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jueves, 5 de diciembre de 2019

Bolivia: Una mirada anárquica sobre las protestas y la renuncia del presidente indígena Evo Morales - Contra info




<<Su función específica, como anarquistas, es la de combatir la autoridad estatal, no solo en sus manifestaciones inherentes al régimen capitalista sino también en su propia esencia constitutiva del poder gubernamental. Descuidando tal función, se podrá ser demócrata, socialista, sindicalista, lo que se quiera, pero no se puede ser anarquista.>> (Luigi Fabri, Dictadura y Revolución, Buenos Aires, Proyección, 1967)

En las protestas de Bolivia llama mucho la atención la derrota de Evo Morales y del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), en el poder hace 13 años. Una derrota que venía anunciándose desde el referéndum del 21 de febrero de 2016[1] Y que no se limita a los votos. El incendio de la Chiquitania fue de mucha importancia contra el anterior gobierno, porque evidenció las alianzas de Evo con los ganaderos cruceños para cumplir con contratos millonarios con los Chinos[2], sus aliados aintiimperialistas. La arremetida contra el TIPNIS[3], también le jugó en contra. Pero la insistencia de Evo en gobernar, a cualquier precio, fue lo que terminó por derrotarlo de la peor forma para quien se dice un revolucionario, con protestas en las calles.

Primer Momento de las protestas

Pero comencemos por un parcial inicio de estos conflictos. La sensación de engaño por un fraude, o por la desacertada decisión de interrumpir la transmisión del conteo de votos, desató lo que hasta hoy fue una creciente de protestas. Inicialmente, los jóvenes democráticos, pacifistas, ciudadanistas e circenses que poco criterio tenían a la hora de depurar comentarios racistas, pedían un segundo turno, pero fueron ridiculizados (las cintas de colores daban fuertes motivos). 

Luego, más gente, entre universitarios y mineros engrosaron las protestas, demandando «nuevas elecciones», lo que también fue desestimado, hasta que, finalmente, las calles gritaron pidiendo la renuncia de Evo Morales, con los comités cívicos adueñándose y aprovechándose del momento.

Si por un lado algunos tenderán a explicar esto a partir de las fuerzas internacionales del imperialismo que condujeron a las personas contra el MAS, por el otro lado, no olvidemos que en esas protestas y en la derrota de Evo, está algo muy básico para cualquier colectividad: no querer más a quien gobierna. A pesar de lo cual, no había nada que llamase a los anarquistas a esas protestas porque ellas, además de defender el sistema y la democracia, eran protestas sin el más mínimo criterio anti racista. Los anarquistas, por eso, aprovecharon el momento y respondieron con el internacionalismo y la solidaridad yendo a protestar en el consulado de Chile[4] región donde los compañeros encapuchados continúan en guerra contra el sistema.

Pero si tiramos todo el ciudadanismo y las instituciones que intentan gobernar la vida, cuando hablamos de un lugar como Bolivia, con una población mayoritariamente racializada como indígena, hay algunas cosas que merecen mayor atención. 

Primero, que ese gobernante al que no querían más, representaba algo más que cualquier otro presidente. Evo Morales fue construido como el símbolo de lo indígena andino, casi como una imagen de exportación que fue ávidamente aceptada por toda la gama de alternativos de izquierda. Y aún cuando es cierto que su gobierno permitió un masivo ingreso de pueblos originarios en hoteles, edificios públicos, sillas y puestos de poder político a los cuales muchos nunca accedieron más que para limpiar o vender algo, él no inventó nada de la lucha de los pueblos originarios, ni las propias búsquedas de reconocimiento en la oficialidad del Estado Boliviano. 

La Educación «formal», fue un camino trillado hace mucho, desde Warisata hasta las universidades, tanto que hoy en día existen ya tres generaciones de «intelectuales aymaras» y una Universidad Pública de El Alto, que se abrió en base a protestas y ocupaciones de edificios abandonados. 

La salud tradicional, reconocida hasta como patrimonio de la humanidad y participante de célebres encuentros de medicina internacional[5], es una salud no occidental, que sobrevivió a todos los estados y poderes. Aún más, el «camino parlamentario indígena»[6] tampoco fue un logro del MAS, solo para poner dos ejemplos importantes, El MITKA (Movimiento Indio Tupak Katari) fue uno de los primeros partidos indios, fundado en 1978 y participante de las elecciones después de la dictadura reivindicando un país indio[7]. Y, la Comadre Remedios, primera mujer chola en ser presentadora de Televisión, primera chola en ocupar un cargo pública al ser elegida diputada por el departamento de La Paz, y la primera candidata chola a la presidencia. Muy diferente en sus búsquedas del anarco sindicalismo cholo de las décadas de los 20 y 30, en el cual las culinarias, artesanos y floristas preferían la autonomía del oficio libre. 

Desde una mirada anarquista necesitamos apuntar que es justamente esa inclusión en el sistema la que degeneró y degenera la lucha autónoma porque la obliga a legalizarse, institucionalizarse y entrar en el proyecto civilizador.

Por eso es urgente recordar que nunca necesitamos de un presidente, de una constitución, y ni de un estado plurinacional para existir con la alegría de ser lo que somos y tampoco para resistir siglos de colonialismo. Los pueblos nativos existen a pesar de los estados. La relación profunda que tenemos con la tierra, con la pacha, los achachilas, las illas, apachetas y todo lo que nos rodea, no la inventó el MAS. 

Lo que sí hizo ese partido fue juntar lo indígena con un fuerte discurso de izquierda estatista[8], la otra cara de la moneda del MAS, orquestada por Álvaro García Linera, reemplazando monumentos de colonizadores con los de Che Guevara o de Hugo Chávez. Lo que sí hizo la gestión del MAS, en ese afán de construir un estado indígena, fue robar los símbolos de la resistencia y ponerlos en el Estado y en los uniformes de las fuerzas represivas que históricamente y hoy también son los verdugos de todos los pueblos originarios.

Irónicamente, el rol de las fuerzas armadas fue determinante para que Evo renuncie. Vamos a dejar claro que no se trató de buenos policías que no querían masacrar al pueblo. Nada de ese delirio de policías del pueblo o policías antifascistas. La policía se amotinó pidiendo una serie de beneficios económicos, aprovechando la ocasión[9]. Y cuando volvió a las calles lo hizo para defender a sus patrones de siempre, los ricos que se creen blancos occidentales. La policía jamás será amiga, es la fuerza represora. 

Hay quien no lo olvida y eso es lo que aplaudimos de las decenas de estaciones policiales quemadas, del saqueo de la aduana y de la muerte del coronel de la UTOP, quien asustado por las dinamitas terminó chocando su auto contra un minibús, por cierto del minibús ningún medio dice nada. 

Los vandalismos no solamente son acciones teleguiadas para que vuelva el MAS, son también la recuperación de la vida atacando a quien la reprime. Y ciertamente es un horizonte anárquico que esa recuperación de la vida sea limpiada de todos los partidos.

Y la derecha?

