La tarcoteca

Pablo Heraklio & Cols, PHkl/tctca. Contact at Tarcoteca@riseup.net

jueves, 7 de febrero de 2019

Cómo la Corrupción de la Ciencia Médica Contribuye al Colapso de la Civilización Moderna

El titular parece alarmista, pero realmente se queda corto. ¿Qué sucedería si toda una rama de la ciencia cayese en el descrédito? No hay nada que imaginarse, porque es lo que ya le ha ocurrido a la ciencia médica empujada por la presión de las compañías farmacéuticas, hospitales, seguros y todo tipo de carroñeros al acecho, inquietos por inundar los mercados con productos ruinosos; capaces de encubrir muertes y lesiones a cambio de beneficios económicos. Escándalos globales, manipulaciones internacionales y artificios fiscales trasnacionales. Si, hay medicamentos que matan, más de los que parece.

Creíamos que esto no podía pasar en el S.XXI, pero es justo lo contrario. Ahora se produce un hecho sin precedente: no quedan fuentes de investigación fiables que puedan contrastar las hipótesis de los laboratorios comerciales. Han sido adquiridas, cooptadas o destruidas por procesos acumulativos trasnacionales ejecutados por las grandes farmacéuticas atiborradas por la sobrefinanciación de las expansiones crediticias y capital de riesgo. Ni el Instituto Carlos III, ni el Instituto Pasteur, ni el Instituto Lister, ni el Instituto de Genómica de Pekin, ni el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, ni la Nature, ni Science, ni National Geographics... Miremos donde miremos laboratorios y marcas controlan los resultados directa o indirectamente a base de sesgos y omisiones.

La acumulación de capital, medios y el uso de cargos políticos como bienes de explotación les permite controlar a los reguladores estatales, los que a su vez les permiten lanzar sus campañas y colocar su mercancía a discreción. Para ello se necesita una legión de vendedores. Si los médicos son formados por las propias farmacéuticas no es por casualidad, son sistemáticamente engañados con datos erróneos. Se crea así una cadena de corrupción multinivel. ¿Alguien conoce la relación entre estatinas y diabetes? vale, vale, más fácil ¿Alguien conoce cómo se confecciona la vacuna anual de la gripe? vaaale, más fácil ¿Alguien conoce los efectos secundarios de la leche de fórmula? !Pero si nos engañaron hasta con la Aspirina! Si proliferan las terapias alternativas no es por casualidad.

Lo que sucede después es que tras unos años vendiendo sus venenos y quincallas sin restricciones, de 1, si fueron chapuceros, a 30, si fueron cuidadosos, el número de afectados, denunciantes o muertes es tan elevados que se convierten en escándalos si no son convenientemente encubiertos. Hay que retirar el producto; no, mejor sacar uno nuevo. Se purga así el sistema de la basura.

El artículo es largo pero merece la pena, sobre todo en su parte final en que trata sobre la caída de la Medicina Basada en la Evidencia y la decadencia de la Base de Datos Colaborativa Cochrane. Después, el final de verdad. En fin, que de algún modo habrá que extinguirse.

Salud (lo que os quede de ella)! PHkl/tctca
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Traducción Tarcoteca- How the Corruption of Science Contributes to the Collapse of Modern Civilization - Global Research (Parte 2) 23.1.2019 por  Richard Gale and Dr. Gary Null,
AQUÍ Parte 1 (eng)

Publicación Prejudicial, Fraude y Favoritismo Engañoso

Durante la última década, los prejuicios, las parcialidades y el engaño absoluto, han sido endémicos en la literatura científica revisada por expertos, especialmente en los campos médico y psiquiátrico. Las revistas médicas han sido completamente secuestradas por la industria farmacéutica, al igual que los departamentos de las universidades y las instituciones de investigación que están financiadas principalmente por intereses privados. Ya no es un secreto que los estudios financiados por la industria exageran excesivamente los resultados positivos. Se publica solo la investigación positiva; la investigación negativa es suprimida y enterrada. En consecuencia, la realidad de la investigación médica robusta y honesta está sesgada y distorsionada. Por lo tanto, los médicos y las clínicas médicas solo tienen una escasa visión sobre la seguridad, la eficacia y las contraindicaciones reales de los medicamentos que se ofrecen los representantes de las ventas de productos farmacéuticos.

