La tarcoteca

“El fascismo no es ni más ni menos que la burguesía armada contra el proletariado”. Luis Quintanilla, Artista
Pablo Heraklio & Cols, PHkl/tctca. C' mon, Contact at Tarcoteca @ riseup.net

viernes, 8 de diciembre de 2017

El arte de la "negociación" por el trabajador en un conflicto laboral individual - Laboro

Magnífico artículo de la consultoría jurídica Laboro, especializada en derecho y relaciones laborales. "El arte de la "Negociación" por el trabajador" es la versión proletaria de "el Tao del Jeet Kun Do" de Bruce Lee aplicado al mundo del trabajo moderno; precario. Un texto de fácil lectura, ameno, y una magistral aproximación a través de la teoría del juego de ajedrez que abrirá muchos ojos que permanecían cegados por represión, alienación, inopia o pura desidia.

Como dice laboro, en las picadoras modernas que llaman "lugares de trabajo" reina la voluntad del propietario, el Amo, el jefe, del empresaurio. La potestad en la decisión productiva, y no olvidemos que también disciplinaria!, corresponden sola y únicamente a la empresa, y por ende a sus representantes y cargos. Son los millones de trampas cometidas extensivamente a diario la sabia que nutre la economía tercerizada de hoy día. Pero las relaciones laborales están mediadas por las normas legales y por tanto fuera de los muros de la compañía. Sabiendo que el beneficio, la plusvalía, solo puede proceder de la explotación, del trabajo no pagado al trabajador, en un entorno de beneficios decrecientes luchar por las "Mejoras inmediatas" es un doble golpe al capital. La confrontación con el capitalista no solo es posible, es inevitable. 
.
No hay duda que hay una lucha de clases, y tenemos que ganarla!

Salud! PHkl/tctca
______

Fuente - El arte de la "negociación" por el trabajador en un conflicto laboral individual - Laboro 21.11.2017

La situación típica de Españistán que vamos a comentar en este nuevo artículo de laboro es la siguiente: el empresaurio te llama "al despacho" y te dice que ha decidido hacer algo contigo y/o con la empresa por ejemplo despedirte, cambiarte de contrato, trasladarte de centro de trabajo o incluso a otra ciudad, cerrar la empresa, trasladar la empresa, bajarte de sueldo, cambiarte el horario, etc. etc . Da lo mismo lo que hayas decidido a efectos de lo que a continuación se explicará, lo principal del asunto es que te dice que a consecuencia de esa decisión suya que tú tienes dos opciones, o tres, o cuatro o las que a él le dé la gana, y te las explica un poco por encima: la A, la B, la C, etc. etc. Finaliza diciéndote que ahora tú tienes que escoger una de esas dos opciones y decirle cuál es tu decisión, habitualmente también añaden que esa decisión la tienes que tomar en X días, e incluso a veces dicen que la tienes que tomar allí mismo en su empresarial presencia. También podría suceder, por no decir seguro, que te lo comunicarán todo solo verbalmente, y en caso de que hubiera algún escrito que no estuviera firmado por la empresa, pero que si tú aceptaras alguna de las opciones entonces sí que tuvieras que firmar un documento del que puede que ni siquiera te quisieran dar una copia.

Pues bien los Suscriptores de Laboro ya se estarán imaginando lo que viene a continuación, que por supuesto es sencillamente que en realidad las opciones generalmente oscilan entre el jamón con chorreras y la m... pinchá en un p... que son constantes que dan mucho juego pasando por el menos conocido futbolín donde la espalda pierde su nombre.

En general este planteamiento sería tan absurdo como si en plena partida de ajedrez Karpov le dijera Kasparov que tiene dos opciones, o avanzar un paso el peón de rey o el enroque largo; y que tiene 2 minutos para hacerlo, pero la terca realidad sería que Kaspárov podría mover la pieza que le saliera de las narices y no solo la que le dijera Karpov, porque si sus movimientos posibles los limitaría solo el reglamento del ajedrez, y no Karpov, que no sería quién ni siquiera para decirle que tuviera que hacer algo. A demás de que tampoco tendría porque mover en 2 minutos por las mismas razones. A parte de que Kaspárov tendría razonable sospechas de que el mejor movimiento que pudiera hacer no fuera ninguno de los que le dijera Karpov.

