bien, ¿acaso el esclavo pensaba de otro modo que como él creía ver cuál era su situación y su propia interpretación refrendada por el discurso del propietario? ¿Qué pensaba sobre su situación, en relación a su amo, a su patrón, por ejemplo si este prescindiera de él? Pues, entonces ¿qué sería de su suerte? ¿qué haría? ¿quién le daría de comer? ¿adónde iría en tal circunstancia? ¿dejar de ser esclavo? ¡pero qué locura es esa! ¿alguien quiere que muramos de hambre?

De la misma manera en el caso del trabajador servil: ¿qué haría si no pudiera trabajar la tierra, principalmente la del terrateniente? ¿adónde iría a dar con sus huesos? ¿cómo mantendría a su familia si el amo lo expulsara? ¿abolir la servidumbre? ¿dónde se ha visto tamaña tontería? ¿Quién desea que desaparezcamos?

Pues la historia se repite bajo el capitalismo. ¿Abolición del trabajo asalariado? ¿pero de dónde sale semejante idea? Las clases sojuzgadas piensan sobre su situación desde las ideas de la clase opresora y desde lo que éstas le inducen a ver e interpretar: sí, yo esclavo/siervo trabajo, pero el patrón me da de comer y el medio de cómo mantenerme. Sí, yo trabajo y percibo un salario, no le salgo gratis al patrón, no soy un esclavo, y soy libre de buscar otro empleo si lo quisiera, siempre habrá empresas en las cuales trabajar.

La base del juicio es exactamente la misma aunque las sociedades histórica y económicamente sean distintas. Pero puesto en estos términos históricos, la identidad es predominante sobre la alteridad. La identidad consiste en que todas son sociedades de clase: han cambiado las clases explotadoras y las clases explotadas, ¡pero sigue habiendo explotación del trabajo! La alteridad son los diferentes modos de la explotación por los diversos tipos de sociedades organizadas en la explotación del trabajo. El trabajo asalariado es una modalidad de explotación del trabajo por la cual la mayoría de la sociedad (trabajo asalariado) trabaja para una minoría, exactamente de la misma forma que bajo el esclavismo y la servidumbre, en este sentido, el trabajo asalariado en nada se diferencia de aquellas otras formas.

Punto central entonces: La pregunta fundamental no es la que se formulaban (figuradamente claro está) el esclavo y el siervo: o sea ¿Quién me dará de comer si no es el amo para quien trabajo? sino su opuesta ¿Cómo hará el amo para comer y vivir sin el trabajo esclavo y el del siervo? ¡Esta es la verdadera pregunta! Y son los amos los que se la tienen que hacer no los trabajadores en lugar de aquellos; los trabajadores no han tenido ni tienen por qué hacerse cargo de las angustias de las clases explotadoras cuando estas vayan a perder sus privilegios al carecer de trabajadores que trabajen para ellas y no para sí mismos. El trabajador siempre está en condiciones de ¡trabajar! Los miembros de las clases propietarias, en el caso de la emancipación social del trabajo, pues, tendrán que trabajar si quieren comer ¡eso es todo! Pero no es a lo que están dispuestas, de allí la oposición, la guerra, las mentiras, los asesinatos bajo la represión y la persecución. Pasa lo mismo para el trabajo asalariado: la cuestión no es ¿quién me dará empleo? sino ¿cómo hará para vivir y comer el capitalista cuando otros no trabajen ya para él? ¿cómo hará para seguir siendo rico si no tienen pobres que lo sirvan, atiendan y trabajen para él? ¿Y adónde irán su patrimonio personal, su propiedad y el excedente apropiado de modo privado? Sencillamente a manos… ¡de los trabajadores! El patrimonio personal se habrá transformado en colectivo, la propiedad será social y el excedente será apropiado y distribuido conforme a las nuevas leyes de la nueva sociedad, por tanto de acuerdo con las decisiones de quienes los producen.

Y sí, lamentablemente muchas personas cultas y políticamente conscientes se asustan y parecen retroceder espantadas ante el planteo; cuando a poco se van quedando sin fundamentos y ven que deben aceptar la consigna, les llega otra vez el freno: ¿y los problemas, los obstáculos, la guerra que eso desataría, etc.? ¡Y claro que es así! ¿o abolir el esclavismo y la servidumbre fue un camino de rosas y se abolieron de forma armónica y concertada entre hombres sabios?

Teoría del Trabajo Asalariado III

1.- La abolición del Tw y el movimiento comunista internacional

“En vez del lema conservador de ¡un salario justo por una jornada de trabajo justa! deberá inscribir en su bandera esta consigna revolucionaria: ¡abolición del sistema del trabajo asalariado!” (Marx-Engels, O.E. Moscú. Salario, precio y ganancia, p. 434).

La consigna teórica-política del epígrafe no fue recogida por los movimientos políticos socialistas revolucionarios en sus Programas y documentos liminares ni antes de asumir el poder político ni tampoco una vez asumido el mismo, planteándolo al menos como objetivo ineludible y definitivo una vez superadas las instancias político-sociales más duras en la construcción económica de las nuevas relaciones.

En el Preámbulo de la Constitución cubana de 1976, por ejemplo, se puede leer en un fragmento: “De que sólo en el socialismo y el comunismo, cuando el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotación: de la esclavitud, de la servidumbre y del capitalismo, se alcanza la entera dignidad del ser humano; y de que nuestra Revolución elevó la dignidad de la patria y del cubano a superior altura”. Se refiere a la liberación de todas las formas de explotación: de la esclavitud, de la servidumbre y… del capitalismo ¿cómo del capitalismo? La frase debería terminar “y del trabajo asalariado” ya que así lo exige la lógica del razonamiento. Para que pueda tener sentido y consistencia lógica la referencia al capitalismo debería decir entonces que: “… cuando el hombre ha sido liberado de todas las formas de explotación: del esclavismo, del feudalismo y del capitalismo”, tal como está la redacción parece expresar todo un síntoma de inconsciencia teórica: la ausencia sobre el tema decisivo del trabajo asalariado en los procesos de cambios sociales de la lucha socialismo versus capitalismo que caracteriza la historia humana de más de un siglo.