En 2009, la Dra. Marcia Angell de Harvard, antigua editora del prestigioso New England Journal of Medicine, escribió:
“Simplemente ya no es posible creer en gran parte de la investigación clínica que se publica, o en confiar en el criterio de médicos confianza o en las guías médicas autorizadas. No me complace esta conclusión, a la que llegué lenta y renuente a lo largo de mis dos décadas como editora". [1]
Más tarde, el editor de The Lancet, el Dr. Richard Horton declaró:
"El caso contra la ciencia es sencillo: gran parte de la literatura científica, tal vez la mitad, simplemente puede ser falsa".
Un gran porcentaje de los estudios y ensayos publicados no se han reproducido o han fallado al reproducirse. Por ejemplo, en 2012, un científico de Amgen co. y su equipo intentaron reproducir 53 estudios publicados sobre el cáncer y solo lograron reproducir 6. En otro proyecto publicado en Nature, solo 39 de 100 estudios de psicología pudieron ser replicados. [2] Aunque R. Horton es optimista en que la verdad es evidente y que la comunidad médica es consciente del estos hechos, se desespera porque "la mala noticia es que nadie está listo para dar el primer paso para limpiar el sistema". [3]

Los médicos del Children's Hospital of Boston se comprometieron en revisar 546 ensayos de medicamentos que figuran en la Base de Datos de Ensayos Clínicos del gobierno. Descubrieron que los ensayos financiados por la industria  mostrando resultados positivos tenían un 70% más probabilidades de ser publicados que las investigaciones financiadas por agencias de salud federales. [4]

En 2010, se publicó en el New England Journal of Medicine un estudio multiinstitucional de estudios sobre 12 fármacos antidepresivos que incluyeron a más de 12.500 pacientes. El grupo, que representa a investigadores de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón, Harvard, la Universidad de California en Riverside y otros, identificó un profundo sesgo y tendencia al engaño en la publicación de los ensayos correspondientes a los fármacos que eran altamente selectivos. 36 de los 37 estudios favorables fueron publicados. Por otro lado, solo 3 de 36 ensayos desfavorables han encontrado el camino a la impresión. [5] Las consecuencias son obvias. Al retratar la imagen de que más del 90 % de los estudios confirman el valor de los medicamentos antidepresivos, mientras que se entierra la misma cantidad de ensayos adversos, la relación riesgo-beneficio total de estos medicamentos ha sido alterada mágicamente por un simple juego de manos.

Escritores de pago

A continuación se presentan las intenciones engañosas detrás de escritores por encargo [ghostwriters] en nombre de industrias privadas. El hábito de las corporaciones privadas de contratar a firmas de relaciones públicas y escritores técnicos para escribir artículos de pago en nombre de sus productos de investigación y comerciales fue puesto de manifiesto hace décadas. Sin embargo, la práctica continúa y, de hecho, se ha vuelto aún más común durante los últimos años. El cobro por obra se ha convertido en una industria global. Aunque la obra de pago es clasificada rotundamente como impropia, no es ilegal.

Paralelamente alarma que saltan sobre el hecho de que en las revistas científicas se publican cada vez más cantidades de ciencia basura, y también existía el creciente problema de los sesgos personales de autores científicos debido a sus vínculos financieros con los intereses privados y ensalzar los productos sobre los que escribían positivamente. Durante muchas décadas esto no fue considerado como un problema grave, pero cada vez más autores ocultan sus conflictos de intereses financieros.

En consecuencia, las revistas científicas más respetadas requieren a los autores que revelen sus asociaciones y conflictos de intereses con empresas privadas con fines de lucro que puedan comprometer la objetividad de los datos en sus artículos. Para sortear este contratiempo, las compañías recurren a los escritores de pago que pueden pintarse a sí mismos como independientes y libres de conflictos para presentar artículos favorables.

El caso Glifosato-Monsanto

El antiguo médico griego Hipócrates, el padre de la medicina moderna, declaró: "Que la comida sea tu medicina y la medicina sea tu comida". Desafortunadamente, este principio milenario fue olvidado en la civilización moderna hace mucho tiempo. Ingresé en el gigante agroquímico Monsanto, que tiene sus manos metidas en la mayoría de los productos alimenticios que se consumen en los Estados Unidos. Monsanto se ha hecho famosa por disponer de una amplia red de recursos de escritura de pago para minar intencionalmente las agencias reguladoras de los gobiernos y engañar al público. La compañía ha sido sorprendida en numerosas ocasiones por contratar firmas de relaciones públicas y atraer escritores de dudosa reputación durante más de una década. Después de un fallo judicial de California a favor de la demanda de un granjero que padeció cáncer, el glifosato químico o Roundup, el buque insignia de la compañía, está bajo un creciente escrutinio internacional por ser carcinógeno. Monsanto vuelve a confiar en su ejército de lacayos escritores de pago para llevar a cabo el control de daños.

El periodista Carey Gillam ha sido un investigador cercano y vigilante de los chanchullos de Monsanto durante muchos años. En 2016, la revista Critical Reviews in Toxicology publicó una "serie especial" de artículos científicos que analizaban el potencial carcinogénico del glifosato. La Organización Mundial de la Salud ya había dictaminado que el producto químico podía causar cáncer, y los funcionarios de salud europeos deliberaban seriamente sobre la prohibición del herbicida en el continente.