La aparición de un caudillo del más alto calibre fascista, Camacho, hijo de la población terrateniente burguesa, ex militante de la Unión Juvenil Cruceñista[10], agrupación de choque y marcadamente racista y jefe del Comité Cívico Pro Santa Cruz[11], defiende los intereses de la parte «rica» de Bolivia, rica en tierras, soja, ganado pero aparentemente menos rica en pensamiento, ya que Camacho pidió ayuda para entender la propia constitución política del Estado, nada más y nada menos, que al Canciller de Brasil, famoso por sus discursos donde mezcla desde esoterismo hasta literatura de las protestas y después de la renuncia, entrar al palacio de gobierno, quemando la Wiphala[13], con la bandera de Bolivia y la biblia. 

Misma biblia con la que entro la flamante presidenta, Jeanine Añez, rodeada de militares. En la actitud de la derecha existe una reacción y vigencia de los viejos valores de la dominación: el nacionalismo, el caudillismo, el patriarcado, la colonización, la supremacía de una idea criolla de lo blanco y la insistencia en el poder de dios, ese dictador eterno que hace siglos intenta dominar a todo tipo de rebeldes y extirpar las «idolatrías» de todos los pueblos originarios. En sus palabras llamando a la unidad nacional y a una sola Bolivia, reside la imposición de un Estado sobre todas las demás colectividades y el deseo de normalidad ciudadana que les garantice seguir dominando después de la pesadilla de 13 años de estar fuera del poder político. 

Esos actos, sumados a los policías de Santa Cruz sacándose la Wiphala de los uniformes, serán los gestos que despertarán las tensiones camufladas. Porque lo que hicieron con la Wiphala es lo que quieren hacer con los pueblos originarios. Porque rechazar la Wiphala contiene todo el colonialismo que existe en Bolivia, donde la gente se mira al espejo y se ve blanca por ser más educada, más civilizada. Porque entrar con la biblia y la bandera, expulsando la Wiphala expresa la limpieza étnica que la dominación siempre soñó en Bolivia.

Otro momento.

Y este es un segundo momento, en el que ya sin el Líder Evo Morales, la protesta continuó desbordando. Saqueos y vandalismos de todos los lados permanecen. Inicialmente, sin policía y sin presidente, las «hordas» provocan el pánico ciudadano, un pánico histórico a la venganza de los racializados como indígenas. Al final los que dominan saben que comen, compran, son servidos, transportados y hasta viven en casas que son hechas por lo que llaman indígenas. Pero los saqueos, así como los ataques, son mucho más que la acción de un partido. Pensar apenas en partidos nos desvincula de la complejidad de nuestras tensiones y procuras anárquicas. Los saqueos y ataques también son el resultado de la exclusión y la servidumbre seculares.

Si ampliamos nuestra visión más allá de las fronteras de partidos de izquierda y derecha, y miramos hacia la hermosa y urgente destrucción de la dominación, podemos sentir las tensiones irresueltas en Bolivia. La quema de la Wiphala, como la quema de los ponchos en Sucre en el 2008[14], son actos que a cada cierto tiempo nos recuerdan la cara de la dominación, del proyecto civilizador, del cual el Estado es parte vital, y todos los que entran en el. ¿Por qué? Porque el Estado en este continente, fue el resultado de una imposición colonial, que fue mutando en guerras y «revoluciones» entre elites criollas. Porque el Estado es el brazo legalizador de la devastación de la tierra, mediante sus políticas de desarrollo y progreso. Porque el Estado es Poder y el poder usa la fuerza represiva para aniquilar cualquier libertad y corrompe a cualquiera. 

 En Consecuencia, y aunque parezca obvio para un anarquista decir esto, no es a través del Estado ni de partidos (sean o no de izquierda) que se aniquila la dominación. Se aniquila a la dominación destruyendo el Estado y a sus falsos críticos. Ese es el horizonte que inspira la lucha anárquica, antagónica al poder venga de donde venga, un horizonte que nos lleva a ver la posibilidad de una absoluta libertad. Por todo eso, cuando los anarquistas decimos que queremos la destrucción del Estado, hablamos muy en serio.

Pero ese horizonte, también lo hemos aprendido de los pueblos de los cuales heredamos nuestras raíces nativas que hace siglos no precisan del Estado

Es por eso que nuevamente oímos en las calles el grito – Ahora sí Guerra Civil!! [15] Grito antiguo que ya escuchamos en la Guerra del Gas y del Agua[16], que recuerda que la guerra en estas tierras nunca se dio entre los pueblos originarios y los colonizadores, sino entre élites criollas. Grito que, hoy es alzado de nuevo por una comunidad que aparentemente se asienta en el territorio de El Alto, pero que es mucho mayor, la colectividad racializada como indígena, desde donde recordamos que la tensión contra el proyecto civilizador no está resuelta, pues cotidianamente se expresa en las exclusiones más variadas. Y eso es algo que ningún gobernante puede resolver.

Sobre las Constituyentes y la Constitución.

La falsa resolución de esas tensiones mediante la Constituyente impulsada por el MAS entre 2006 y 2008[17], fue una solución en papel legal (lógica occidental) de problemas que se asientan en la piel y la visión del mundo antagónica al Estado Capital. Una constituyente, y su constitución resultante, son los instrumentos del pacto social entre la sociedad y el Estado. Son el sello de la sumisión de las colectividades hacia un Estado y la derrota de cualquier lucha autónoma. No es por acaso que las Constiyentes aparecen precisamente como «soluciones» para salvar o Estado en momentos de inestabilidad o desencanto con él. 

Así aparecieron las constituyentes post dictaduras en el Brasil, en 1946, durante la Era Vargas, la que vino junto a una amnistía (1945), y la constituyente de 1987-1988, que llego después de la amnistía de 1979; ambos procesos funcionaron como pacificadores[18] y restablecedores de los lazos desgastado de la sociedad con el Estado. De forma similar, la Constituyente y la nueva Constitución Plurinacional de Bolivia sirvieron par a calmar los ánimos de revuelta que ciertamente no dejaban actuar al Estado desde el 2000. Pero esa Constituyente y su constitución construyeron un corral institucional que desvinculó a la gente de la forma autónoma de hacer política y lucha: la calle y la protesta. La Constituyente redujo luchas milenarias a un partido, el MAS, y permitió que el racismo y el colonialismo se disfracen de oposición política. Por eso a ellos, los dominadores de siempre, les resultó más fácil insultar un indio, llamándolo masista, que manteniendo el clásico indio de mierda que resulta muy políticamente incorrecto.

La Nueva Constitución y la cara indígena de Evo confundieron tanto con esa su inclusión, que confundieron hasta a aquellos que antes eran antagónicos al Estado, quienes de repente se vieron siendo parte tanto de un grupo indígena como de un ministerio, siendo parte de un grupo de comerciantes de contrabando como siendo autoridad pública. Fuertes y combativas colectividades se volvieron gobierno, y con la inclusión confundieron y se conformaron, perdiendo de vista que las jerarquías no solo de clase sino de cultura y color de piel quedaron apenas escondidas. Muchos «ácratas» y libertarios también quedaron severamente confundidos también (como sucedió en Venezuela con los anarco chavistas, en México con los anarco zapatistas, y también en el Brasil con los pro lula), probablemente porque solo acompañaban a los movimientos sociales y no hacían de la anarquía una búsqueda individual que no se perdiera a la primera tormenta[19]. Esa confusión sumada al rechazo (con una fuerte represión de por medio) de una práctica anárquica radical, terminaron por casi silenciar al anarquismo en Bolivia[20].