Se vuelve notoria y llamativa, entonces, esa ausencia del concepto central que determina sin ambigüedad la superación de la sociedad burguesa: abolición del trabajo asalariado, porque tal como las experiencias más importantes de cambio socialistas muestran (URSS; China, países socialistas europeos post-segunda guerra mundial), eliminar la propiedad privada capitalista es una condición necesaria importantísima pero no es suficiente; concentrar la propiedad en el Estado y continuar con el trabajo asalariado se ha revelado como una modalidad de concen­tración y acumulación de capital que finalmente pugna por recrear la clase burguesa y la propiedad privada tanto fuera del Estado como de la misma propiedad pública, aun cuando al sistema se lo etiquete de socialista; en cambio la abolición del trabajo asalariado significa quitar la base fundamental sobre la que se estructura el modo de producción capitalista y abrir la transición al “modo de producción del trabajo asociado” como lo teorizó Marx.

Sin el trabajo asalariado la sociedad burguesa y el capital se desploman, son imposibles; confiscando la propiedad privada sin abolir el trabajo asalariado, el resurgimiento del dominio burgués acecha de manera constante y objetiva. La estructura social real que genera ese resurgimiento consiste en: mantener la escisión entre propiedad y trabajo. La propiedad estatal definida como propiedad social es una modalidad de acumulación de capital: en un polo se concentran los medios de trabajo, medios de producción, medios de subsistencia y del patrimonio dinerario en manos de los no-trabajadores (Estado-dirigencia gobernante), y en el otro polo se concentran los trabajadores como no-propietarios de hecho, quienes sí ponen en movimiento todo el andamiaje inerte de las condiciones objetivas del proceso de producción; el trabajo vivo de la clase asalariada (trabajo asalariado) inyecta la savia que fructifica en la masa de productos finales y su valorización.

¿Cuál puede ser la razón tan poderosa de esta ausencia por la que en toda la historia del Movimiento Comunista Internacional no aparezca bajo ningún concepto el objetivo histórico revolucionario fundamental para la superación irreversible de la sociedad burguesa: la abolición del trabajo asalariado? El quid no puede residir sino en una clave histórico-política de importancia mayúscula que el análisis de clase no puede dejar a un lado: las luchas contra la burguesía, el capital y el imperialismo, desde hace un siglo, aparecieron, triunfaron y luego retrocedieron en los países y regiones periféricas del capitalismo central, esto es, no en las sociedades más desarrolladas, con un proletariado maduro políticamente, socialmente extendido y liderando las luchas, sino en las sociedades más atrasadas.

En aquellos países en que triunfaran las fuerzas proletarias (Rusia, China, Cuba, Viet-Nam, Corea del Norte, Yugoslavia, etc.), las dirigencias debieron hacerse cargo ineludiblemente de la planificación y desarrollo de las nuevas relaciones sociales en condiciones de inferioridad económica, técnica, científica y de escasa fuerza proletaria en la estructura de la sociedad.

Se imponía entonces construir aceleradamente las condiciones materiales para suturar la brecha económica respecto del capitalismo más avanzado, generando y expandiendo además la clase social trabajadora portadora de los cambios puesto que en tales países existía el predominio del campesinado y la pequeña burguesía urbana antes que el proletariado asalariado; otras eran las tareas inmediatas e impostergables antes que proceder a la abolición del trabajo asalariado cuya dimensión socio-económica era muy exigua. Pero este objetivo nunca debió desaparecer para llevar a cabo la construcción de la nueva sociedad.

Es una situación histórica extremadamente curiosa: ni Lenín, Trotsky, Bujarin, Preobrazhensky, Luxemburgo, Gramsci, Lukács, sólo para hacer mención de los más grandes pensadores y actores del marxismo teórico-revolucionario, señalaron y propusieron esta clave decisiva para suprimir la burguesía y el capital a partir de haberse quebrado la cadena imperialista por su eslabón más débil: Rusia. Repasando la historia de lucha de los pueblos y sus dirigencias en los procesos anticapitalistas el peso mayor de la consigna fue: ¡expropiación de los expropiadores! Sin alusión alguna a la cuestión del trabajo asalariado y su abolición.

Es claro que si se expropia a los capitalistas y los medios de producción pasan a ser efectivamente propiedad de los trabajadores como trabajadores asociados y dueños de tales medios de producción de inmediato cesa el trabajo de ser asalariado y no se requiere abolición alguna mediante una decisión jurídico-política; el proceso deja de ser proceso capitalista de producción. Pero cuando esto no sucede, o sea, cuando se cumple sólo una parte de la expropiación (confiscación) y no la otra, o sea la apropiación de los medios de producción por los trabajadores (eliminación del trabajo asalariado), pero concentrándolos en el Estado, lo que se hace es dar lugar a una variedad de explotación asalariada de la Ft por una modalidad nueva que adquieren los Mp ahora como capital estatal: ¡no hay nueva sociedad, no hay socialismo! porque no hay modificación en el modo de producción; en consecuencia la consigna teórico-política de Marx revela toda su fuerza y esencia al no cumplirse la “supresión” del trabajo asalariado.

2.- Abolición del trabajo asalariado como concepto concreto

Ahora estamos en condiciones de advertir que el cambio de la situación del trabajador en el proceso de producción; i.e., la eliminación de su carácter de asalariado por tanto de no-propietario de los medios de producción bajo el capitalismo, ipso facto implica la mutación completa en la propiedad de aquellos medios de producción porque sin el trabajo asalariado el capital sería nada, sin la subsunción del trabajador al capital no habría propiedad privada capitalista. Plantearse las cuestiones referidas a la propiedad (expropiar, confiscar) del capital pero continuar con el trabajo asalariado es un paso adelante sin dudas, pero sólo un paso y de lo que se trata es de dar el paso que asegure el tránsito hacia adelante y no recreando condiciones para retroceder: sólo la abolición del trabajo asalariado asegura tal paso y al mismo tiempo la imposibilidad de su retroceso ¿Por qué? Porque la mutación del trabajador de asalariado en asociado implica el cambio de las relaciones de propiedad y de producción; eliminar la propiedad privada capitalista reemplazándola por la propiedad estatal siguiendo con el trabajo asalariado, repetimos, es mantener una variedad de propiedad privada que lleva indefectiblemente a que los medios de producción sigan siendo capital y a que quienes los administren se resuelvan en propietarios y entonces todo marche hacia atrás.

La abolición del trabajo asalariado es la clave de superación de la sociedad burguesa y del dominio del capital sobre ella porque contiene el cambio de los trabajadores como no propietarios en trabajadores asociados como propietarios, estos y no el Estado propietario es el auténtico cambio en la formación económico-social. Lo cual permite entender porque cuando se acomete el estudio y exposición del paso de una sociedad a otra se pierda el rumbo ocupándose detalladamente a veces de cuestiones como la administración, la gestión de la propiedad (del Estado, comunales, cooperativas, etc.) pero nada se dice sobre qué pasa con el trabajo asalariado. Esto se desliza inadvertido e inabordado. Abolición del trabajo asalariado es el concepto concreto que concentra la llave maestra para examinar lo demás problemas de la transición con claridad meridiana ordenando el cuadro fundamental de decisiones políticas y económicas de los procesos revolucionarios antiburgueses.