"Cuatro comisiones independientes" de la revista declararon: "Ni un empleado de la empresa Monsanto ni ningún abogado revisaron ninguno de los manuscritos de la Comisión de Expertos antes de enviarlos a la revista". Sin embargo, la investigación de Gilliam sobre los escritos publicados durante el litigio encontró que esto era una completa mentira. Uno de los principales científicos de Monsanto no solo revisó los escritos sino que también los editó. En un correo electrónico interno dentro de la empresa, el Jefe de Regulatory Science admitió que revisó el documento completo con sugerencias ante omisiones y algunas modificaciones propios. Otros documentos internos identifican a los escritores de pago y las estrategias para reclutar a científicos externos para redactar artículos dada la escasa credibilidad a los herbicidas. Los intentos de que la revista publique retractaciones sobre los documentos aún no se han sido contemplados. [6]

Empresas Pantalla, caso GEBN- Coca-Cola

Además de los escritores de pago, las corporaciones se esconden detrás de oscuras organizaciones sin fines de lucro, grupos pantalla y laboratorios de ideas que proyectan la imagen pública de ser instituciones científicas expertas y legítimas. Esta estrategia ha sido un medio para difundir de manera encubierta mensajes corporativos bajo la ilusión de ser generados por científicos independientes.

Por ejemplo, una batería de estudios han aparecido en los últimos años para demostrar que los refrescos y bebidas cargados de azúcar contribuyen sustancialmente a la obesidad del país y las crisis de diabetes tipo 2. Este mensaje está llegando al público. El consumo de refrescos ha bajado un 25%.

Para contrarrestar el asalto científico a sus ingresos, Coca-Cola, el mayor fabricante del mundo de bebidas azucaradas, se unió a una organización sin fines de lucro patrocinada por la empresa, la Global Energy Balance Network (GEBN), para difundir el mensaje de que los estadounidenses están demasiado obsesionados con cuánto comen y beben mientras que no prestan suficiente atención al ejercicio”. GEBN, que ha reclutado a muchos científicos eminentes y profesionales de salud, jura que es indepiente de la influencia de Coca-Cola. Sin embargo, Coca-Cola fundó la iniciativa de la ONG  con una donación inicial de $ 1,5 millones. Desde su fundación, la asociación ha desencadenado un bombardeo mediático en revistas médicas, conferencias profesionales, medios de comunicación tradicionales y redes sociales para difundir el mensaje de Coca-Cola. La profesora de nutrición y ciencias de la alimentación de la Universidad de Nueva York, Marion Nestle, ha calificado al GEBN como "nada más que un grupo pantalla de Coca-Cola". La agenda de Coca-Cola es muy clara: lograr que estos investigadores confundan la ciencia y desvíen la atención de la ingesta dietética". [7]

Si bien es fácil culpar a la industria privada por producir la ciencia basura que aparece en revistas de esas "revisadas por pares", no debemos perder de vista la corrupción dentro de las propias publicaciones y también entre los editores principales. La razón es simple: hay demasiados incentivos financieros para que las revistas profesionales aprueben y publiquen las investigaciones financiadas por empresas. Un artículo que confirma el valor terapéutico de un nuevo medicamento, por ejemplo, puede generar enormes ingresos para los editores. Las firmas farmacéuticas ordenarán miles de copias del artículo para que se difundan a través de sus redes de ventas y se envíen al azar a médicos, escuelas de medicina, clínicas y hospitales. The Lancet recibe el 41% de sus ingresos de las copias impresas compradas por los fabricantes de medicamentos. El American Medical Associations’ journal obtiene una friolera del 53%.

Sobornos a Publicaciones

Finalmente, los Big Pharma se involucran de una forma directa en sobornos para conseguir que los editores de revistas aseguren que sus investigaciones se impriman. Jessica Liu, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Toronto, realizó un análisis de los pagos realizados por los fabricantes de medicamentos de los EEUU a 713 editores empleados por 52 revistas médicas de alto impacto. El 50% de los editores fueron identificados jugando a este juego corporativo y recibiendo pagos por servicios que incluían un tratamiento preferencial en la presentación de artículos y el nombramiento de revisores. Liu y sus colegas estimaron que el pago promedio por artículos generales era de  28.100 $; para trabajos de investigación,  37.900 $. [8] El peor de los casos es el Journal of the American College of Cardiology con todos sus 35 editores en el ajo. En conjunto, los editores de la revista recibieron casi $ 15 millones en "sobornos" de los Big Pharma. [9]

Control Corporativo de la Información Científica.