Cómo es obvio el trabajador puede aplicar la misma "técnica" en los conflictos que surjan con su empresaurio en sus relaciones laborales. ¿O es que no es obvio? Pues por lo visto no lo es, desde luego no lo es para todos, porque todos los días son miles los trabajadores que entran en despacho y escogen una de las opciones que dice la empresa que tiene y en el plazo que dice la empresa que tiene. ¿No os lo creéis? Pues no seáis tan incrédulos porque todos los días hay que incluso firman su dimisión, porque por lo visto tenían que la obligación de dimitir por ley, porque el jefe se lo ha dicho pensando en sus intereses como trabajador.

Pero la realidad es la que hay y no necesariamente la que diga el empresaurio, es decir que en cada momento serás tú quien decida lo que vas a hacer y cuándo hacerlo según lo que indique el Estatuto de los Trabajadores y la Ley de Jurisdicción Social, Lo mismo en cada momento Kaspárov decidir a qué pieza mover y cuándo moverla dentro del Reglamento del ajedrez. Pero además tú tienes la posibilidad de añadida de "pasar", cosa que no puede hacer Kaspárov jugando al ajedrez. Es decir, que entre las opciones que tengas siempre estará la opción de no hacer nada o pasar y que el empresaurio mueva su ficha si quiere. Si moviera ficha, es decir, si te comunicará una decisión firme de él por escrito o verbalmente, entonces tú moverías ficha si quisieras, o bien pasarías otra vez. En resumen; en la partida jugarías tú y el empresaurio y no sería solo el empresaurio quién pudiera mover tanto las blancas como las negras.

Por lo tanto, la posibilidad que siempre tendrá será la de informarte mejor y luego tomar una decisión, que no tendría por qué ser necesariamente solo una de las que hubiera propuesto el empresaurio. O bien infórmate mejor y luego tomar la decisión de no tomar ninguna decisión y que el empresaurio entonces hiciera lo que quisiera dentro de lo que pudiera y supiera hacer, que a veces no sería mucho. Al respecto puedes recordar siempre este mandamiento de la ley de Laboro: siempre tendrías al menos un plazo de 20 días hábiles dh para reclamar contra lo que hiciera la empresa, a no ser que firmar algún documento que contuviera una fecha falsa anterior. Para que entiendas mejor: 20 días son al menos 4 semanas o más si hubiera festivos por medio, además, en muchos casos, el plazo no es sólo es de 20 días, sino que llega al año e incluso más en algunos casos

Alguno puede que dijera que esta forma de proceder tendría la supuesta "desventaja" de que el trabajador tendría que conocer las opciones que tuviera, incluyendo la de pasar, cuál sería o podría ser la mejor y los plazos para ejercerlas. Nos ha jxxxx mayo, igual que Kaspárov tiene que saber jugar al ajedrez y eso no sería una especie de desventaja. Es decir, que si no supiera tendría que aprender, y mejor antes de empezar la partida. Y si no sabe que no empiece o que se atenga a las consecuencias, porque es un adulto y no es un niño cuya mamá sean Los juzgados y la Inspección de Trabajo. Pero lo que seguramente no tendría que hacer con la excusa de no saber jugar sería hacerle caso a Karpov, ni al entrenador de Karpov, ni a un empleado de Karpov, porque curiosamente de esta forma lo mismo hasta perdería la partida. Menos aún tendría por que hacerle caso a Karpov si lo que le recomendara curiosamente fuera rendirse. ¿A que es obvio? Pues ahora cuenta las veces en la que has conocido casos de trabajadores en la que en la "encerrona" han firmado una de las opciones que le daba la empresa incluyendo la dimisión, o para asegurarse, le han ido a preguntar a la asesoría de la empresa, o le han ido a preguntar a recursos humanos de la empresa, o le han ido a preguntar a otro empleado que la empresa decidió en su día que fuera el supuesto "representante" de los trabajadores  y que además sabe lo mismo de nóminas y despidos que de física cuántica.