Este aspecto de concepto ausente es posible de ser advertido en un fragmento notable de F. Engels en el Resumen que él mismo redactara de una parte de su Anti-Dühring bajo el título Del socialismo utópico al socialismo científico, texto este leído por millones de lectores en el mundo, y mucho más leído que el propio Anti-Dühring; en el penúltimo párrafo subtitulado “Revolución proletaria” dice que es la

…solución de las contradicciones: el proletariado toma el poder político y, por medio de él, convierte en propiedad pública los medios sociales de producción, que se le escapan de las manos a la burguesía. Con este acto, redime a los medios de producción de la condición de capital que hasta allí tenían y da a su carácter social plena libertad para imponerse. A partir de ahora, es ya posible una producción social con arreglo a un plan trazado de antemano. El desarrollo de la producción convierte en un anacronismo la subsistencia de las diversas clases sociales. A medida que desaparece la anarquía de la producción social, va languideciendo también la autoridad política del Estado. Los hombres, dueños por fin de su propia existencia social, se convierten en dueños de la naturaleza, en dueños de sí mismos, en hombres libres (F. Engels, Del Socialismo utópico al socialismo científico; Editorial Progreso, Moscú, 1966, p. 153).

Por supuesto que en el pensamiento de Engels está el que los medios sociales de producción dejen de ser capital cuando sea haya abolido el trabajo asalariado, pues de lo contrario no podrá transformarse la propiedad privada capitalista en propiedad social y el trabajo obrero en trabajo asociado ni tampoco, por tanto, la desaparición de las clases, pero no está explícitamente formulada, no figura contundentemente como la precondición esencial para que la revolución proletaria alcance la superación de la sociedad del capital, es un concepto ausente.

Emprender la abolición del trabajo asalariado a fondo es lo que despeja de una vez por todas el proceso de producción como proceso social al hacer que desaparezcan el capitalista y el capital, porque los trabajadores ya no trabajan para aquellos, ya no son expropiados; claro es ahora que los trabajadores, en las nuevas condiciones, se enfrentan a una novísima situación: trabajar de modo asociado, sin órdenes, planes, objetivos de producción, venta, ni vigilancia ajena, y que las nuevas entidades laborales se articulen en una nueva estructura socio-productiva como una sola potencia colectiva mediante órganos de planeación local-provincial–nacional, recogiendo en herencia los avances que en estas materias se realizaron bajo la antigua sociedad; pero no menos cierto será que ahora los nuevos propietarios se enfrentarán a, porque surgirán inevitablemente, nuevos problemas, nuevas incógnitas, nuevos modos de organización productiva, de capacitación, de gestión, que exigirán nuevas respuestas que hoy no se pueden sino mencionarlas como tanteos y búsquedas, siendo ocioso y sin sentido querer detallarlas. Se tratará de otra lógica social y productiva.

Que el capital dominara y sometiera al trabajo asalariado le demandó a la burguesía siglos de conflictos y convulsiones socio-políticas hasta poder pararse sobre sus propias fuerzas económicas y erigirse en dueña y señora de la sociedad; y para hacerlo, paralelamente a la penetración de las viejas formas feudales de producción por medio del dinero y del comercio, debió ir subvirtiendo precisamente esas formas por sus propias formas de producción burguesas: liberar al trabajador de las cadenas de la esclavitud y de la servidumbre para ponerlo a disposición de su propia estructura de subordinación y de producción. Es éste el punto clave del cambio social: el cambio en la organización del trabajo, que es el cambio del modo de producción.

Digamos además que la burguesía, social e históricamente, provenía de los bajos fondos del medioevo, era despreciada, discriminada, insultada, injuriada por ocuparse de tareas indignas de los hombres nobles y de las altas esferas sociales; plebeya, maloliente, soez, rústica, disolvente y al mismo tiempo altisonante y pretenciosa; en sus momentos de mayor empuje y enriquecimiento para quitarse todas aquellas ofensas se dedicaba a comprar títulos de nobleza y en algunos casos convertirse en prestamista de Monarcas y aspirantes a serlo, como también de dignatarios eclesiásticos y hasta del mismo Papa. Dicho de otro modo: la burguesía que hoy se ve no produjo un cambio cultural fulminante y eficaz de inmediato; no fue siempre perfumada, organizada, eficiente, culta, elegante, pundonorosa y sobre todo exitosa: todo esto vino con el tiempo, el dinero y el aprendizaje contra propios y extraños de cómo moverse, pero desde sus humildes y bajos orígenes fue siempre tramposa, cínica, sanguinaria, criminal y ladrona.

Pues bien, de la misma manera ocurrirá con los trabajadores asociados sin pizca de asalariado; abrirán estos una nueva etapa, una nueva cultura de relaciones humanas, compleja, extendida en el tiempo y plena de interrogantes impensados hoy, de avances y retrocesos, pero en la cual nada habrá de irresoluble, los trabajadores en esas nuevas condiciones construirán nuevas soluciones; después de todo deberán hacer como hizo la burguesía y como hace siempre la humanidad ante las encrucijadas socio-históricas: ¡on s´engage et puis on voit! (Napoleón), algo así como “luchemos y luego vemos”. Lo que los hombres hacen, son los hombres quienes deshacen para volver a hacer otras nuevas relaciones que son las que avizoran y construyen lo porvenir, no existe predestinación sobrehumana (divina) ni natural claro está.

* Fernando Hugo Azcurra, profesor en Ciencias Económicas.

Email: hazcurra89@gmail.com

sábado, 13 de marzo de 2021

Declaración Anarquista Internacional en el Centenario del Levantamiento de Kronstadt de 1921

Hubo individuos que tomaron el símil de la dictadura del proletariado que aparece en  Das Kápital para tomar ventaja, justificarse e interpretándolo al pie de la letras instaurar una dictadura, da lo mismo el nombre o atribuciones que le dieran. Poco les importó que unas páginas más adelante el propio Marx refrendado por Engels también mencionara inequívocamente que el fin último del socialismo era superar la organización del Estado y el asalariado para poder lograr un cambio de sistema y poder llevar al ser humano al estadío superior al del capitalismo. Bajo esta argucia subyacía un capitalismo de estado y el mantenimiento tanto de estructuras como de valores que ellas mismas pretendían querer derogar. Kronstad fue un faro que guiaba a los soviets cómo superar el estado de dictadura y pasar al siguiente nivel de organización social. 