Por eso hoy en día es importante decir algo, desde la anarquía, cuando un presidente renuncia, para que esos confundidos, no lleguen al extremo de sentir pena por un Presidente, o creer que luchar contra la derecha es lo mismo que bajar la apuesta por la libertad hacia alianzas con partidos de izquierda. Que el presidente que gobierna sea más o menos simpático para las visiones de mundo inclusivas es un debate más profundo, a pesar de lo cual no podemos olvidar que un Presidente aunque sea indígena, mujer, negro, o libertario, es el guardián del Estado, del Capital y de la devastación de la Tierra porque decide mandar sobre los otros y disponer de la vida y las personas como recursos.

Somos anárquicos, y hablar de golpe solo legitima la lógica estatal y acorrala el pensamiento hacia los partidos y el parlamento. El debate sobre si es o no es golpe apenas refuerza la intangibilidad del Estado, sus leyes y funcionarios. 

La lógica estatista ha lavado tanto la mente de las personas que no consiguen ver que somos nosotros mismos los encargados de solucionar nuestros problemas y que ninguna puerta es abierta para nosotros por ningún salvador. La reducción de la lucha en partidos, así como el pensamiento dual entre izquierda y derecha, imposibilitan buscar horizontes de lucha radicales que construyan autonomía y apunten hacia la destrucción absoluta del Estado.

Siempre es el momento.

Por eso quiero resaltar que fuimos precisamente los anarquistas los primeros a luchar contra el gobierno de Evo Morales, con acción ofensiva contra la macabra intervención del TIPNIS en palabra y propaganda por el hecho. Entonces preguntamos ahora, si este momento se trata de perder frente a la derecha? Quien tiene la lucha como un hábito de vida sabe que no perdimos nada, que todo continúa.

Que Evo haya perdido no significa que la derecha haya ganado. Y que Evo continúe no quiere decir que se acabe la dominación. Para quien lo olvida, ni el congreso, ni el gobierno son un triunfo para ningún ácrata amante de la libertad. La lucha contra la derecha siempre fue la lucha contra la dominación, contra devastación, contra el dios tirano, contra el racismo y claro, contra el Estado. Siempre luchamos contra ella, y precisamente por luchar contra esa derecha, contra la que lucharemos siempre, es que se originan muchas de las mencionadas confusiones. 

La mejor respuesta la están dando desde el Alto, quienes insisten «Escuchen. No es el masista el que bloquea, no es el masista el que se enfurece por la quema de su símbolo, por la ofensa racista, por la indiferencia, por la hipocresía, por el paternalismo, no, no y mil veces no. Entiendan, no es el masista el que está en las calles, es toda una sociedad, es toda una ciudad de migrantes dentro de su territorio aymara la que se moviliza. Es la ciudad aymara. Son los veteranos del 2003, son los huérfanos que han perdido a sus padres por la balacera propiciada en el gobierno de quien ahora propugna la democracia. No es el masista señores, es el alteño el que está luchando. Es el aymara».[21], y protestan fuerte y violentamente gritando -La Wiphala se respeta carajo!, grito que carga el rechazo, desde el primer día, a esa derecha, la dominación, que entra a gobernar

El llamado ahora es a atacar, pero jamás defendiendo una opción menos peor, ni un partido, ni «alianzas» que nos desvíen del deseo de vivir libres, como somos, y sin ser mandados. Atacar cada fuerza represiva, cada institución estatal, cada representación del estado boliviano, de cualquier estado, inspirados por el odio a la dominación. Al final, siempre estuvimos contra el Estado, y siempre resistimos a todos los poderes, siendo racializados como indígenas, y procurando la anarquía. Que ahora tengamos que explicar didácticamente porque no sentir pena por un partido o un gobernante tiene que llevar a una severa crítica.

Mientras escribo estas líneas, hay fuertes protestas[22], los presos del Penal de San Pedro están amotinados y el director del Régimen Penitenciario ha renunciado, las fuerzas armadas, junto a la policía (esa policía que se negó a reprimir a los jóvenes civilizados y democráticos) han matado por lo menos diez personas en La Paz y Cochabamba, diez personas de ojos achinados, piel morena e idiomas ancestrales a los cuales llaman masistas. Existen cientos de detenidos acusados de lo mismo, pero que no son solo eso, sino cocaleros, aymaras, quechuas, guaranis, personas insultadas por siglos… Se lleva a cabo una surrealista persecución contra toda persona, médicos incluidos, provenientes de Cuba y Venezuela, así como la expulsión de todo lo que creen es «una amenaza comunista» y el poder centralizado no establece dialogo con los sectores sociales sin mediación de la ONU, UE e Iglesia.

Las cosas están claras y la mejor respuesta a los miedos de la «ascensión del fascismo en esta parte del continente», a las preocupaciones geopolíticas de izquierda y derecha, es ni un día de descanso. Solo el fin del Estado permite crear autonomía y seguir con la autonomía que ya se vive en tantas colectividades hace milenios. Más allá de la pelea de partidos que solo codician el poder, somos alegres guerreros defensores de lo que somos, amantes de la libertad, resistencia viva a la colonización desde hace siglos. Que la bandera negra y la Wiphala se encuentren de nuevo en tantas calles, en tantas luchas, con la mecha pronta para el conflicto, libres del Estado.

El fin de un liderazgo, es el inicio de la libertad.
Para los que luchan contra todo tirano,
que los vientos de los achachilas soplen resistencia!
Para que la revuelta sea contagiosa!

Ni Izquierda ni Derecha!

Muerte al Estado y Que viva la Anarquía!

Pd. 1. A los compas de Cochabamba, Santa Cruz, La Paz, El Alto, y a los que desde el internacionalismo han nutrido este texto con narraciones de lo que sucede en cada lugar y sobre todo con la insistencia de luchar.

Pd. 2. Con la memoria de los anarquistas que han sabido criticar todos los totalitarismos desviadores del horizonte de lucha radical por la libertad.