Se trata sencillamente de tener y mantener un criterio propio y darse cuenta desde el principio de que en la relación laboral el empresario no es tu amigo sino quien te explota es decir que se queda con la mayor parte del fruto de tu trabajo, y que por lo tanto puedes [debes] poner en duda prácticamente cualquier cosa que te diga en lo que se refiere al transcurso de tu relación laboral: contratos, centro de trabajo, salarios, horarios, despidos, etc. Para adultos auténticos, que puede que el no serlo sea el verdadero problema de algunos, esto no tendría porqué ser tan difícil técnicamente como les pudiera parecer. Por ejemplo, podría suceder que Manolo el del bar no fuera Karpov precisamente, incluso que ni supiera el nombre de las piezas, ni sus movimientos posibles, pero que ganara todas sus partidas porque se saltará reglamento y porque sus oponentes movieran siempre lo que les dijera o no me hubieran si no se lo dijera y hasta esta se rindieran cuando él lo dijera.

Paso 1: Al Despacho
Veamos un ejemplo que sin duda se produce cada día en alguna sede empresaurial y se seguirá produciendo porque realmente es el combustible que hace funcionar Españistan:

- Toñi la camarera cobra 3000 € anuales por encima de su salario mínimo de convenio El salario mínimo porque así lo negocio en su día en su contrato cuando comenzó la relación laboral.

- A Manolo el del bar le jode mucho que cobre por encima de convenio porque sabe que en otros bares a los camareros les pagan como mucho el salario de convenio, y eso con suerte, porque hay muchas muchos ni eso. Pero el bar no va mal en absoluto, ni hay ningún otro tipo de razón organizativa o productiva que le permitiera a Manolo quitarle esos 3000 € a Toñi.

- Manolo le dice un día verbalmente a Toñi que tiene muchos gastos y que le tiene que bajar 3000 € el sueldo, y qué es o eso o el despido.

- Si prefiere el despido, le dice que tiene que firmar en ese mismo momento la carta de dicho despido objetivo con la indemnización de 20 días/año y por supuesto del finiquito con renuncia a reclamación posterior. Realmente esta opción no es la que quiere Manolo, porque no es gratis, aunque seguramente que Manolo tampoco la despreciaría si no hubiera más remedio porque el coste del despido de Toñi lo pagaría realmente el siguiente camarero al cobrar menos que Toñi.

- Si prefiere la rebaja le dice que tiene que firmar en ese mismo momento una modificación de contrato por mutuo acuerdo. Por supuesto esta es la opción que Manolo quiere realmente que escoja Toñi, porque no solo sería gratis, sino que además le ahorraría 3000 anuales. La otra opción es solo para acojonar a Toñi, porque la negociación es el arte de hacerle creer al otro que la opción que tú quieres es la mejor para él comparándola con las demás. Por eso Manolo no le dice a Toñi que la baja el sueldo y punto, si no quiere da dos opciones para que al final se crea que es ella quién ha elegido la mejor para sí misma. Por la misma razón Manolo tampoco le dice a Toñi qué opción prefiere él. Lo más importante: por la misma razón Manolo no le dice a Toñi que podrían existir otras opciones distintas entre las que estaría el que Toñi no hiciera nada de momento.

Paso 2
No hay que ser Perry Mason para darse cuenta de que Toñi no tiene porqué elegir entre ninguna de esas dos opciones, y menos aún en ese mismo momento, y que ni siquiera tiene por que decirle a Manolo cuáles serían sus siguientes movimientos. En la reunión lo que habría comenzado sería una partida de ajedrez en la que Manolo querría ganar, pero solo puede ganar uno o empatar pero no pueden ganar los dos. Así que el objetivo de Manolo en esa encerrona no sería ayudar o informar a Toñi precisamente. Por otro lado para algunos trabajadores ganar es conservar el empleo, pero para otros ganar es que les echen con indemnización de despido improcedente, por lo que Toñi tampoco tendría por qué decirle a Manolo qué forma de ganar le gustaría más a ella, porque ese dato podría ser muy valioso para Manolo para decidir sus próximos movimientos.