Por desgracia fueron aplastados y su legado quedó en suspenso junto con sus locas ideas de que no hay socialismo sin libertad y no hay libertad sin socialismo. Obstinados académicos marxistas siguen rechazándolo. No pasa nada, su experiencia quedó gravada en el colectivo, y poco a poco personas conscientes se irán dando cuenta de las verdades que sus hechos demostraban.

Смерть буржуазии!!

Salud! PHkl/tctca
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Declaración anarquista internacional en el centenario del levantamiento de Kronstadt de 1921

“Que los trabajadores del mundo entero sepan que nosotros, los defensores del poder de los soviets, velaremos por las conquistas de la revolución social. Venceremos o pereceremos bajo las ruinas de Kronstadt, luchando por la justa causa de las masas trabajadoras. Los trabajadores de todo el mundo nos juzgarán. La sangre de los inocentes caerá sobre las cabezas de los comunistas, locos salvajes ebrios de poder.
¡Viva el poder de los soviets!”
– El Comité Revolucionario Provisional de Kronstadt

El primero de marzo de 1921 el Soviet de Kronstadt se sublevó en contra del régimen del Partido Comunista Ruso. La Guerra Civil se había efectivamente acabado con la derrota en 1920 de las últimas secciones del Ejército Blanco en la Rusia europea. Las batallas restantes en los territorios de Siberia y Asia central fueron por la extensión territorial de la Unión Soviética. No obstante, las condiciones económicas siguieron siendo nefastas. En respuesta, huelgas estallaron en toda la cuidad de Petrogrado en febrero de 1921. Los marineros de Kronstadt enviaron una delegación para investigar las huelgas.

Antecedentes

La ciudad de Kronstadt está ubicada en la isla de Kotlin, la cual domina los accesos a Petrogrado. En Kronstadt estaba ubicada la mayor base naval rusa, y fue sede de un bastión de política revolucionaria desde 1905, desempeñando un distinguible papel en las revoluciones de 1905 y 1917. 

El Soviet de Kronstadt fue creado en mayo de 1917, poco después del Soviet de Petrogrado. A lo largo de 1917 los Soviets se habían multiplicado y fortalecido a lo largo y ancho del Imperio Ruso. En octubre derrotaron al gobierno provisional y, posteriormente, el Congreso Panruso de los Soviets tomó el poder en sus manos. Sin embargo, el Congreso Panruso aceptó la propuesta bolchevique de nombrar al Consejo de Comisarios del Pueblo para actuar como gabinete ejecutivo sobre los Soviets. Después de eso, los bolcheviques tomaron poco tiempo en establecer un aparato estatal con poderes coercitivos. Así, fundamentalmente, subordinaron los Soviets locales y regionales al Soviet central.

Ya en abril de 1918 los bolcheviques empezaron su represión en contra de los anarquistas y comenzaron las purgas en los Soviets. La Revolución de Octubre había establecido la libertad de prensa y el derecho de los soldados de elegir a sus oficiales, pero los bolcheviques reversaron estos y muchos otros cambios sociales imprescindibles en el curso de la Guerra Civil.

La represión a toda oposición, el Comunismo de Guerra, y las requisas forzadas impuestas por escuadrones de fusilamiento, junto con la propagación del hambre y la pobreza, alejaron las simpatías que muchos obreros y campesinos habían depositado en el bolchevismo. Protestas de obreros y campesinos en contra de las medidas autoritarias bolcheviques fueron frecuentes entre 1918 y 1921, incluyendo múltiples oleadas de huelgas obreras.

La Resolución de Petropavlosk

Las huelgas de Petrogrado en febrero de 1921 llevaron a que los marineros de Kronstadt enviaran una delegación para investigar y hacer un informe. Los propios marineros estaban descontentos con la administración de la Marina y habían depuesto a su comandante en enero. El informe de la delegación indujo la aprobación de la resolución de Petropavlosk, como sigue:

1. En vista de que los Soviets presentes no expresan la voluntad de los campesinos y obreros, inmediatamente celebrar elecciones por voto secreto, la campaña previa a la elección ha de tener total libertad de agitación entre campesinos y obreros;
2. Establecer libertad de expresión y prensa para campesinos y obreros, para los anarquistas y partidos socialistas de izquierda;
3. Asegurar la libertad de asamblea para sindicatos y organizaciones campesinas,
4. Convocar una Conferencia no partidista de los obreros, soldados del Ejército Rojo, y marineros de Petrogrado y Kronstadt no después del 10 de marzo de 1921;
5. Liberar a todos los presos políticos de los partidos socialistas, así como a todos los obreros, campesinos, soldados, y marineros encarcelados en relación con el movimiento obrero y el campesino;
6. Elegir una Comisión para revisar los casos de quienes están detenidos en cárceles y campos de concentración;
7. Suprimir todos los politotdeli (oficinas políticas) debido a que ningún partido debería gozar de privilegios especiales en la propagación de sus ideas ni recibir financiación del gobierno para tales fines. En su lugar, deben establecerse comisiones educativas y culturales, elegidas localmente y financiadas por el gobierno;
8. Abolir inmediatamente todas las zagryadintelniye otryadi (escuadrones bolcheviques de requisa);
9. Igualar las raciones de comida para todos quienes trabajan, con excepción de aquellos empleados en oficios perjudiciales para la salud;
10. Abolir las unidades de combate bolcheviques en todas las ramas del Ejército, así como los guardias bolcheviques de servicio en los molinos y fábricas. En caso de que tales guardias o unidades de combate sean necesarias, serán nombrados en el Ejército de entre las filas, y en las fábricas, de acuerdo con el juicio de los obreros;
11. Otorgar a los campesinos plena libertad de acción respecto a sus tierras y también el derecho a tener su ganado, a condición de que los campesinos manejen sus propios recursos, es decir, sin emplear mano de trabajo contratada;
12. Pedir a todas las ramas del Ejército, así como a nuestros camaradas del Ejército kursanti, que se adhieran a nuestras resoluciones;
13. Demandar que la prensa dé la mayor publicidad a nuestras resoluciones,
14. Nombrar una Comisión de Control de Viajes [y];
15. Permitir la libre producción de kustarnoye con esfuerzo propio.

Esta resolución puede resumirse en que contiene dos exigencias fundamentales: la restauración de la democracia soviética y un compromiso económico con los campesinos.