[1] El 21de febrero de 2016, se llevó a cabo el Referéndum que preguntaba si estaban de acuerdo con modificar la Constitución para que presidente y vicepresidente del Estado puedan ser reelectos dos veces de manera continua (SI o NO). A pesar de los resultados, 51% por el NO y 49% por el SI, en noviembre de 2017, el Tribunal Constitucional, sorprendió con la noticia: Que el presidente Evo Morales y demás autoridades podían buscar la reelección al cargo sin límites, porque la constitución da el derecho humano de candidatearse a presidente. www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-46450251

[2] En Agosto de este año se quemaron «accidentalmente» más de 2 millones de hectáreas de la región conocida como Chiquitania. poco antes habían anunciado como logro económico la exportación de ganado y soja a China: «Mediante un trabajo coordinado e intenso desarrollado con el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras del Estado de Bolivia, se hizo posible la suscripción de este importante protocolo que tiene por objetivo facilitar la exportación de la carne de res desde mi país hacia China” canciller Diego Pary en abril de 2019, http://www.la-razon.com/economia/bolivia-protocolo-mercado-chino-carne-boliviana-exportacion_0_3137086262.html

[3] TIPNIS, es la abreviación de Territorio Indígena Isiboro Sécure, Reserva Natural e Indígena que Evo Morales autorizó a ser atravesada por una carretera que era parte de la IIRSA (Iniciativa para la Integración Regional Sud Americana), Intento que fue derrotado por sucesivas marchas y conflictos entre 2007 y 2011, cuando finalmente declaro intangible al TIPNIS, pero continuó cooptando a los pueblos de esa región con regalos, en expectativas de poder continuar con la carretera. https://tipnisbolivia.org/tag/iirsa/, https://operamundi.uol.com.br/politica-e-economia/16585/evo-se-curvou-ao-39-novo-imperialismo-brasileiro-39-diz-lider-indigena-da-bolivia

[4]» Nuestro abrazo solidario a lxs compas que están luchando en las calles, no por un mejor gobierno, sino por la destrucción de toda forma de Poder», dijeron en un comunicado, explicando también un poco del contexto en Bolivia: «Como ácratas nos desbordamos de estas protestas que se interesan en tomar el Poder, no estamos de acuerdo ni con la oposición que representa el regreso de la derecha o de la izquierda que gobierna actualmente.» https://es-contrainfo.espiv.net/2019/11/06/la-paz-bolivia-contra-la-crisis-social-local-y-protesta-solidaria-en-el-consulado-chileno/

[5] Al respecto pueden leerse las investigaciones de Carmen Beatriz Losa dedicadas a compilar la historia de los kallawayas y la medicina nativa, así como su penalización y posterior inclusión en el estado mediante cédulas institucionales de validación, lo que rompía con toda la tradición y valorización locales.

[7] Mi militancia-MITKA” de Felipe Quispe Huanca, Ediciones Pachakuti. La Paz

[8] García Linera, Álvaro. ¿Qué es Una Revolución? De la Revolución Rusa de 1917 a la revolución de nuestros tiempos. Vicepresidencia del Estado, La Paz, 2017.

[9] La policía pidió igualdad salarial con las Fuerzas Armadas, viviendas para cada uno de ellos y tantos beneficios económicos que los alejaría aun más de cualquier idea de pueblo carente de esos beneficios. https://www.la-razon.com/nacional/Motin-policial-capitales-presion-policiales_0_3254074615.html

[10] La unión Juvenil Cruceñista es una agrupación regionalista, de ultra derecha, autodenominada Grupo de Choque del Comité Cívico Por Santa Cruz. Algunos de sus miembros han sido procesados por hechos de violencia racista, como Jorge Holberg. Inolvidables sus famosas acciones, de salir a las calles con bates de beisbol, escudos con una cruz verde, manoplas y uniformizados con camisetas blancas, pantalones jeans y cabello corto, para golpear indios. https://www.indios.org.br/pt/Not%C3%ADcias?id=15921

[11] El Comité Cívico Pro Santa Cruz fue fundado en 1950, en la Universidad Gabriel René Moreno de la ciudad de Santa Cruz, con Hernando García Vespa, secretario de Gobierno de la Federación Universitaria Local como organizador del evento. En esa época, pocas décadas después de la Guerra del Chaco (1932-1935), y dos años antes de la Revolución de 1952, estaban iniciándose una serie de aberturas económicas, como los ferrocarriles y carreteras, hacia la zona de Santa Cruz que querían aprovechar para salir del tercer mundo. EL CCpSC defiende los intereses de la región ganadera, sojera el agronegocio en Bolivia. https://www.comiteprosantacruz.org.bo

[13] La Wiphala, es un símbolo de varios pueblos que rememoran el Tawaintinsuyo denominación del espacio controlado por los incas en el cual existían muchos pueblos. Si bien su origen, no es claro, porque parece haber sido bastante múltiple y con diversas apariencias, «la gran explosión de la Wiphala sobretodo en la parte andina acontece con las movilizaciones del sindicalismo campesino en la década de 1970 en Bolivia». Esa recuperación de ella como símbolo de lucha, hace que sea bastante más que una bandera, sino el emblema de varias colectividades nativas y la representación de la filosofía andina. https://pueblosoriginarios.com/sur/andina/aymara/whipala.html

[14] Me refiero a la humillación que miembros del Comité Interinstitucional y estudiantes de la Universidad San Francisco Xavier provocaron contra personas identificadas como «masistas», que vestían ropas tradicionales de sus pueblos originarios, a quienes obligaron a arrodillarse y besar las banderas de Sucre y Bolivia, mientras quemaban sus ropas típicas. Recomiendo el documental de Cesar Brie Humillados y Ofendidos https://www.youtube.com/watch?v=my_dfXXaLTI, para conocer un poco.

[16] La Guerra del agua (2000), fue un conflicto entre la población de Cochabamba y la intención de privatizar el agua para beneficiar una empresa norteamericana, empresa que salió derrotada de esa ciudad https://www.youtube.com/watch?v=jqj4MHjBh6A. La guerra del Gas, 2003, en La Paz, incluyó varios días de conflicto y cerco a la ciudad de La Paz, primero en demanda de gas para Bolivia y no para exportación, y después como protesta por el asesinato de ochenta personas que murieron a tiros por el ejército que desbloqueo las calles para abastecer de gasolina a la ciudad de La Paz.

[17] La Asamblea Constituyente empezó el 6 de agosto de 2006, en Sucre, con el propósito de redactar una nueva constitución que fue aprobada el 10 de diciembre de 2007 por la Asamblea y por referéndum, está vigente desde el 7 de febrero de 2009.

[18] Pela «pacificação da família brasileira»: uma breve comparação entre as anistías de 1945 e 1979. Carla SImeone Rodeghero. 2017, Alameda, SP.

[19] La búsqueda individual por la anarquía es parte indispensable de cualquier búsqueda por la anarquía. Si los anarquistas somos anarquistas por algún colectivo, limitamos nuestras capacidades expansivas a ese colectivo, y los anarquistas, somos prófugos, somos presos, somos desterrados, somos inmigrantes, no tenemos patria (pero si raíces y amamos la tierra) peleamos; o sea, nos quedamos solos y nos desagregamos, pero en todo momento, seguimos siendo anarquistas por la anarquía. La búsqueda individual por la anarquía, además, no significa ningún obstáculo a la construcción colectiva, por el contrario la impulsa porque una individualidad que busque la anarquía, buscará siempre cómplices y espacios para vivirla.

[20] Resulta exagerado decir que la ofensiva permaneció en Bolivia. Pero resulta exagerado decir que nada sucede allí. Acciones precisas y puntuales como las molotovs contra el consulado de Argentina por la Desaparición de Santiago Maldonado; o la propaganda y solidaridad, así como la última feria del libro anarquista, no dejan sabor a nada, pero si ganas de más.