Las corporaciones privadas tienen control total y completo sobre la propiedad de la investigación y los datos de la prueba en su poder. Esto significa que tienen la discreción de decidir qué datos publicar o cuales no. En el caso de la industria farmacéutica, el gobierno de los EEUU no exige que una compañía publique todos los datos y resultados de sus ensayos clínicos para un medicamento o vacuna enviados a la FDA o la CDC, respectivamente, para su aprobación y licencia de venta. Esto también es válido para la "publicación selectiva" sobre estudios en revistas médicas.

En 2008, la multinacional farmacéutica francesa Sanofi completó 92 estudios sobre medicamentos en su cartera. Solo 14 fueron presentados y aprobados para su publicación. ¿Qué debemos pensar acerca de los 78 ensayos restantes que se retuvieron? [10] Es evidente que  solo por razones financieras sería una tontería que Sanofi quisiera que sus resultados negativos aparecieran en la literatura revisada por pares. La comunidad e instituciones médicas profesionales dependen en gran medida de las publicaciones científicas para mantenerse al tanto de los últimos estudios y noticias. Sin embargo, las autoridades federales no requieren que Sanofi ni ninguna otra empresa farmacéutica presenten datos de investigación que puedan poner en peligro su aprobación por cuestiones de seguridad, efectos adversos graves y eficacia clínica. En consecuencia, a los revisores federales solo se les proporcionan ensayos y datos favorables a los resultados finales de los Big Pharma.

Avandia - Glaxo

El Dr. Steven Nissen es un cardiólogo muy respetado en la prestigiosa Clínica Cleveland preocupado por la desaparición de la investigación independiente fuera del control farmacéutico. Entre los objetivos que ha investigado se encuentra el exitoso medicamento para la diabetes de Glaxo, Avandia. Incapaz de obtener información de los pacientes original del fabricante, Nissen recurrió a Internet y "tropezó con un caché de datos pertenecientes a Glaxo", que había sido presentado durante una demanda presentada por el ex fiscal general de Nueva York, Eliot Spitzer. [11] Además de descubrir que solo se habían publicado 15 de los 42 ensayos clínicos para Avantia, la compañía había suprimido los datos referentes a que la droga aumentaba los riesgos de ataque cardíaco en un 43%. Nissen publicó sus hallazgos en el New England Journal of Medicine; Dos días después, la FDA dio una bofetada a la compañúa obligandola a mostrar un "recuadro negro" de advertencia en la caja del medicamento [como con el tabaco].

Paxil - Glaxo

Nissen también descubrió la historia sobre el medicamento antidepresivo Paxil de Glaxo que fue igualmente inquietante. La investigación de la compañía había demostrado que los niños en tratamiento con Praxil tenían el doble de probabilidades de tener pensamientos suicidas que los niños que tomaban placebo. Sin embargo, Glaxo había ocultado esta información a los funcionarios de salud y a la comunidad médica.

Coerción Científica

Sin embargo, los desafíos de Nissen no terminaron ahí. Una de las tácticas deplorables que adoptan las empresas para proteger sus intereses comerciales, según la Unión de Científicos Preocupados, es la "coerción científica". Esto incluye acosar a los científicos e instituciones que sacan a la luz la conducta indebida de las empresas o plantean obstáculos a su flujo de ingresos. Las empresas recorrerán un largo camino para silenciar a sus oponentes en la comunidad científica, incluidas las amenazas de litigio y la presión sobre las instituciones y universidades para que promulguen la degradación de empleos, la pérdida de la autoría o la censura descarada.

En represalia, Glaxo soltó a sus perros de presa para difamar y desacreditar a Nissen. Los sicarios incluyeron al Dr. Valentin Fuster (Presidente de la fundación educativa de Glaxo), Peter Pitts (Vicepresidente senior de la firma de relaciones públicas Manning Selvage and Lee que representa a Glaxo) y a Douglas Arbesfeld (y consultor de comunicaciones de la FDA). Artículos mordaces contra Nissen aparecieron en el Washington Times, Nature y Clinical Practice Cardiovascular Medicine. También se envió un correo electrónico incendiario a los medios de comunicación en el que se rieron de la credibilidad de Nissen. [12]

Otras historias incluyen sobornos encubiertos directos a funcionarios de salud de los distintos países para obtener apoyo en la aprobación de medicamentos. Este fue el caso de Eli Lilly co. que presuntamente sobornó a funcionarios suecos para que aprobaran su medicamento antidepresivo Prozac. El Dr. John Virapen, ex ejecutivo de ventas de Eli Lilly, delató de sus sobornos personales a los agentes suecos. [13] En 2012, la SEC [Comisión de Bolsa y Valores] de EEUU estampó a la compañía una multa de  $ 29 millones por sobornar a funcionarios del gobierno de Rusia, Brasil, China y Polonia a través de cuentas en el extranjero para impulsar su medicamento contra la esquizofrenia, Zyprexa, y el medicamento antidepresivo, Cymbalta. [14] Más adelante en 2013 la corporación repitió un crimen similar al sobornar a médicos chinos para que comenzaran a recetar Prozac. [15]

Estos son solo unos pocos ejemplos entre una letanía de otros tantos que han sido ampliamente divulgados por periodistas de investigación serios y científicos alarmados. No debemos tomar a la ligera las medidas extremas que probablemente adoptarán las corporaciones privadas para silenciar a los críticos y eliminar las barreras a sus resultados económicos.