Revuelta y represión

El primero de marzo, una reunión en masa convocada por el Soviet de Kronstadt respaldó la Resolución de Petropavlosk. Ese fue el comienzo del levantamiento de Kronstadt. Durante los siguientes días los rebeldes intentaron negociar con el gobierno bolchevique. Permitieron que Kalinin regresara a Petrogrado. Ignoraron los consejos de los oficiales zaristas (quienes habían sido contratados por la Marina como asesores técnicos) de tomar medidas militares, entre ellas ataques en el continente. Los bolcheviques no correspondieron y arrestaron a las delegaciones de Kronstadt que llegaron a acuerdos en el continente.

El gobierno atacó en marzo 7, pero fue derrotado, ya que había perdido fuerzas importantes por las deserciones. Un ataque más fuerte el 10 de marzo también fue derrotado, con muchas bajas del lado bolchevique. Finalmente, el último ataque, con fuerzas mucho más numerosas, tuvo lugar el 17 y 18 de marzo, y logró capturar Kronstadt y suprimir el levantamiento.

Legado

Hoy, los y las anarquistas recuerdan el centenario del levantamiento de Kronstadt por dos razones.

Primero, demuestra que no es cierto que la única alternativa al capitalismo en Rusia fuera el régimen autoritario y represivo del llamado Partido “Comunista”. Los y las habitantes de Kronstadt lograron mantener vivos los valores originales de la Revolución Rusa y los estaban adoptando de nuevo en contra del gobierno del Partido Comunista por medio de comisarios. Perdieron no debido al rechazo de sus ideas, sino a la situación de agotamiento del pueblo ruso.

En segundo lugar, recordamos Kronstadt porque la verdadera historia de la rebelión es muy diferente a las versiones mentirosas propagadas por varios grupos leninistas y muestra hasta qué punto los bolcheviques se habían desviado de los principios sobre los que se fundó la Revolución de Octubre. Los y las habitantes de Kronstadt querían Soviets democráticos, no una Asamblea Constituyente que sólo pudiera establecer un gobierno capitalista. Ellos y ellas rechazaron la ayuda del extranjero y se dirigieron a los campesinos y campesinas, y obreros y obreras. Mostraron principios siempre más benignos en el curso del conflicto, intentando en todo momento, incluso durante la última batalla, confraternizar con las tropas del gobierno y ganárselas por medios políticos. Algunos leninistas, desesperados por defender la credibilidad de la denuncia al levantamiento en Kronstadt como “contrarrevolucionario”, citan declaraciones de bolcheviques en Kronstadt en el periodo posterior a los hechos. Sólo consideramos necesario señalar que estas declaraciones fueron firmadas por personas encarceladas y amenazadas de ejecución. Por lo general, las declaraciones falsas pueden obtenerse por mucho menos.

Los bolcheviques, que entonces se llamaban a sí mismos el Partido Comunista, celebraron su Décimo Congreso durante el período del levantamiento de Kronstadt. Críticos de la revuelta citan con frecuencia artículos de la Resolución de Petropavlosk como una exigencia de compromiso inaceptable con los campesinos, pero rara vez mencionan que el Décimo Congreso aprobó la Nueva Política Económica, que era un compromiso mucho más amplio. En realidad, los aspectos de la Resolución de Petropavlosk que fueron inaceptables para los bolcheviques fueron aquellos que exigían democracia soviética. Fueron los bolcheviques, y no las y los luchadores de Kronstadt, quienes se pusieron en contra de la clase trabajadora.

Hoy las y los anarquistas trabajan por nuevas revoluciones de las clases trabajadoras y populares en todo el mundo, y luchan por la más plena democracia directa en ellas. Nos inspiramos en los y las rebeldes de Kronstadt y pretendemos que su sangre no haya sido derramada en vano.

¡Todo el poder para los soviets y no los partidos!
¡Viva el poder de los soviets libremente electos!

☆ Alternativa Libertaria/ Federazione dei Comunisti Anarchici (AL/FdCA) – Italia
☆ Anarchist Communist Group (ACG) – Gran Bretaña
☆ Αναρχική Ομοσπονδία - Anarchist Federation – Grecia
☆ Aotearoa Workers Solidarity Movement (AWSM) – Aotearoa/ Nueva Zelanda
☆ Coordenação Anarquista Brasileira (CAB) – Brasil
☆ Devrimci Anarşist Faaliyet (DAF) – Turquía
☆ Die Plattform - Anarchakommunistische Organisation – Alemania
☆ Embat - Organització Libertària de Catalunya – Cataluña
☆ Federación Anarquista de Rosario (FAR) – Argentina
☆ Federación Anarquista de Santiago (FAS) – Chile
☆ Federación Anarquista Uruguaya (FAU) – Uruguay
☆ Grupo Libertario Vía Libre – Colombia
☆ Libertäre Aktion – Suiza
☆ Melbourne Anarchist Communist Group (MACG) – Australia
☆ Organización Anarquista de Córdoba (OAC) – Argentina
☆ Organización Anarquista de Tucumán (OAT) – Argentina
☆ Organisation Socialiste Libertaire (OSL) – Suiza
☆ Union Communiste Libertaire (UCL) – Francia
☆ Workers Solidarity Movement (WSM) – Irlanda
☆ Zabalaza Anarchist Communist Front (ZACF) – Sudáfrica

miércoles, 10 de marzo de 2021

El Síndrome del Billonario: Cómo Individuos se vuelven Excesivamente Ricos - Ron Driver

Traducción tarcoteca -The Billionaire Syndrome: How Individuals Become Excessively Wealthy - Ron Driver 21.2.2021 vía globalresearch.ca  


“Mil millones de dólares es muchísimo más de lo que nadie necesita, incluso teniendo en cuenta los caprichos más excesivos de la vida. Es mucho más de lo que cualquiera podría razonablemente afirmar merecer, por mucho que crea que ha contribuido a la sociedad "(Tom Scocca (1))

A la mayoría de las personas que tienen éxito les gusta creer que su éxito se debe a su inteligencia o al trabajo duro. Sin embargo, muchos estudios de casos demuestran que el éxito de las personas implica muchos otros factores.
-La economía está manipulada para ayudar a quienes ya tienen riqueza (2);
-los que nacen en las familias adecuadas;
-los que van a las escuelas y universidades adecuadas;
-aquellos con las conexiones políticas adecuadas.