[21] http://jichha.blogspot.com/2019/11/no-son-masistas-son-altenos-carajo.html. La Universidad Pública del El Alto, Los kataristas y algunas figuras como Felipe Quispe, el Mallku, así como muchas personas, dejan en claro que sus protestas son la respuesta de indignación contra la quema de la Wiphala, y el uso de la biblia para deslegitimar lo andino. La página citada es una referencia para seguir y conocer el pensamiento katarista actual.

[22] https://www.youtube.com/watch?v=NKlFybQYhqY

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Bolivia: un Levantamiento Popular aprovechado por la Ultraderecha - Raul Zivechi

Buceamos en la historia desarrollada dentro de los partidos de izquierda e indígenas bolivianos que han llevado al Golpe de Estado de la ultraderecha. 

La izquieda domesticada podrá clamar por un Golpe de Estado, pero es necesario explicar la pérdida de apoyo popular de Evo Morales. En este fuerte artículo de Raul Zibechi el posicionamiento de Evo Morales con las élites y contra sus bases, una suerte de Despotismo Ilustrado de "Todo para el Pueblo pero con las Oligarquías", reside en el origen de su caída. De fondo un mejunje territorial, racial e ideológico en el que distintas corrientes han sido hábilmente separadas e inhabilitadas para hacer frente a la opresión estatal por un lado y fascista por el otro; la opresión impulsada por las multinacionales e intereses extranjeros que gobiernan el país. Caldo de cultivo de la ultraderecha que ahora aflora exultante.

No confundir a Evo Morales o Indígenas con izquierda solo porque hayan realizado mejoras sociales, inevitables y necesarias para la explotación eficiente del país, producto del desarrollo de las presiones productivas del capital. Indigenismo no es izquierda. Así como hay grupos abiertamente progresistas también hay un fuerte nacionalismo entre las comunidades indígenas que las separa, que choca con el nacionalismo centralista y tiene como resultado la fragmentación y confrontación entre grupos ideológicamente parecidos. Luchas de poder entre fascistas por ver quién explota a su pueblo.

Este periodo de turbulencias cuyo fin es la explotación del litio por parte de las multinacionales solo podrá resolverse si las comunidades indígenas asumen su rol dentro del orden mundial, se dan cuenta de su condición trabajadora, reconocen en el fascismo a su enemigo y desechan el nacionalismo como ideología base propiciando el internacionalismo, la solidaridad entre pueblos y la lucha contra el patrón, blanco o indígena, dentro de su propio territorio.

Desde la tarcoteca ánimo al pueblo Boliviano.

Salud! PHkl/tctca
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Fuente - Bolivia: un levantamiento popular aprovechado por la ultraderecha - Desinformémonos 11.11.2019 por Raul Zibechi vía Gargantas Libertarias 

El levantamiento del pueblo boliviano y de sus organizaciones fue lo que en última instancia provocó la caída del gobierno. Los principales movimientos exigieron la renuncia antes de que lo hicieran las fuerzas armadas y la policía. La OEA sostuvo al gobierno hasta el final. La crítica coyuntura que atraviesa Bolivia no comenzó con el fraude electoral, sino con el sistemático ataque del gobierno de Evo Morales y Álvaro García Linera a los movimientos populares que los llevaron al Palacio Quemado, al punto que cuando necesitaron que los defendieran, estaban desactivados y desmoralizados.

1.- La movilización social y la negativa de los movimientos a defender lo que en su momento consideraron “su” gobierno fue lo que provocó la renuncia. Así lo atestiguan las declaraciones de la Central Obrera Boliviana, de docentes y autoridades de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), de decenas de organizaciones y de Mujeres Creando, quizá la más clara de todas. La izquierda latinoamericana no puede aceptar que una parte considerable del movimiento popular exigió la renuncia del gobierno, porque no puede ver más allá de los caudillos.

La declaración de la histórica Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), cercana al gobierno, es el ejemplo más claro del sentimiento de muchos movimientos: “Presidente Evo ya hiciste mucho por Bolivia, mejoraste la educación, salud, le diste dignidad a mucha gente pobre. Presidente no dejes que tu pueblo arda ni te lleves más muertos por encima presidente. Todo el pueblo te va a valorar por esa posición que tienes que tener y la renuncia es inevitable compañero Presidente. Tenemos que dejar en manos del pueblo el gobierno nacional”.

2.- Este triste desenlace tiene antecedentes que se remontan, en apretada síntesis, a la marcha en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS) en 2011. Luego de esa acción multitudinaria, el gobierno empezó a dividir a las organizaciones que la convocaron.
Mientras Morales-García Linera mantuvieron excelentes relaciones con el empresariado, dieron un golpe del Estado contra el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) y la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), dos organizaciones históricas de los pueblos originarios. Mandaron a la policía, echaron a los dirigentes legítimos y atrás llegaron, protegidos por la policía, los dirigentes afines al gobierno.

En junio de 2012 CIDOB denunció “la intromisión del gobierno con el único propósito de manipular, dividir y afectar a las instancias orgánicas y representativas de los pueblos indígenas de Bolivia”. Un grupo de disidentes con apoyo del gobierno desconocieron a las autoridades y convocaron una “comisión ampliada” para elegir nuevas autoridades.

En diciembre de 2013, un grupo de disidentes de CONAMAQ, afines al MAS, tomaron el local, golpearon y expulsaron a quienes allí se encontraban con apoyo de la policía, que permaneció resguardando la sede e impidiendo que las legítimas autoridades pudieran recuperarla. El comunicado de la organización asegura que el golpe contra CONAMAQ se dio para “aprobar todas las políticas en contra del movimiento indígena originario y del pueblo boliviano, sin que nadie pueda decir nada”.

3.- El 21 de febrero de 2016 el propio gobierno convocó un referendo para que la población se pronunciara a favor o en contra de la cuarta reelección de Morales. Pese a que la mayoría dijo NO, el gobierno siguió adelante con los planes de reelección.

Ambos hechos, el desconocimiento de la voluntad popular y la expulsión de las legítimas direcciones de movimientos sociales, representan golpes contra el pueblo.

Más grave aún. En la mañana del miércoles 17 de febrero, días antes de la celebración del referendo, una manifestación de padres de alumnos llegó hasta la alcaldía de El Alto. Un grupo de cien manifestantes ingresó por la fuerza al recinto provocando un incendio en el que murieron seis personas. Los manifestantes que se escudaron en la movilización de los padres pertenecían al oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).

Este es el estilo de un gobierno que denuncia “golpe” pero una y otra vez ha actuado de forma represiva contra los sectores populares organizados que enfrentaron sus políticas extractivistas.

4.- Las elecciones del 20 de octubre 2019 consumaron un fraude para la mayoría de las personas en Bolivia. Los primeros datos apuntaban hacia una segunda vuelta. Pero el conteo se detuvo sin explicación alguna y los datos que se ofrecieron al día siguiente mostraban que Evo ganaba en primera vuelta, ya que obtenía más de 10% de diferencia aunque no llegara a 50% de los votos.

En varias regiones se producen enfrentamientos con la policía, mientras los manifestantes queman tres oficinas regionales del tribunal electoral en Potosí, Sucre y Cobija. Las organizaciones ciudadanas convocan a una huelga general por tiempo indeterminado. 