Manipulación de los medios de comunicación. La FDA

Diríjase a cualquier cadena de televisión importante e inevitablemente encontraremos anuncios de medicamentos. Incluso los fármacos que se están promoviendo nos dicen algo sobre la audiencia diana de la cadena: personas de mediana edad y mayores que están envejeciendo y con un mayor riesgo de enfermedad. No hay nada ilegal que impida que los principales medios reciban comisiones suculentas por anunciar productos de la industria farmacéutica. Lo que tenemos menos claro son las condiciones contractuales entre los anunciantes privados y las cadenas sobre los periodistas que informan para que noticias de salud o hallazgos que son directamente negativos para los medicamentos se incluyan en los anuncios. Solo los gobiernos de los Estados Unidos y Nueva Zelanda permiten la publicidad de fármacos en las cadenas de televisión [sic]. Nuevamente, este es un ejemplo de la relación especial que existe entre las agencias federales y las compañías farmacéuticas. Los Big Pharma antes tuvieron que tener éxito al corromper a los funcionarios federales de la FCC [Federal Comunication Comision] para obtener acceso a las ondas de Estados Unidos.

En 2016, la FDA hizo un anuncio importante y seleccionó un pequeño grupo de empresas de comunicación, incluida la National Public Radio, para publicar noticias. Sin embargo, hubo condiciones, conocidas como los "embargos de información restringida" [close-hold embargoes, táctica empleada por le Pentágono], que exigían a los periodistas que solo pudieran entrevistar y hacer preguntas a las fuentes oficialmente reconocidas por la agencia federal. Se prohibió la búsqueda de comentarios externos. La intención de la FDA era clara: controlar el flujo de información y asegurarse de que los informes de prensa llevaran el sello de aprobación de la agencia. Al enterarse de la represión de la FDA a la integridad de los periodistas de medios científicos, la revista Scientific American presentó una reclamación de acuerdo con la Ley de Libertad de Información [Freedom of Information Act].

La publicación descubrió el oscuro secreto de la FDA sobre los subterfugios empleados para engañar a los medios de comunicación y al público generak mediante la creación de una "cuadrilla de periodistas" a las órdenes de la FDA. A estos periodistas se les daba el privilegio de recibir aviso previo sobre noticias científicas antes que los demás [a cambio de la publicación casi íntegra de la información enviada por la FDA]. El periodismo independiente y fiable se basa en la búsqueda de fuentes externas, recepción de sus comentarios y verificación de sus certezas. A pesar de que la FDA afirmaba que había cesado los embargos de información a reporteros, la práctica ha continuado sin tregua y ahora está incrustada en la estrategia mediática de la FDA. Muchas de las historias médicas y de salud que salen de la FDA han seguido este principio de censura. Los resultados son que todos los medios de comunicación cacarean la misma directiva de la FDA. Los observatorios profesionales de periodistas, según el autor del artículo, se convierten en los "perros falderos" de la FDA. Los reporteros son reducidos a "taquigrafistas" [16].

Manipulación de los medios de comunicación. El CDC

Poco después del lanzamiento del polémico documental Vaxxed, codirigido por el médico británico especialista en gastroenterología y desacreditado, el Dr. Andrew Wakefield, emprendimos y publicamos nuestra investigación sobre las manos negras que empujan a los medios de comunicación principales para demonizar la película. La película no pretendía ser una diatriba anti-vacuna. Más bien contó la verdadera historia de un científico veterano en vacunación del Centro de Control de Enfermedades CDC, el Dr. William Thompson, cuya conciencia de culpabilidad lo motivó a convertirse en delator. El Dr. Thompson envió miles de páginas de documentos clasificados a un profesor independiente y miembro de la Cámara de Representantes, Bill Posey, que contenían pruebas incuestionables de que el CDC había ocultado intencionalmente sus datos que mostraban una correspondencia directa entre la vacuna MMR y el aumento de las tasas de autismo entre los niños afroamericanos tanto como un aumento del 240%. De hecho, el Representante Bill Posey pasó años intentando que Thompson declarara bajo juramento ante un subcomité de la Cámara de Representantes y fue bloqueado constantemente por la presión del CDC sobre sus colegas. El CDC había cometido un crimen enorme contra la comunidad afroamericana. Si a Thompson se le permitiera dar testimonio al pueblo estadounidense, toda la industria de las vacunas se habría puesto en peligro. Las ganancias y la supervivencia de la industria son mucho más importantes que las vidas de los niños pequeños negros. Y los medios de comunicación fueron igualmente criminales al blanquear esta historia.