El inversor especulador multimillonario, Warren Buffett, dijo:
    "Si hubiera sido mujer, mi vida habría sido completamente diferente ... Tenía dos hermanas que tenían  la misma inteligencia que yo, el mismo impulso, pero no tenían las mismas oportunidades".

Muchas de las personas más exitosas tienen las oportunidades a sus pies. Aprovechar esas oportunidades implica una combinación de suerte, apuesta, crueldad, trampas, talento y trabajo duro.

Herencia y riqueza familiar

En el pasado, se heredaba una gran proporción de la riqueza. Esto disminuyó durante un tiempo durante el siglo XX, cuando las tasas impositivas eran muy altas, pero ahora está aumentando nuevamente debido a formas más complejas de ocultar la riqueza y evitar impuestos.

Un estudio reciente indicó que un tercio de la riqueza de los multimillonarios provino de la herencia. (3) Siempre ha habido dudas sobre si es justo que algunas personas hereden grandes fortunas, pero hay un argumento adicional para cuestionar la herencia. Históricamente, las personas poderosas y las grandes empresas han sido implacables en su búsqueda de riqueza. Esto es particularmente cierto con la tierra. Originalmente, la mayor parte de la tierra era tierra común, compartida por todos. En Gran Bretaña, durante un período de unos pocos cientos de años, los terratenientes más despiadados arrebataron cada vez más tierras de todos los demás. (4) Gran parte de la riqueza que se hereda hoy fue acumulada por las generaciones anteriores utilizando medios antiéticos o simplemente criminales.

En todo el mundo, las familias forman dinastías con un control significativo sobre las principales empresas. La familia estadounidense Walton, que controla Wal-Mart, es quizás la más famosa, con una riqueza estimada en $ 215 mil millones (5), pero la organización Wal-Mart es públicamente conocida por explotar a sus empleados.

Evidencia reciente

La mayoría de la gente cree erróneamente que las personas excesivamente ricas suelen ser emprendedores, pero en un estudio reciente del 0,1% más rico de la población, se encontró que solo el 4% eran emprendedores. (6) En la lista del Reino Unido de 2014 de las 100 personas más ricas, solo 2 de ellos eran empresarios. Aproximadamente un tercio de las personas con apestosamente rica trabaja mayoritariamente en finanzas y el otro tercio eran profesionales corporativos en otros campos.

En un estudio de multimillonarios de todo el mundo, se descubrió que muchos de ellos obtuvieron su riqueza de industrias que dependen en gran medida del apoyo del gobierno o de empresas que dominan una industria (monopolio). (7)

Buffet Libre para ciertos individuos: La propiedad de las inversiones bursátiles

Hemos visto en publicaciones anteriores que las grandes empresas extraen el exceso de riqueza de la economía, conocido como 'renta' o 'buffet libre', porque son dominantes en su industria, o mediante el uso de una variedad de técnicas delictivas o antiéticas como el fraude, explotación o cargo a terceras. Las personas más ricas poseen una gran proporción de acciones en esas grandes empresas y, por lo tanto, reciben grandes cantidades de ingresos no derivados del trabajo. El aumento en el valor de estas acciones a lo largo del tiempo también juega un papel importante en ayudar a los ricos a enriquecerse.

El economista Thomas Piketty escribió un libro histórico en 2013 llamado "El capital en el siglo XXI" en el que explica que los rendimientos de las finanzas superan al crecimiento, lo que significa que las personas que ya tienen riqueza pueden aumentarlas más rápidamente que el resto de la sociedad. A menudo su riqueza es tomada del resto de la sociedad.

Warren Buffett, mencionado anteriormente, tenía varias estrategias de inversión diferentes, pero una clave era invertir en empresas que fueran tan dominantes en sus industrias que pudieran obtener beneficios monopolísticos durante mucho tiempo. Esto incluiría empresas como Coca-Cola y McDonalds, IBM y Microsoft en el pasado o Apple más recientemente.

En 2008 hubo una crisis financiera mundial. Las causas de esto se discutirán en una publicación posterior. Se señaló ampliamente que las 1.000 personas más ricas de Gran Bretaña duplicaron su riqueza en los cinco años posteriores a la crisis, a pesar de que la economía del país iba mal y mucha gente estaba sufriendo. (8) La política conocida como 'flexibilización cuantitativa', donde los gobiernos dieron dinero a los bancos para evitar que quebrasen, rescates, resultó generar una riqueza aún mayor a las personas más ricas, porque el valor de las cosas que ya poseían aumentó. Luego se dio la curiosa situación de que el gobierno británico afirmó que tenía que reducir el gasto social (conocido como austeridad), mientras que al mismo tiempo ofrecía exenciones fiscales a los ricos. (9)

Propiedad de la tierra y Patrimonio

Los estudios que analizan las inversiones en tierras y patrimonio demuestran que pueden proporcionar grandes rendimientos, porque los inversores reciben tanto ganancias de capital (cuando algo simplemente aumenta de valor) como ingresos. (10) La tierra y las propiedades tienden a aumentar de valor sustancialmente a largo plazo porque generalmente hay una escasez de estos, particularmente en los lugares más deseables.

Los factores que afectan a los precios de la tierra y las propiedades incluyen el gasto público en infraestructura pública, como los ferrocarriles, y los bancos que otorgan hipotecas cada vez más grandes. El ex primer ministro, Winston Churchill, dijo una vez:
    “La tierra es, con mucho, el mayor de los monopolios ... el monopolista de la tierra solo tiene que quedarse quieto y observar complacientemente cómo su propiedad se multiplica en valor, en ocasiones varias veces, sin esfuerzo ni contribución de su parte” (11).

Lo mismo ocurre con la vivienda.

Si se posee una casa de 100.000 £ y su valor se duplica, se poseerá una riqueza no devengada de 100.000 £. Si se posee una casa de 10,000,000 £ y su valor se duplica, poseerá 10,000,000 £ de riqueza no ganados. Si alquilas una casa de otra persona, no obtendrás nada, pero es probable que el alquiler aumente y resulte más difícil comprar una propiedad en el futuro. El aumento del valor de la propiedad en realidad empobrece a los pobres. Es una enorme transferencia de riqueza de pobres a ricos. Cuanto más rico eres, más se carga el sistema a tu favor.