El día 23, Morales denuncia que está en proceso “un golpe de estado” por parte de la derecha boliviana.

El lunes 28, se intensifica la protesta con bloqueos y enfrentamientos con la policía, pero también entre simpatizantes y opositores del gobierno. Como en otras ocasiones, Morales-García Linera movilizan a las organizaciones cooptadas para enfrentar a otras organizaciones y a personas que se oponen a su gobierno.

El 2 de noviembre se produce un viraje importante. El presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, que mantenía una alianza con el gobierno de Morales, Luis Fernando Camacho, llama al ejército y a la policía a “ponerse del lado de la gente” para forzar la renuncia del presidente, invocando a dios y la biblia. 

El viernes 8 se amotinan las primeras tres unidades policiales en Cochabamba, Sucre y Santa Cruz, y los uniformados fraternizaron con los manifestantes en La Paz. Dos días después, con un país movilizado, el binomio ofrece su renuncia verbal, que no escrita.

5.- En este escenario de polarización, debemos destacar la notable intervención del movimiento feminista de Bolivia, en particular el colectivo Mujeres Creando, que encabezó una articulación de mujeres en las principales ciudades.

El 6 de noviembre, en plena polarización violenta, María Galindo escribió en el diario Página 7: “Fernando Camacho y Evo Morales son complementarios”. “Ambos se erigen en representantes únicos del ‘pueblo’. Ambos odian las libertades de las mujeres y la mariconada. Ambos son homofóbicos y racistas, ambos usan el conflicto para sacar ventaja”.

No sólo exige la renuncia del gobierno y del tribunal electoral (cómplice del fraude), sino la convocatoria de nuevas elecciones con otras reglas, donde la sociedad esté involucrada, para que “nadie necesite nunca más de un partido político para ser escuchad@ y para hacer ejercicio de representación”.

La inmensa mayoría de las personas que habitan Bolivia no entró en el juego de la guerra que quisieron imponer Morales-García Linera cuando renunciaron y lanzaron a sus partidarios a la destrucción y el saqueo (en particular en La Paz y El Alto), probablemente para forzar la intervención militar y justificar así su denuncia de un “golpe” que nunca existió. Tampoco entraron en el juego de la ultraderecha, que actúa de forma violenta y racista contra los sectores populares.

6.- La izquierda latinoamericana, si es que aún queda algo en ella de ética y dignidad, debemos reflexionar sobre el poder y los abusos que conlleva su ejercicio. Como nos enseñan las feministas y los pueblos originarios, el poder es siempre opresivo, colonial y patriarcal. Por eso ellas rechazan los caudillos y las comunidades rotan sus jefes para que no acumulen poder.

No podemos olvidar que en este momento existe un serio peligro de que la derecha racista, colonial y patriarcal consiga aprovechar la situación para imponerse y provocar un baño de sangre. El revanchismo político y social de las clases dominantes está tan latente como en los últimos cinco siglos y debe ser frenado sin vacilaciones.

No entremos en el juego de la guerra que ambos bandos nos quieren imponer.

Fuente: https://desinformemonos.org/bolivia-un-levantamiento-popular-aprovechado-por-la-ultraderecha/?fbclid=IwAR1kNrcrqWLW82kOefjzqtCJWtwHQ8IRKOvlk-2VUHEWpdmqGCmdWXj3Y_A

lunes, 11 de noviembre de 2019

El Golpe de Estado en Bolivia sigue el patrón de Golpe de Venezuela capitaneado por la OEA. Cronología

El presidente de Bolivia, Evo Morales , renunció después de tres semanas asedio y violentas protestas en todo el país contra su reelección, tras perder el apoyo de las fuerzas armadas y la policía y soportar todo tipo de presiones nacionales e internacionales. Morales había convocado el mismo domingo a nuevas elecciones, tras una auditoría forzada por la OEA que "sorpresivamente" detectó "irregularidades" en los comicios. El anuncio no conformó a los líderes opositores que volvieron a exigir su renuncia en medio de profundas tensiones y ataques directos a casas de funcionarios y sindicalistas. Siguiendo el patrón negacionista visto en Venezuela el conflicto comenzó el mismo día en que se celebraron elecciones presidenciales.

-Domingo 20 de octubre:

Los bolivianos acuden a las urnas para elegir a un nuevo presidente. Evo Morales, primer jefe de Estado indígena en Bolivia y en el poder hace 13 años, busca un cuarto mandato con el aval de la justicia boliviana que lo habilita a participar de los comicios tras el traspié sufrido en el referéndum de 2016. El expresidente (2003-2005) fascista Carlos Mesa aparece como el candidato opositor mejor posicionado. Busca alcanzar una eventual segunda vuelta.

La noche de la elección, Morales lidera el conteo con el 45,28% de los votos frente al 38,16 % de Mesa, con el 84 % del escrutinio realizado. Para evitar un escenario de balotaje, Morales debe obtener una mayoría absoluta o al menos el 40 % de los votos con una diferencia de 10% sobre el segundo candidato. Espera que el voto rural termine de darle el triunfo en primera vuelta.

La oposición tanto interna como internacional empieza a presionar, y los observadores internacionales critican la lentitud de las autoridades para proporcionar el resultado final. Ambos empiezan a agitar el fantasma de un posible fraude. Se inician las primeras manifestaciones opositoras en las calles.

-Lunes 21 de octubre

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) otorga el 46,4% de los votos a Morales, contra un 37,07 % para Mesa, con el 95,63% del conteo realizado. La brecha se acerca a los 10% necesarios para ganar en primera vuelta. 

Mesa denuncia fraude y radicaliza su discurso. En varias regiones estallan incidentes violentos que incluyen incendios provocados por militares y policías, enfrentamientos con la policía y saqueos. 

Manifestantes de derechas queman tres oficinas regionales del Tribunal Supremo Electoral en Potosí (suroeste), Sucre (sur) y Cobija (norte).

-Martes 22 de octubre

Organizaciones ciudadanas convocan a una huelga general por tiempo indeterminado. En conferencia de prensa, la OEA manifiesta "su profunda preocupación y sorpresa por el cambio drástico y difícil de justificar" de los resultados preliminares. Afirman que en su informe recomendarán una segunda vuelta. Como respuesta, el gobierno y el TSE proponen que se realice una auditoría sobre el proceso electoral. El presidente del TSE, Antonio Costas, abandona su cargo por la "desatinada decisión" de suspender la difusión del conteo preliminar. 

El fascista reconocido Luis Almagro, secretario general de la OEA, confirma que auditarán el proceso electoral para "verificar su integridad". El canciller Diego Pary le dice a la Unión Europea que podrá revisar "una a una las actas" si así lo desea. 

Miércoles 23 de octubre

Morales denuncia por primera vez que está en marcha un golpe de Estado por parte de la derecha boliviana, con apoyo internacional. 

Las huelgas se replican en todo el país y se multiplican los incidentes tras enfrentamientos entre partidarios de ambos bandos.