La pregunta que nos hicimos fue: ¿cómo puede una película que no se ha estrenado para la audiencia convertirse en el blanco de ataques tan virulentos por parte de numerosos medios de comunicación dentro de el breve período de 72 horas? Además, debajo de todas las críticas de los medios, identificamos una sola plantilla escrita sospechosa de haber sido usada por todos los periodistas para informar. ¿Qué podría explicar entonces esta anomalía? Claramente, no se permitía el periodismo independiente dentro del ABC, CNN, MSNBC, The Guardian, Time Magazine, The Washington Post y LA Times, New York Times, Forbes, Vanity Fair, Rolling Stone y muchos otros. Tampoco ninguno de los periodistas vio la película. Todo el caso fue tóxico.

Muchas agencias federales tienen sofisticados departamentos de relaciones públicas. En el caso de los CDC, sus actividades mediáticas tienen más en común con una operación de recopilación de inteligencia [militar]. Para tratar de encontrar el origen del por qué tantos periodistas tradicionales recitan el mismo mantra para denigrar la película Vaxxed, así como a las asociaciones de seguridad de las vacunas y autismo-vacunas en general, identificamos un programa conjunto entre la agencia y la Asociación de Periodística de Atención a la Salud (AHCJ). Decenas de editores y reporteros de la salud a través de las principales corporaciones de medios de comunicación de la nación han pasado por las instalaciones del CDC en Atlanta por medio de una alianza para ser adoctrinados en las políticas nacionales de salud pública. Los periodistas que completan el programa reciben privilegios especiales, que incluyen el acceso e instrucciones de base de datos de vigilancia y las publicaciones de los CDC para ayudarles en sus informes de investigación.

Incitación al miedo
Además, estos periodistas se unen al club exclusivo de los CDC para recibir avisos tempranos sobre historias para informar y preparar guiones de trabajo [close-hold embargoes XXL]. Un ejemplo de distribución de guión del CDC a estos periodistas instruye en el qué y el cómo informar sobre el miedo colectivo en temporada de gripe para que las personas con sus hijo corran a las farmacias locales para vacunarse contra la gripe. [17]

La inducción al miedo es una de las estrategias más exitosas para que el público se adhiera a un mensaje específico que beneficie a la persona que incita al miedo. Monsanto tuvo éxito al usar este esquema emocional para persuadir al electorado de California de que no votase a favor del etiquetado de los Organismos Genéticamente Modificados OGM. Al desviar el debate de los problemas de salud provocados por los OGM a la  amenaza económica que supone aumentar el precio de los alimentos a las familias si se aprobara el etiquetado, las personas votaron según sus temores financieros en lugar de sus temores por la salud. Candidatos políticos de ambos partidos participaron en esta práctica de manera contundente. Sin embargo, quizás la mayor dosis de propaganda para generar miedo ritualmente tenga lugar durante cada temporada anual de gripe. El bombardeo de los medios de comunicación que advierten al público de peligro de muerte por gripe está completamente orquestado por el CDC, sus asesoras y especialistas, y sus afiliados de atención médica de la amplia red de salud.

Irónicamente, en su sitio web, el CDC jura "basar todas las decisiones de salud pública en la más alta calidad de los datos científicos". Sin embargo, como señala el Dr. Peter Doshi de la Escuela de Medicina Johns Hopkins, cuando se trata de la vacuna contra la gripe, el lema de los CDC no podría estar más lejos de la verdad. Entre todas las políticas de salud pública, los programas de vacunación contra la gripe no solo son los más agresivos, sino que también son los más engañosos desde el punto de vista científico. Doshi señala que tras un examen detallado de las políticas de vacunación contra la gripe de los CDC, "aunque los proponentes emplean la retórica de la ciencia, los estudios subyacentes a la política a menudo son de baja calidad y no respaldan las afirmaciones oficiales. La vacuna podría ser menos beneficiosa y menos segura de lo que se ha afirmado, y la amenaza de la gripe parece exagerada ". En su evaluación publicada en el British Medical Journal, la vacuna contra la gripe es un ejemplo de"alerta por enfermedad" del gobierno. [18] Durante En la temporada de gripe 2016-2017, el gobierno compró hasta 168 millones de dosis de vacuna; eso es una gran cantidad de dosis de un fármaco ineficaz para dispensar.