Pago ilimitado a los ejecutivos

En 1965, a los directores ejecutivos de las grandes empresas de Estados Unidos se les pagaba aproximadamente 20 veces más que al trabajador medio. Para 2007, esto había aumentado a más de 400 veces. (12) No parece haber un límite superior a lo que pueden exigir los directores ejecutivos en honorarios. (13) Sin embargo, los consultores de recursos humanos han señalado que no hay nada especial en las personas que dirigen la mayoría de las grandes empresas. Por cada candidato, hay otras 100 personas que podrían desempeñar el trabajo igual de bien, posiblemente mejor. Su astronómico salario no se basa en el talento, intelecto o trabajo duro. Es simplemente porque el sistema está manipulado para su beneficio. Incluso en los años en que una empresa sufre grandes pérdidas, muchos ejecutivos reciben grandes honorarios. En particular, los ejecutivos de la industria financiera cobran monstruosas cantidades incluso cuando sus empresas colapsaron durante la crisis financiera de 2008.

Actividad delictiva manifiesta, como drogas, blanqueo de dinero y fraude

En Rusia tienen un dicho: "nunca le preguntes a un hombre rico cómo ganó su primer millón". (14) Se estima que entre el 2% y el 5% de la actividad económica mundial es criminal (15), es decir, entre 3 y 7 billones $ al año.

Robar a la empresa

Las personas también pueden hacer fortunas personales robando a sus empresas de diversas formas, (16) incluso a los fondos de pensiones de las empresas. (17) El sistema es tal que las personas pueden comprar una empresa y luego utilizarla para pedir prestado dinero y reembolsarse la compra. Cargan a la empresa de deudas, luego extraen riqueza de ella para enriquecerse. (18) Si la empresa quiebra, la ley permite que estas personas se queden con el dinero extraído, sin tener que pagar todas las deudas de la empresa.

Dinero

La retorcida naturaleza del sistema financiero mundial es tan importante que se discutirá en múltiples publicaciones más adelante.

El papel de la sociedad en la creación de riqueza: una pirámide del conocimiento

Se ha sugerido que la mayor parte de la riqueza se debe a la herencia del conocimiento del pasado, acumulado durante miles de años (19), lo que significa que realmente no existe una persona que se haya hecho a sí misma. (20) Disponemos de una pirámide de conocimientos, remontándonos directamente a la invención de la escritura y las matemáticas. Todo lo que hace cualquier individuo o empresa es agregar una sola piedra a la cima de esta pirámide. Los desarrollos que tienen lugar tienden a ser una evolución natural de la tecnología que existe en ese momento. Por ejemplo, muchas empresas escribían motores de búsqueda en Internet al mismo tiempo que Google, pero Google se volvió dominante (por diversas razones, incluido el apoyo del gobierno de los EE. UU. (21)). Si el motor de búsqueda de Google nunca se hubiera creado, uno diferente (o un pequeño grupo de ellos) probablemente se habría convertido en dominante. Estas personas no han hecho nada excepcional y no merecen una inmensa riqueza.

“La contribución personal a la sociedad de personas extremadamente ricas no es tan importante como parece, en el sentido de que, si no existieran, otras personas talentosas, trabajadoras y arriesgadas ocuparían sus zapatos” (22). )

También es importante reconocer el papel que juegan las escuelas y universidades estatales; sistemas financieros y legales; redes de transporte, comunicaciones e información; cuidado de la salud; y un juego de infraestructura más general en la creación de un sistema que permita que las personas y las empresas tengan éxito. Todas las empresas de los países avanzados tienen acceso a un gran número de personas sanas y bien formadas con habilidades especializadas para trabajar en sus empresas. Utilizan equipos modernos, que se han desarrollado durante muchas generaciones. Tienen redes de expertos y otras empresas a las que recurrir para realizar compras, ventas y todo tipo de conocimientos y habilidades adicionales. Warren Buffett señaló que si hubiera nacido en una tribu, sus talentos no habrían sido muy útiles y no podría haberse hecho rico. La creación de una inmensa riqueza humana ha sido una actividad conjunta, que involucró a millones de personas.

Incluso la revista principal, The Economist, ha reconocido que la "economía del conocimiento" se basa en gran medida en el conocimiento heredado. (23)

Las conexiones personales y políticas importan

Con algunos negocios en ciertas industrias, como periódicos y tecnología, la empresa es casi lo mismo que el individuo. Bill Gates era sinónimo de Microsoft. Rupert Murdoch controlaba un enorme imperio mediático. Los multimillonarios rusos controlan las empresas de energía, que obtuvieron porque tenían las conexiones políticas adecuadas cuando Rusia privatizó gran parte de su economía (conocido como capitalismo de compinches). Estas personas pueden presionar al gobierno exactamente de la misma manera que las empresas presionan a los gobiernos para que cambien las leyes y regulaciones para adaptarlas.

Algunos multimillonarios poseen islas privadas donde pueden entretener a los responsables políticos. (24) Los directores de varios bancos y empresas de armas tienen acceso directo a los responsables políticos. La gente solía bromear que el jefe de British Aerospace tenía una llave para la oficina del primer ministro. (25) En los Estados Unidos, en los niveles más altos, el personal superior de finanzas en realidad es el gobierno efectivo.

Caso-Estudio: Bill Gates

El estudio del caso de Bill Gates (26) proporciona un excelente ejemplo para cuestionar por qué alguien merece una riqueza hipertrófica. Su éxito se debió en parte a haber nacido en la familia adecuada e implicó mucha suerte. Fue a una escuela privada, que fue una de las primeras en el mundo en tener ordenadores para sus estudiantes. En ese momento, las computadoras eran raras y caras. Paul Allen, otro cofundador de Microsoft, también fue a la misma escuela. El software que escribió Gates, que se convirtió en el principal sistema operativo de IBM y luego de muchas otras computadoras, no era mejor que otros sistemas disponibles en ese momento. Su madre tenía conexiones personales con el presidente de IBM, y esto lo ayudó a obtener el contrato que condujo al dominio de Microsoft. (27)

El gobierno de los Estados Unidos había invertido inmensas cantidades de dinero en el desarrollo de las industrias tecnológicas como una extensión de su ejército, y luego alentó a las empresas privadas a desarrollarse en base a esto. Gates estaba en el lugar correcto en el momento adecuado, ya que la miniaturización de la tecnología informática se estaba extendiendo rápidamente por todo el mundo.

Los libros de texto de economía no discuten cómo se manipula la economía para cebar a los ricos

Como hemos visto, gran parte de la riqueza individual no tiene nada que ver con el mérito, y donde el mérito juega un papel, como la creación de un nuevo producto, las recompensas son excesivas, por lo que a menudo es una contribución muy pequeña a la sociedad humana. En publicaciones anteriores hablé de la idea del capitalismo chupasangre, donde las empresas más poderosas pueden extraer riqueza de diversas formas delictivas o poco éticas. (28) Muchas personas excesivamente ricas se benefician de esto. Los libros de texto de economía no discuten cómo se manipula la economía para ayudar a los ricos a enriquecerse, a menudo a expensas de todos los demás.