-Jueves 24 de octubre

El candidato presidencial Carlos Mesa niega las acusaciones y le dice a Evo Morales que es él quien no respeta la Constitución. También convoca a manifestaciones pacíficas, aunque se siguen registrando incidentes. El conteo oficial de votos se actualiza: el 99% del escrutinio indica que Evo Morales gana en primera vuelta.

-Viernes 25 de octubre

Se dan a conocer los resultados finales y Morales es declarado oficialmente ganador con el 47,08% de los votos frente al 36,51% de Mesa: supera los 10% exigidos para evitar la segunda vuelta. La oposición, la OEA, la Unión Europea, Estados Unidos, Colombia y Argentina se unen bajo el mismo paraguas y exigen un balotaje. Los bloqueos de calles y los enfrentamientos entre militantes oficialistas y opositores continúan con el correr de los días.

-Jueves 31 de octubre
Empieza la auditoría de la OEA sobre el recuento de votos, solicitada por el gobierno pero ahora rechazada por la oposición.

-Viernes 1 de noviembre

Renuncia Arturo Espinosa, jefe de la misión de la OEA. Espinosa había publicado un artículo de opinión sobre las elecciones en Bolivia donde criticaba abiertamente a Evo Morales.

-Sábado 2 de noviembre

El líder cruceño Luis Fernando Camacho se erige como el rostro más visible y radicalizado de la oposición. Llama al ejército y la policía a "ponerse del lado de la gente" y le pide la renuncia al presidente. Morales llama a las fuerzas armadas a "servir al pueblo boliviano" manteniéndose cerca de su gobierno.

-Miércoles 6 de noviembre

Se repiten violentos enfrentamientos en Cochabamba y bloqueos en otras partes del país. En Vinto, manifestantes fascistas prenden fuego el edificio municipal y obligan a la alcaldesa Patricia Arce Guzman (MAS) a caminar descalza por el pueblo, cubierta de pintura roja, bajo insultos y amenazas.

-Viernes 8 de noviembre

Tres unidades policiales se amotinan en Cochabamba, Sucre y Santa Cruz. La policía se muestra cercana a los manifestantes fascistas en La Paz y la protesta opositora se extiende a otras regiones del país. 

Morales denuncia un golpe de Estado "en curso", pero el gobierno descarta una operación militar contra los amotinados.

-Sábado 9 de noviembre

Efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) de Cochabamba se amotinan y llaman a nombrar nuevos comandantes. Con el correr del día se fueron sumando los regimientos policiales de otros departamentos como Chuquisaca.

-Domingo 10 de noviembre

Morales anuncia por la mañana que convocará a "nuevas elecciones nacionales que, mediante el voto, permitan al pueblo boliviano elegir democráticamente nuevas autoridades". Poco antes, al dar a conocer el informe preliminar de su auditoría, la OEA exige la anulación de las presidenciales de octubre y la realización de nuevos comicios. Dos ministros y el presidente del Congreso renuncian frente a un clima acelerado de violencia. Las Fuerzas Armadas y la Policía le piden la renuncia al presidente. Desde la localidad de Chimoré, Morales anuncia finalmente su renuncia después de 13 años en el poder.

martes, 26 de junio de 2012

Huelga policial en Bolivia

El acuerdo firmado entre el Gobierno de Bolivia y los dirigentes sindicales de la policía en la madrugada del domingo no ha logrado acabar con el motín policial que ha dejado al país sin agentes desde el pasado jueves. La tropa rechaza el documento y ha decidido seguir con las protestas. El Gobierno, por su parte, sigue hablando de una “conspiración” contra el presidente, Evo Morales. Los ministros del Interior, Carlos Romero, y de Finanzas, Luis Arce, y los delegados de los amotinados y de las esposas de los policías suscribieron la madrugada del domingo un acuerdo que estableció un aumento salarial de 22 euros, retroactivo a enero, entre otros puntos adicionales.



Ayer, en un acto público, los agentes calificaron el acuerdo de “burla”, quemaron el documento y desconocieron a sus representantes. Los policías han emplazado al Gobierno a reanudar el diálogo con los delegados de tropa de los nueve departamentos del país, en un plazo de 12 horas, para no endurecer aún más su protesta.

La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, ha reiterado a la prensa el convencimiento gubernamental de la existencia de elementos subversivos alentados por grupos de mandos medios de la policía y por partidos de oposición como Unidad Nacional y el Movimiento Sin Miedo.

Dávila esgrime un supuesto informe de “inteligencia” del Estado que sugiere un “escenario de golpe” a partir del motín en la policía, de la “presencia de infiltrados” y la llegada a La Paz de la columna de miles de indígenas de las tierras bajas, que, tras una penosa y esforzada caminata de más de 50 días, arriba a esa ciudad para pedir el Gobierno el respeto a su territorio en el Parque Nacional Isiboro Sécure, por donde está previsto que pase una carretera.
“Cuando decimos un escenario de golpe, nos referimos a una preparación en marcha que no sabemos a qué apunta. Tenemos que decir claramente que no puede ser otra cosa que desestabilizar al Gobierno o provocar un golpe de Estado”. La existencia de “un escenario de golpe” ha sido desmentido por la misma tropa amotinada, que ha asegurado que su demanda es netamente económica y social y ha rechazado cualquier vínculo político partidario. La preocupación entre los policías es lograr su objetivo de nivelar su salario al percibido en las Fuerzas Armadas, anular la ley de régimen disciplinario y conseguir una jubilación digna. Varios de los amotinados han pedido al Gobierno que no intente enfrentarlos a grupos campesinos afines al gubernamental Movimiento al Socialismo y mucho menos a los militares, pues están decididos a todo.
La tensión en el país puede advertirse en las calles, por donde transitan ciudadanos nerviosos ante la ausencia de la policía, incluida la de tráfico. Los bancos han reiterado que no abrirán las puertas al público mientras no haya una solución al conflicto de los amotinados, que cuentan con creciente simpatía social en casi todas las ciudades bolivianas.

http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/25/actualidad/1340578403_138920.html


Con la plaza de Armas bajo control por sus cuatro esquinas, varios policías con caras cubiertas y chalecos antibalas efectuaron disparos al aire ante las puertas de la Casa de Gobierno, según el relato de la radio Erbol, en un acto considerado como “advertencia” para que los seguidores del MAS no vuelvan a la plaza Murillo, donde también se encuentra el edificio de la Asamblea Legislativa y de la Gobernación de La Paz. El vicepresidente, Álvaro García Linera, ha pedido a los movimientos sociales paciencia ante la persistente rebeldía de los policías amotinados para no prestarse al juego de los presuntos golpistas que buscan muertos como banderas políticas.

La cadena de radio y televisión estatal convocó el domingo a las fuerzas sociales para poder defender al presidente y a su Gobierno. Vecinos de algunos barrios de La Paz constataron la presencia de seguidores del MAS. La Confederación Sindical de Campesinos ha anunciado que si la Policía no vuelve al trabajo, se pedirá su reemplazo con la policía sindical con el objetivo de garantizar el orden y la seguridad ciudadana.

http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/25/actualidad/1340654498_612978.html

Policía y ejército, los puntales del estado.