Conclusión

A principios de la década de 1990, hubo un atisbo de esperanza en que el desarrollo seguro y efectivo de medicamentos podría ir por el buen camino. La aparición de un movimiento dentro del aparato médico conocido como Medicina Basada en la Evidencia MBE (Evidence Based Medicine, EBM) se ha considerado como uno de los grandes avances médicos del siglo XX. La Medicina Basada en la Evidencia se ha convertido en un paradigma dominante en la medicina moderna y todas las instituciones de investigación médica y las escuelas de medicina se adhieren a él. Es la teoría más prevalente en uso hoy en día para determinar la precisión de artículos de revistas revisadas por expertos, ensayos clínicos y reclamos médicos para mejorar las decisiones de atención médica. [19]

Uno de los primeros y más grandes logros de la Medicina Basada en la Evidencia fue la creación de la de Base de Datos Colaborativa Cochrane, una red de 37.000 profesores, médicos e investigadores de más de 130 países, que realiza un metanálisis de la literatura científica existente sobre medicamentos, vacunas, dispositivos médicos y productos complementarios para certificar sus reclamos de salud. Como hemos detallado, las revistas fallan cada vez más en mantener altos los estándares para la investigación publicada y están plagadas de violaciones de autoría con conflictos de intereses del autor y escritura de pago que han amenazado la integridad de la literatura médica confiable que llega a quienes diagnostican y tratan a los pacientes a diario. Aunque se publicaron muchos y excelentes informes de metanálisis en la BDD Cochrane para mostrar que muchos medicamentos y procedimientos médicos eran en realidad ineficaces, innecesarios e incluso peligrosos, los torreones de la burocracia médica y los ministerios nacionales de salud le prestaron poca atención. Este fue el caso de los informes sobre la vacuna del virus del papiloma humano (VPH), las vacunas contra la gripe, muchos medicamentos antidepresivos y contra la ansiedad, y las estatinas, que cayeron en oídos sordos.

Sin embargo, hoy en día, el Proyecto Cochrane, que una vez fue un esfuerzo internacional optimista y de base para devolver la cordura a la práctica médica clínica y a las políticas nacionales de medicamentos y procesos regulatorios de salud, ha caído al mismo nivel de corrupción que infecta a todo el personal médico controlado por Big Pharma. Un escándalo reciente que indica que la organización ha sido secuestrada por los intereses farmacéuticos privados es la destitución del cofundador de la Colaboración Cochrane, reconocido internacionalmente, el Dr. Peter Gotzsche de la Universidad de Copenhague en Dinamarca. El Dr. Gotzsche es el autor de "Deadly Medicines and Organized Crime: How Big Pharma has Corupted Healthcare", una condena devastadora y documentada sobre nuestro defectuoso sistema de salud, que ganó el primer premio de la Asociación Médica Británica en 2014.

Su destitución de la Junta de Gobierno de la Cochrane este año, y su posterior terminación de contrato en la instalación médica de Rigshospitalet es una indicación de que ya no se tolera la disidencia basada en una ciencia médica sólida. Atestiguando la tendencia de que la Cochrane se estaba volviendo cada vez menos independiente, menos transparente y perjudicada por una facción creciente de pro-Big Pharma y sus aliados en los ministerios de salud del gobierno, el Dr. Gotzsche hizo esfuerzos para restituir a la organización de nuevo a sus principios fundadores. La "lucha de poder entre dos facciones", como explica, se estaba librando entre él y el "CEO de Cochrane, Mark Wilson [quien] se opone a los debates científicos abiertos sobre la calidad y confiabilidad de las revisiones de Cochrane y enfatiza "marca" y "negocio" en lugar de "ciencia verdadera". Al recibir la correspondencia por email a través de la Ley de Libertad de Información, fue Wilson quien orquestó el despido de Gotzsche en represalia. [20]

Así se pone final al probablemente único rayo de esperanza que ha operado dentro del régimen médico corporativo y estatal.

Cuando la Iglesia Católica Romana gobernó Europa, su misión fue tomar y mantener el control absoluto sobre reyes, reinas y las masas. La disidencia resultó en la excomunión e incluso la muerte bajo amenazas de condenación eterna en los infiernos debajo de la tierra. Esto mantuvo a la población a raya hasta que las almas valientes, los amantes del conocimiento de Russell, se jugaron la vida por exponer públicamente el mundo delirante en el que vivía la Iglesia. ¿Realmente ha cambiado mucho en los últimos mil años ahora que la ciencia ha reemplazado a la Iglesia?

Rachel Carson fue calificada de "histérica" ​​por la industria química por presentar su documental sobre los riesgos para la salud del DDT [agente naranja] en su libro de 1962 "Silent Spring". Se lanzó una campaña editorial para persuadir que el libro era engañoso y estaba lleno de falacias.