- Sí Toñi simplemente no firmara nada ni diera explicación alguna entonces la pelota queda bien el tejado de Manolo, que eso era precisamente lo que no quería, y por lo que pretendía que fuera a Toñi quien moviera ficha.

Paso 3
En ese caso Manolo podría hacer habitualmente al menos 3 cosas:
1- No hacer nada, es decir seguirle pagando a Toñi los 3000 € anuales.
2- Despedirla; pero como no tiene razón alguna para hacerlo tendría que optar entre los despidos inventados, por ejemplo el despido objetivo como excusa, el despido disciplinario "a ver si cuela", el despido disciplinario "con susto". Pero si Toñi presentara una demanda de impugnación del despido en el plazo de 20 días hábiles podría ser declarado improcedente, y por lo tanto con una indemnización mucho mayor que la que decía Manolo. Eso si no fuera nulo con readmisión obligatoria. Por supuesto, en la misma demanda Toñi podría reclamar cualquier otra deuda de los últimos 12 meses, porque no habría firmado el finiquito con  renuncia.
3- Bajarle el sueldo igualmente; pero como no tendría razón alguna para hacerlo Toñi también podría presentar demanda de impugnación de dicha rebaja en el mismo plazo de 20 dh y recuperar su salario original.

Final del encuentro
Por lo que Toñi habría ganado la partida en cualquiera de estos tres casos, porque en todos ellos, o bien se quedaría en manteniendo su salario, o bien se iría pero cobrando la máxima indemnización.

¿Que Toñi y prefiere quedarse cobrando 3000 € menos con tal de que no la echen? Ella verá lo que hace, pero a lo mejor no se da cuenta de que empezar a cobrar 3000 € menos no solo no impediría un despido posterior, sino que además le bajaría el importe de la indemnización del mismo y del paro que cobraría.

Este artículo ha quedado inscrito en la sección de "Artículos Principales" que a más de un trabajador le convendría leer para darse cuenta de que muchas cosas que daba por sentadas en el mundo del trabajo sencillamente son mentira y que ignora muchas otras que sí que son verdad.
__________

Comentario 2 Jomoru Ruano
...
En mi opinión todo lo mencionado en dicho artículo es real como la vida misma, pero también es real que no es fácil como trabajador plantarse delante del empresaurio, a no ser que la situación realmente sea insostenible por los abusos constantes del empresario. Puesto que el empresario que no tiene vergüenza, por utilizar un término suave, conoce bien la situación del trabajador: casado con hijos en edad escolar, con un solo sueldo en casa, con hipoteca, con la dificultad añadida de encontrar otro trabajo en estos tiempos, por la edad que uno tiene, etc. etc. etc. Y todo eso le sirve como argumento para la poca vergüenza el empresario se aprovecharse del trabajador y acabar ganando la partida de ajedrez
...
__________
Comentario 3 Laboro
...
Lo que suele pasar es que la psicología del empresaurio suele ser la de una persona que no se arredra fácilmente, porque precisamente por eso ha sido capaz de tener una empresa con cierto éxito durante un cierto tiempo. Dicho de otra forma, la inmensa mayoría de empresarios no son unos "flojos", ni mucho menos... cosa que no puede decirse ni de lejos de la inmensa mayoría de trabajadores; y quien pierde casi siempre es sencillamente el más flojo.

En lo de ser flojo o no tiene poco que ver la hipoteca. Todos conoceréis jovenzuelos o no tanto que aún viven en casa de sus padres, con gastos pagados, que no tienen hijos y que están en esos primeros empleos de mxxxx. Porque hablamos de empleos en empresas especializadas en dar empleo de ese tipo, es decir, empleos solo para jóvenes de primer empleo, nada serio etc. etc. Es decir, un empleo en el que aún tragando con todo nadie tiene futuro alguno por las propias características de ese empleo. Pues bien, entre esos jóvenes los hay a montones, por no decir la mayoría, que aplica la misma excusa de que tragan por miedo. Y no, no es por miedo, es porque son como son, y por supuesto ese tipo de empresas lo saben; y por supuesto que en las entrevistas de trabajo para este tipo de empleos a los que buscan realmente es precisamente a los más flojos.