Es de sobra conocido que no puede existir un estado sin que existan medios cohercitivos que permitan su organización y lucro de sus oligarquías. Al de Evo Morales se le calló un puntal, la poli, y sus enemigos aprovechan para hacer leña del árbol caído. Años de molestas medidas tanto para los cacíques como para la población al final pasan factura. Los americanos se frotan las manos solo de pensar en cocaína aún más barata y en las reservas minerales bolivianas.

Policía sindical, advertencia a los gringos

Por ahora no el gobierno no quiere implicar al ejército, lo que puede significar que la protesta es puramente salarial. Tal vez sea que no quiere que se una a sus reivindicaciones. Pero ya ha se apunta a que se puede organizar una policía sindical, esto es, policía miliciana, armar al pueblo.

Esta medida se podría considerar pre golpe de estado, ya que la población armada fuertemente politizada sería muy difícil de controlar.

El anuncio es una advertencia a los gringos de que no sería un golpe de estado fácil sino que le esperaría el calvario de décadas de terrorismo y guerrilla al estilo afganistán.

También muestra el papel que juegan los sindicatos para el poder: carne de cañón para sus tribulaciones.

Vaya mejunje que hay en Boliva, pero estamos seguros de una cosa.

Vosotros, fascistas, sois los terroristas.

sábado, 23 de junio de 2012

Cientos de policías bolivianos asaltan edificios de los cuerpos de seguridad

De solución a todos los problemas del gobierno a problema. ¿Quién se solidarizará con estos hijosdeputa? Es el momento de salir a la calle u que prueben su propia medicina.

La tropa de la Policía Boliviana está amotinada y, tan enojada, que ha protagonizado violentos saqueos de sus propias oficinas, mientras sus dirigentes continúan negociando las demandas con autoridades gubernamentales. Los agentes exigen mejoras salariales, jubilación al 100% y otras prestaciones. El Gobierno hasta ahora ha ofrecido un aumento del 10% en su salario, equivalente a 200 euros, lo que ha encendido las protestas.

Cientos de policías bolivianos, acompañados por sus esposas, han saqueado y destrozado la sede de la Inteligencia de su institución y quemado los archivos cerca del Palacio de Gobierno de La Paz. Los agentes salieron del cuartel de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP), que tomaron por la fuerza el jueves, desfilaron ante el Palacio Quemado, donde tiene sus oficinas el presidente Evo Morales, y luego han atacado las oficinas de la Inteligencia de la Policía Nacional.

La protesta se ha extendido en casi todo el país, que han desconocido la autoridad del comandante nacional. Pese a que los agentes han dejado la mayoría de sus puestos, mantienen la vigilancia en la banca, empresas privadas y cárceles. La Plaza Murillo, donde están la Presidencia, el Parlamento y el Ministerio de Exteriores, quedó sin vigilancia. El Gobierno no ha querido hasta ahora reemplazar por soldados a los policías que guardan habitualmente el Palacio Quemado, que tiene todas sus puertas cerradas.

La mayor protesta, encabezada por las esposas de los policías, se encuentra en La Paz. Los efectivos, vestidos de paisano y con la cara cubierta, han salido en ruidosas manifestaciones de protesta ante la Casa de Gobierno, que mantiene puertas cerradas, para dirigirse unos 120 metros más adelante a las oficinas del Tribunal Disciplinario y la Dirección de Inteligencia (Información). Una vez ocupadas, y golpeados algunos de sus camaradas que se encontraban trabajando, grupos de exaltados sacaron muebles y documentos para quemarlos ante el edificio al grito de “motín”.

Las esposas de los policías asumieron, hace varias semanas, la tarea de pedir al Gobierno un mejor tratamiento salarial, la derogación de una ley de personal muy restrictiva, la jubilación con el cien por ciento de lo ganado y una Defensoria del Policía.

Las gestiones no tuvieron éxito y hace cinco días al menos unas 300 esposas y familiares comenzaron un ayuno en todo el país. Después, encerraron a sus maridos en los cuarteles e impidieron su salida con vigilias ante la puerta de las unidades policiales. El jueves comenzaron las ocupaciones de los cuarteles y la resolución de la tropa de rebelarse y amotinarse hasta que se atiendan positivamente sus demandas.
El policía retirado David Vargas, que lideró la rebelión de febrero de 2003, ha lamentado el crónico maltrato que se da a los miembros de su institución y ha señalado que la reacción de sus excompañeros se debe a que las autoridades gubernamentales “les están ninguneando, están minimizando su protesta”.

El Gobierno de Morales y los mandos de la Policía Nacional han pedido calma y diálogo a los agentes de bajo rango, que exigen mejoras salariales y laborales. Pero los incidentes han seguido tanto en La Paz como en otras ciudades. Varios oficiales han resultado heridos al tratar de frenar a los agentes, según fuentes oficiales.

La ministra de Comunicaciones, Amanda Dávila, ha informado que el presidente Evo Morales ha dado órdenes precisas al comandante de la Policía para solucionar el conflicto. En su declaración pública, Dávila ha pedido a los dirigentes del movimiento de protesta “a no permitir que esta reivindicación económica, demanda legítima, se distorsione con la violencia”.

El comandante general, coronel Maldonado, ha hecho un llamamiento a sus camaradas a fin de “sacar a la institución del difícil momento” en que se ha sumido esa institución. “Bajemos la tensión, la violencia no deja nada bueno a la institución”, ha reiterado ante la prensa local. Maldonado mantuvo reuniones con los dirigentes de los policías durante la madrugada sin llegar a resultados. Después de la declaración pública, las puertas del Comando de la Policía fueron cerradas y algunos minutos más tarde, los funcionarios salieron con ordenadores, equipos de computación, cámaras, armamento, documentación y prendas de vestir y se embarcaron en taxis con destino desconocido, según constataron los reporteros de Radio Fides y la cadena Erbol de La Paz.

Aparentemente, el objetivo es salvaguardar documentos y ordenadores sobre todo después de la experiencia de ver cómo los equipos y archivos del Tribunal Disciplinario y de la Dirección de Informaciones fueron destrozados e incendiados por los exaltados amotinados. En el cuartel de la UTOP existe un compás de espera ante la posibilidad de que el Gobierno acceda a un diálogo directo con la tropa y con las esposas de los policías. Las protestas de los policías comenzaron el miércoles en La Paz, Oruro, Potosí y Sucre, donde bloquearon el acceso a comandos y cuarteles, y llamaron a suspender actividades, mientras sus esposas iniciaron huelgas de hambre. Dirigentes de los agentes de bajo rango de Cochabamba y Santa Cruz confirmaron a medios locales que también están "acuartelados", en solidaridad con sus compañeros movilizados en La Paz. El director del Servicio General de Identificación Personal, Antonio Costas, ha denunciado este viernes la toma de las oficinas de esa institución en Oruro por efectivos policiales. "Se registró una toma de policías en oficinas en Oruro y allí estamos realmente preocupados porque se han quemado documentos en la terraza y no sabemos el estado de los equipos", dijo Costas a la emisora oficial Patria Nueva.

http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/22/actualidad/1340382709_716980.hml

Con toda nuestra rabia solo esperamos que el ejercito fascista se líe a cañonazos con la puta policía.