El Dr. Andrew Wakefield expuso la relación entre la inflamación gastrointestinal encontrada en niños autistas con la vacuna MMR. Él nunca declaró que la vacuna realmente causara autismo; sin embargo, fue ridiculizado, sojuzgado en una corte de bufones y desterrado por el ministerio de salud británico controlado por Glaxo.

Y ahora el Dr. Peter Gotzsche, y hay cientos más que la iglesia de la ciencia médica ha demonizado y destruido por hablar de errores científicos y contra el poder y la corrupción entre el sacerdocio de la medicina y sus señores corporativos.

La persona promedio está hipnotizada por los bombardeos de imágenes científicas a través de periódicos, noticias de televisión, publicaciones e historias de salud de los medios de comunicación. Repetidamente, las noticias científicas y médicas comienzan con "Los expertos dicen" o "Los científicos han confirmado" o "Todos los médicos están de acuerdo ..." ¿Quiénes son estos expertos, médicos y qué autoridades médicas? ¿Y por qué cualquiera de nosotros debe creerles? El uso de una bata blanca se ha convertido en un signo de autoridad porque estas personas se producen para crear la impresión de que poseen un conocimiento científico esotérico más allá de la comprensión de la masa. Y a través de los medios de comunicación tradicionales nos bombardean incesantemente con esta imagen falaz, nos volvemos sumisos a creer en el poder de su mensaje. Esta es la Matrix médica que la mayoría de los estadounidenses encuentran, y la única píldora que vale la pena tomar es la roja ofrecida por Morfeo para liberarnos del fascismo médico que rige nuestras vidas.

Al concluir su ensayo, Bertrand Russell escribió: “La ciencia no es un sustituto de la virtud; El corazón es tan necesario para una buena vida tanto como la cabeza". Si Russell fuera testigo del estado de podredumbre de la medicina de hoy, indudablemente concluiría que la ciencia médica había extirpado quirúrgicamente su corazón hace años. Esto ha llevado a que las "pasiones colectivas" de nuestra aristocracia médica sean "principalmente malvadas", dando lugar a "odio y rivalidad dirigidas a otros grupos [por ejemplo, disidentes científicos y médicos]". También reconocería que nuestra situación ahora "amenaza con la destrucción de nuestra civilización ", como predijo.

Russell también podría optar por su segunda opción [vuelta al barbarismo] a este régimen de poder y control científico; es decir, escribe, "el colapso de nuestra civilización sería al final preferible a esta alternativa". [21
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Richard Gale es el productor ejecutivo de Progressive Radio Network y ex analista de investigación senior en las industrias de biotecnología y genómica.

El Dr. Gary Null es el anfitrión del programa de radio pública más antiguo del país sobre salud alternativa y nutricional y un director de cine documental galardonado, que incluye a Poverty Inc y Deadly Deception.

Notes
17  Gale R, Null G, “Why is the CDC Petrified of the Film Vaxxed?” Progressive Radio Network, April 3, 2016
19  Gale R, Null G. “Wikipedia: Our New Technological McCarthyism, Part Two,” Progressive Radio Network, May 10, 2018
21  Russell, Bertrand.  “Icarus or the Future of Science,”

6 comentarios:

  1. Aquí hay mucha "tela que cortar". Hay que leerlo despacio y lo haré en cuanto pueda.

    Te dejo este enlace que tal vez puede interesarte:

    https://www.influencemapping.org/projects/muckety/

    Salud!

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    1. El enlace es interesante es como el https://quienmanda.es/ de la open society de españa.
      Para resumirte el post decir que la junto a la dejadez de las instituciones está el mercado de las farmaceuticas y juntos estan colocando productos defectuosos que crean cientos o miles de muertos para retirar después. De las muchas denuncias el publico parece no querer hacerse cargo, no lo entiendo. Parece que creen lo que quieren creer.
      Salud!

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  2. Inside the Shadowy World of America’s 10 Biggest Gunmakers.
    Meet the moguls making a killing from gun sales in the United States.

    https://www.motherjones.com/politics/2016/06/fully-loaded-ten-biggest-gun-manufacturers-america/

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    1. Lo de las armas y estados unidos no tiene nombre. Un descontrol que solo puede ir a mas.
      Salud!

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  3. Muy bien artículo, claro y explicativo. Agregaría que los mismo laboratorios organizan y financian las investigaciones, y forman contratos de confidencialidad, entonces quienes conocen resultados adversos tiene compromiso legal de no revelarlo.

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    1. Hola Valeria, encantados de tenerte por aqui. Gracias por tu aportación Los laboratorios han logrado que los propios hospitales, institutos y universidades trabajen para ellos. Los médicos conscientemente o no son usado como vendedores parte de sus recursos humanos. Usan como se ha documentado medios legales e ilegales para colocar sus productos. Todo eso daña a la calidad de la ciencia haciendo que pueda ser hasta dañina.
      Salud!

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