En resumen, que lo que podría preguntarse un trabajador en situación límite, o incluso no tan al límite, sería sencillamente la siguiente pregunta: ¿realmente me voy a jubilar en esta empresa? ¿Es eso realmente posible? Y aunque sea posible ¿parece probable que yo aguante hasta mi jubilación en esta empresa? Si la respuesta a estas autopreguntas fuera negativa entonces no estaríamos hablando de si me echan o no me echan, sino de cuando me echa, cuánto me tienen que pagar si me echan, y lo que voy a cobrar y a trabajar hasta que me echen.

6 comentarios:

  1. Un buen amigo mío, 52 años y estibador en una industria de pinturas ha pasado recientemente por las circunstancias descritas en el "Paso 3". La empresa le ofrece un despido de mierda que el no acepta, pero que aún así la empresa ejecuta. Llevado el caso a juicio, mi amigo lo gana y tiene que ser readmitido. actualmente sigue trabajando en dicha empresa, pero en unas condiciones de acoso y estrés laboral realmente espantosas, acoso del que -¡OJO!- los propios compañeros de trabajo participan (los muy esquiroles).

    ¿Cuanto aguantará en esa situación y qué posibilidades tiene de encontrar otro trabajo con similares ingresos a sus 52 años?

    Mientras no haya una auténtica, consciente y efectiva unidad de acción (una auténtica y solidaria consciencia de clase), los empresaurios seguirán apretándonos cada vez más en el exprimidor. Ni la insolidaria y servil actitud de los esquiroles ni la de los empresaurios deberían quedar impunes. Hace años, se les habría dado más de un susto (con las ruedas pinchadas se empezaba). Pero los sindicatos ya no son lo que fueron, auténticas y solidarias organizaciones de autodefensa.

    Salud!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si tu compañero ha tenido el valor de conseguir la readmisión seguro que soporta y sale airoso del mobing. Y dale mi enhorabuena! Como dice laboro pierde el más flojo.
      El tema de los esquiroles hay muchas formas de tratarlo. Porque cuando es toda la plantilla te pueden hacer perder los nervios y cometer errores, por ejemplo dar alguna hostia. Por eso es fundamental encontrar alguna alianza.
      Por otra parte, una vez iniciada la partida, no hace falta quedarse en el paso 3. Declarada la guerra puedes intentar ganar la batalla e incluso hacer que el propietario pierda el negocio. Yo lo he visto.
      Salud!

      Eliminar
  2. Del “jobsharing” al “nesting”: 10 engaños del capitalismo cool

    http://kaosenlared.net/del-jobsharing-al-nesting-10-enganos-del-capitalismo-cool/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los engendros de la fantasía capitalista. Una fuente de problemas inagotable. Le cambias el nombre por uno guai acabado en ing y ya tienes una tendencia seguida por miles de capulls en fcbk. A no, que son bots! Pues nada, guerra, guerra, guerra.
      Yo añadiría una nueva modalidad, el shitjob, trabajo de mierda.
      Salud!

      Eliminar
  3. Si, a veces el problema es saber, estar seguro, de que no solo tienes al jefe en contra, sino a todos los lame culos que creen que así se aseguran el puesto de esclavo favorito.
    Pero por experiencia te digo que ahora eso es hasta bueno, porque demostrando ese acoso la responsabilidad es de la empresa y es penal, así que tu jefe puede terminar en el talego. :)

    Salud!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hombre que si! hay jefes finoscoralinos que no hay por donde pillarles, se las saben todas para joderte bien sin derecho a reclamar. Pero en eggpaña la chapuza es la norma y el penseque es credo, asi que desplumar a estos salvajes tampoco es dificil. Como uno te largue la mano y tengas pruebas la ha liao parda, porque ellos son robaperas a ojos de los jueces. Salud! Pablo Heraklio

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...