Abolir a los multimillonarios

La prensa convencional ocasionalmente discute uno o dos de estos temas, pero hasta hace poco no se acercaba a discutir la magnitud del problema y tendía a presentar a los ricos en términos positivos. Sin embargo, en los últimos años ha habido una pequeña cantidad de artículos que explican que la presencia de personas excesivamente ricas es una señal obvia de un sistema económico que no está funcionando correctamente, con la recomendación de abolir a los multimillonarios. (29)

Este artículo se publicó por primera vez en

Notes 

1) Tom Scocca, ‘No Billionaires’, Hmm Daily, 16 Oct 2018, at https://hmmdaily.com/2018/10/16/no-billionaires/

2) Andrew Van Dam, ‘It’s better to be born rich than gifted’, Washington Post, 10 Sep 2018, at https://www.washingtonpost.com/business/2018/10/09/its-better-be-born-rich-than-talented/

3) Max Lawson, ‘Billionaires are a sign of economic failure’, Inequality.org, 26 August 2019 https://inequality.org/research/billionaires-sign-econ-failure/ 

4) George Monbiot, ‘A Land Reform Manifesto’, 22 Feb 1995, at https://www.monbiot.com/1995/02/22/a-land-reform-manifesto/

https://en.wikipedia.org/wiki/Enclosure

5) Sean Ross, ‘Top 10 of the Wealthiest families in the world’, Investopedia, 21 Jan 2012, at https://www.investopedia.com/articles/insights/052416/top-10-wealthiest-families-world.asp

6) Linda McQuaig and Neil Brooks, The trouble with billionaires: How the Super-Rich Hijacked the World, 2013

7) Didier Jacobs, Extreme Wealth is not Merited’, Oxfam Discussion Paper, Nov 2015, at https://www-cdn.oxfam.org/s3fs-public/file_attachments/dp-extreme-wealth-is-not-merited-241115-en.pdf

8) 2005-2015 Sunday Times Rich List.

9) Oxfam Media Briefing, ‘The G7’s Deadly Sins: How the G7 is fuelling the inequality crisis’, 22 Aug 2019, at https://oxfamilibrary.openrepository.com/bitstream/handle/10546/620853/mb-g7-inequality-crisis-220819-en.pdf 

Didier Jacobs, Extreme Wealth is not Merited’, Oxfam Discussion Paper, Nov 2015, at https://www-cdn.oxfam.org/s3fs-public/file_attachments/dp-extreme-wealth-is-not-merited-241115-en.pdf

10) Samuel Jefferies, Property vs Shares – Which is the Better Investment?, Money Nest, 2021, at https://www.moneynest.co.uk/property-vs-shares/ 

11) Land Value Tax Campaign, ‘Winston Churchill said it all better than we can’, 14 Feb 2010 https://www.landvaluetax.org/history/winston-churchill-said-it-all-better-then-we-can 

12) Lawrence Mishel and Julia Wolfe, ‘CEO Compensation has grown 940% since 1978’, Economic Policy Institute, 14 Aug 2019, at https://www.epi.org/publication/ceo-compensation-2018/

13) Adam Hurting, ‘Why CEOs Make So Much Money’, Forbes, 22 June 2015, at https://www.forbes.com/sites/adamhartung/2015/06/22/why-ceos-make-so-much-money/ 

14) MoneyWeek, ‘How Britain’s Richest Man Made His £13bn Pile – and got a halo in the process’, 11 May 2015, at https://moneyweek.com/390674/profile-of-len-blavatnik 

15) United Nations Office on Drugs and Crime, Money Laundering, at https://www.unodc.org/unodc/en/money-laundering/overview.html

16) Eric Mack, ‘Just as you always suspected, Most CEOs admit to stealing company ideas when they leave’, Inc, 24 July 2018, at https://www.inc.com/eric-mack/just-as-you-always-suspected-most-ceos-admit-to-stealing-company-ideas-when-they-leave.html 

17) Ellen Schultz, ‘How Business Elites Looted Private Sector Pensions’, PSC-Cuny, March 2012, at https://psc-cuny.org/clarion/march-2012/how-business-elites-looted-private-sector-pensions

18) Matt Taibbi, Greed and Debt: The true story of Mitt Romney and Bain Capital’, Rolling Stone, 13 Sep 2012, at https://www.rollingstone.com/politics/politics-news/greed-and-debt-the-true-story-of-mitt-romney-and-bain-capital-183291/

19) https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_mathematics

20) Linda McQuaig and Neil Brooks, The trouble with billionaires: How the Super-Rich Hijacked the World, 2013

21) Julian Assange, When Google Met Wikileaks,

22) Didier Jacobs, Extreme Wealth is not Merited’, Oxfam Discussion Paper, Nov 2015, at https://www-cdn.oxfam.org/s3fs-public/file_attachments/dp-extreme-wealth-is-not-merited-241115-en.pdf

23) The Economist, ‘America’s New Aristocracy’, 24 Jan 2015, at http://www.economist.com/news/leaders/21640331-importance-intellectual-capital-grows-privilege-hasbecome-increasingly.

The Economist, ‘Dynasties’, 18 April 2015, at http://www.economist.com/news/leaders/21648639-enduring-power-families-business-and-politicsshould-trouble-believers

24) https://en.wikipedia.org/wiki/Necker_Island_(British_Virgin_Islands)

25) David Leigh and Robert Evans, ‘BAE’s Lobbying’, The Guardian, 8 June 2007, at https://www.theguardian.com/world/2007/jun/08/bae1

26) Linda McQuaig and Neil Brooks, The trouble with billionaires: How the Super-Rich Hijacked the World, 2013

27) Taylor Locke, ‘ How Bill Gates’ Mom helped Microsoft get a deal with IBM in 1980 – and it propelled the company’s huge success’, CNBC 5 Aug 2020, at https://www.cnbc.com/2020/08/05/how-bill-gates-mother-influenced-the-success-of-microsoft.html

28) Joseph Stiglitz, ‘America has a monopoly problem – and it’s huge’, The Nation, 23 Oct 2017, at https://www.thenation.com/article/archive/america-has-a-monopoly-problem-and-its-huge/ 

29) Farhad Manjoo, ‘Abolish Billionaires’, New York Times, 2 June 2019, at https://www.nytimes.com/2019/02/06/opinion/abolish-billionaires-tax.html